martes, 24 de febrero de 2015

Reseña: LUCIFER 113 de Jonathan Maberry



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

LUCIFER 113 de Jonathan Maberry

El doctor Herman Volker ha estado investigando una nueva fórmula. Quién mejor para probarla que el desalmado asesino en serie Homer Gibbons. Donde muchos ven una merecida pena de muerte por inyección letal, Volker ve una oportunidad de hacer justicia. Le inyecta a Gibbons el fármaco que hará que mantenga la conciencia mientras su cuerpo se pudre en la tumba. Desgraciadamente, nada sale según lo planeado. En vez de ser enterrado en la prisión, llevan al asesino al cementerio de una pequeña ciudad de Pensilvania. Y toda sustancia experimental tiene efectos secundarios imprevistos... El criminal despierta antes de que lo entierren. Está hambriento. Infectado. Y es contagioso.

Cuando la agente Dez Fox llega al camposanto, solo encuentra un par de cuerpos a medio masticar y una bolsa para cadáveres... vacía.

Cuando uno se aficiona a un género literario concreto, mas temprano que tarde suele ocurrir que la falta de ideas o la casual semejanza de estas entre una obra y otra se vuelva algo demasiado evidente.
No faltarán nunca ideas originales, algunas con un fuerte sentido filosófico, otras incluso poético o con un argumento tan llamativo y poco común que nos atraiga mas que las demás.
... Por cierto, si no se ha notado estoy hablando del género zombi.

Para muestra un botón. Voy a resumir una novela de literatura Z:

La novela nos sitúa en un pueblo pequeño de pocos y pacíficos habitantes. De repente un suceso extraño ocurre en un tanatorio. Un muerto viviente surge a raíz de un experimento fallido o cualquier otra razón y empieza a infectar a la población. Cuando la situación es insostenible, el ejercito manda toda la artillería pesada con una única orden: Aniquilar cualquier rastro de vida, esté infectado o no. ¡Ah! para colmo ademas de las hordas de caníbales putrefactos deambulando por las calles vamos a añadir una terrible tormenta para dar mas chicha al asunto. 

Cualquiera que lea este resumen habrá pensado "¡Anda! acaba de resumir ZONA CATASTRÓFICA de Antonio Sánchez Vázquez, publicada por la Editorial Universo en 2013 (si no recuerdo mal)". Pues no, acabo de resumir la novela que hoy nos ocupa, LUCIFER 113 de Jonathan Maberry, publicada por primera vez en 2011.
Con esto no estoy diciendo que nuestro dicharachero Señor Catástrofes se haya plagiado de la obra de Maberry, tengo claro que no es así. Sino que era cuestión de tiempo que el afloramiento de un género tan recurrido como es el de los muertos vivientes llegaría en algún momento al punto de colapso que tendría como primer síntoma la semejanza indirecta de ideas a la hora de escribir una novela.

Tras PACIENTE CERO, Jonathan Maberry nos trae una nueva novela de muertos vivientes que, sin llegar al punto de la amenaza global camuflada en tecnothriller con talibanes de fondo y armamento ultrafuturista sigue pareciéndose a una superproducción hollywoodiense con la que Michael Bay se tocaría imaginándose la cantidad de explosiones y tormentas de balas que podría incluir en una película. LUCIFER 113 quiere homenajear en cierto modo al maestro Romero y su época dorada, ofreciéndonos la clásica linea argumental de amenaza zombi/supervivientes/ejercito que termina liándola mas parda que los pobres muertos vivientes. Es decir, nada nuevo bajo el sol pero que sin embargo el autor sabe llevar al terreno del entretenimiento de una manera de lo mas gratificante precisamente por el uso de elementos comunes que siempre solemos criticar pero con los que al mismo tiempo nos sentimos identificados.
Eso incluye unos personajes estereotipados que hacen que nos sintamos a gusto con la historia, entre los que se incluye una agente de policía mas basta que un batido de cemento con problemas de temperamento y bebida (Algo así como un John Mclane con tetas) un agente compañero de color que siempre intenta mostrar su lado mas paternal con ella y ver el lado bueno de las cosas o un periodista metomentodo en busca del Pullitzer a la mejor noticia del estado. Todo esto y mucho mas se enfrentará a una amenaza inesperada y de lo mas cruenta cuando creían que lo mas inaudito que iban a sufrir esos días iba a ser la aparición de una tormenta mas fuerte de lo normal.

Y por supuesto ración doble de patriotismo y de "mira que chulos somos en el ejercito de los Estados Unidos de América". Eso si, a favor de Maberry hay que decir que estos soldados muestran un poco mas de cabeza e inteligencia que el retraso mental que sufrían los que protagonizaban obras como SPANISH ZOMBIES o RENAISSANCE (No es cebamiento, son los primeros ejemplos que me han venido a la cabeza).
Un punto original que me ha parecido agradable es la importancia que en LUCIFER 113 se le da al tema de los medios de comunicación, dotándole a estos de una fuerza que pocas veces se tiene cuenta aunque ya nos dejó claro en obras como FEED de Mira Grant, aunque aquí no de una manera tan extrema (Recordemos que el argumento de FEED gira prácticamente en su totalidad en torno a este tema) pero que sí le añade un tono mas ideológico o aporta para variar un nuevo arma para enfrentar a momentos de crisis como es la voz y las imágenes.

Y hablando de imágenes, el salvajismo de alguna de ellas van a ser constantes a lo largo de la historia. Maberry se relame y se explaya en cada muerte y destripamiento para goce y disfrute del lector, al igual que las escenas heroicas donde los protagonistas salvan el culo por los pelos incluyendo de vez en cuando frases ingeniosas que nos hacen disfrutar como enanos aunque en el fondo estemos rechinando dientes y pensando "ni en tus mejores sueños pringado"

Así que, tras PACIENTE CERO, obra que aunque algunos no entiendan disfruté mucho, en LUCIFER 113 encontramos una novela de consumo rápido, muy entretenida por las altas dosis de acción, sustituyendo al terror, y algún que otro elemento original (como el origen de la infección) pero que peca muchísimo por la falta de esta misma originalidad en lo que se refiere a desarrollo, escenas de drama,  acción/ reacción, personajes o escenarios. Obra muy disfrutable para puristas que disfrutan leyendo la misma historia contada por gente distinta, muy bien escrita y con un desenlace de los mejores que he leído en mucho tiempo, pero a evitar por los que en cada titulo de zombis buscan algo nunca leído o lecturas profundas que van mas allá de la supervivencia de unos pocos ante una amenaza imparable.

Al fin y al cabo, así es como acaba el mundo. No con una explosión, sino con un mordisco.

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