jueves, 13 de julio de 2017

Reseña: FUEGO de Joe Hill



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

FUEGO de Joe Hill.

Nadie sabe dónde y cuándo se originó, pero una plaga se ha extendido por todas partes. Los médicos la llaman «Trichophyton draco incendia»; los demás, escama de dragón, una espora que marca la piel de los contagiados con manchas negras y doradas antes de hacerles estallar en llamas. Y no hay antídoto.

La enfermera Harper Grayson está embarazada y ha visto a centenares de pacientes arder... o los veía antes de que el hospital se incendiara. Ahora sólo puede fijarse en las marcas que han empezado a recorrerle la piel. Mientras todo a su alrededor se ve envuelto en el caos por la enfermedad y los grupos que pretenden exterminar a los contagiados, Harper coincide con un misterioso desconocido que deambula entre los escombros con indumentaria de bombero y las marcas de la espora. Sin embargo, no arde. Es como si hubiera aprendido a usar el fuego a modo de escudo para las víctimas... y de arma contra los verdugos.

No es desconocido por los lectores (entre otras muchas cosas que tienen que ver con deseos de una situación económica más propia de un narcotraficante o con estanterías que haría llorar al más ambicioso de los diseñadores de interiores) la necesidad de un guía, de unas señales que puedan ser usadas como marcadores de ruta, para reconocer elementos del terreno y no rodearse solo de referencias desconocidas.
Esto se traduce en que muchos, a la hora de empezar un libro de un nuevo autor, buscan en sus líneas y estilo cierta influencia de otros escritores conocidos, o lo que es lo mismo, poder decir a la hora de buscar las razones por las que nos haya gustado o no un libro que es porque nos recuerda a algún escritor que admiramos u odiamos.
Es normal que por ello muchos escritores noveles o que llevan relativamente poco escribiendo sus historias vean en ese ejercicio lo más parecido a un halago o un impulso a seguir adelante. Aunque no falta quien se tome eso demasiado al pie de la letra y se plantee como objetivo (casi siempre erróneo), el parecerse todavía más a sus referencias.

No me cabe duda tampoco de que también existen aquellos escritores que se toman estas comparativas como estigmas de los que siente hasta vergüenza mostrar, una serie de obstáculos que dificultan su carrera y sobre todo la búsqueda de un estilo propio. Y veo en Joe Hill un claro ejemplo de esto.

Todos los que alguna vez hemos leído algún libro suyo hemos buscado intencionadamente semejanzas, influencias, rasgos en sus escritos que nos recuerden de cualquier modo a los de su padre, Stephen King, y de ese modo inintencionado solo hemos conseguido que el alumno se mantenga a la sombra del maestro, y al final son muchos de sus seguidores los que no permiten que Hill eche a volar para desligarse completamente de su apellido paterno.
Algo por otro lado totalmente injusto, porque Joe Hill ha demostrado desde sus primeros trabajos que poco o nada tiene que ver con su padre cuando se trata de crear mundos, excepto en el hecho de ofrecer novelas sobresalientes donde el terror predomina por encima de todo. FANTASMAS fue una colección de relatos que ya gozaban de un estilo y una manera propia de enfocar las historias donde los elementos fantásticos en ningún momento son frenados por el factor realista. EL TRAJE DEL MUERTO o CUERNOS no hicieron sino fortalecer y justificar esta opinión, demostrando que la historia no es solo lo que se resume en la sinopsis, sino que cada elemento, cada personaje tiene algo que contar, y enriquecer la trama principal. Con NOS4A2, el escritor firma su obra maestra , convirtiéndolo en uno de los más dignos sucesores del payaso de Derry, al menos a mi parecer. Una excelente e imaginativa aventura llena de fantasía, horror e ideas brillantes.

Sin duda todas estas obras han supuesto para Joe Hill, pasos, zancada e incluso saltos en un currículum  literario que, repito, injustamente ha sido comparado sin cesar con el de su padre. Injustamente,... tal vez hasta ahora.

FUEGO (Título adecuadamente adaptado del original THE FIREMAN, cuya traducción literal habría hecho imaginar a cualquiera que está ante la narración de las desventuras de un gigoló especializado en fiestas temáticas) es su más reciente novela. Una historia que, a diferencia de sus otros trabajos, se aleja de los dramas íntimos o que afectan a un número bastante limitado de personajes para ofrecer una visión personal del fin de mundo , convirtiendo al gran azul en un yermo de cenizas.
Porque es así . Aquí no encontraremos a un hombre atormentado por las visitas de un fantasma bien vestido, ni a un joven que busca al asesino de su novia valiéndose para ello de una peculiar habilidad. Ni siquiera seremos testigos de las peripecias de un psicópata venido del otro mundo, su Rolls Royce Wraith y sus toneladas de rencor y mala leche. En esta ocasión, lo que FUEGO nos ofrece es simple y llanamente el fin del mundo, una epidemia a nivel mundial, una espora que convierte a los afectados en antorchas humanas y que demuestra , en contra de ciertos dichos populares, que el fuego no purifica, solo mancilla, destruye y arrasa con todo lo que encuentra a su paso.



No obstante Joe Hill nos presenta un apocalipsis bastante relativo, puesto que pese a que los recordatorios de un inminente fin son abundantes, la sociedad no ha sucumbido del todo, o al menos es eso lo que quieren hacernos pensar. Equipos de salvamento, investigadores, ejércitos del gobierno o patrullas vecinales o estatales pretenden, desde el comienzo de la infección, mantener cierto orden y estabilidad usando para ello maneras terribles y siendo este uno solo de los elementos que a medida que avanzamos en la historia suponen un cúmulo de contrastes que pueden provocar cierta confusión en el lector, no teniendo claro éste si está ante el principio del fin o ya ha llegado a una nueva era postapocalíptica.

Por suerte, FUEGO es una de esas historias que van enriqueciéndose y alimentándose a si misma a medida que avanzamos, siendo su primer tercio un compendio de incógnitas, misterios y preguntas en apariencia arbitrarias, y es curioso, porque esta primera toma de contacto que puede abarcar fácilmente las primeras doscientas o trescientas páginas, mientras que a algunos les pueda parecer la parte más densa y cargante del libro, en mi caso es donde más cómodo e interesado me he sentido. Quizá se deba a que es el periodo en que al lector se le permite rellenar él mismo los huecos libres y usar la imaginación, donde se conocen a los personajes principales, pero no lo suficiente como para saber de lado de quién estar. Y por supuesto, contemplamos sumergidos en la más completa ignorancia los primeros efectos de la llamada Escama de Dragón.
Y esto pasa porque Joe Hill llegados a un punto empieza a desarrollarlo todo dándonoslo todo demasiado mascado, arrebatando al espectador cualquier posibilidad de sacar sus propias conclusiones, eliminando aquellos elementos de una razón de ser que solo puede ofrecer lo inverosímil y fantástico.

Aún así, todo esto se compensa con un derroche de originalidad propia del autor, el cual no escatima en detalles de todo tipo, desde lo concerniente al Trichophyton Draco Incendia y su funcionamiento, como dotando a cada personaje indiferentemente de su importancia en la historia principal, de trasfondo, vida y pensamiento propio y diferenciado, pese a que el factor contraste también afecta a este apartado. Si, el mimo con el que Hill trata a sus creaciones es fantástico, ofreciendo algunos ejemplos de elaboración de personalidades realmente memorables, pero por desgracia en no pocas ocasiones en las que la creación del escritor le invita a éste a seguir el camino que ellos elijan (algo así como ver como la historia se escribe sola, dejando espacio incluso a la improvisación, para que nos entendamos), no se lo permite y obliga a cada elemento a seguir un guión, a no tomar una ruta alternativa que desemboque en lo inesperado de improvisar o un giro que ni el mismo que lo escribe espera. ¿Qué provoca esto aparte de unas acciones y reacciones un tanto bruscas y forzadas nacidas solo para no salirse de un guión preestablecido? Pues dos cosas principales:

Por un lado tenemos una historia tremendamente predecible, plagada de clichés y nudos con los que no es nada complicado adivinar el siguiente paso que dará uno u otro personaje. Da la impresión de que FUEGO es el ejercicio más comercial y dirigido a un publico más general de los que ha escrito Joe Hill, y eso se nota en como lleva adelante una historia que de por sí apenas arriesga.
El otro factor que se ve afectado por este guión que no se sale del mapa es, por supuesto el papel que desempeñan sus protagonistas. Y es aquí además donde encontramos un deje aparte del sello personal del escritor a favor de la pluma de su padre. Son sus relaciones reflejadas e actos y diálogos los que cargan con casi todo el peso de la trama. Buenos, malos víctimas o verdugos, cada uno de ellos tiene algo que decir o que hacer en FUEGO más allá de disfrutar de su minuto de gloria, y es a través de los ojos de los protagonistas principales, destacando las figuras de Harper, el bombero y algunos más que se nos describe el trasfondo que rodea cada situación, centrándose más en lo que estas les hace sentir a cada uno que limitándose a describirlo al pie de la letra.
... Aunque aprovecharía este momento para criticar lo mal que se ha tratado a un personaje como Jakob, destinado a tener una relevancia brutal y tan lleno de promesas de momentos imperdibles para acabar relegado a un simple punto de parada obligatoria para la continuación de la trama y poco más.

Resultan extrañas las ideas que a un lector les puede pasar por la cabeza mientras lee un libro y relaciona las situaciones vividas con el entorno cotidiano. Es por eso que FUEGO parece querer llevar la convivencia de los grupos de personajes a derroteros tan conocidos como son las redes sociales. No faltan aquí nuevos agregados, veteranos en muchos campos, los adorados y sus incondicionales seguidores, así como aquellos marginados cuyas opiniones son rápidamente descartadas y tildadas casi de herejía cuando van en contra de los ideales no propias, sino muchas veces heredadas de esas figuras de culto. Y trolls, no faltan quienes solo quieren echar por tierra el trabajo logrado con gran esfuerzo, buscando una recompensa prometida o creyendo que así hacen el bien.
Todos estos elementos tan propios de los lugares de reuniones que abundan en Internet son llevados  a las páginas de FUEGO a un extremo al que solo se podría llegar en un ambiente donde el siguiente minuto podría ser el último y cualquier hostilidad podría acabar en un desastre de proporciones catastróficas. Una manera ésta de hacer de su lectura una experiencia gratificante para quien espera numerosos giros de acontecimientos, sorpresas y un ritmo y estructura aceptable pese a su linealidad y previsibilidad.

Además, como es costumbre y parece ser ya cosa de familia, todo sea dicho de paso, la historia se apoya constantemente en multitud de referencias de todo tipo, literatura , música y el cine (son numerosos los guiños y homenajes a la obra de J. K. Rowling y al clásico de Disney Mary Poppins), elementos en apariencia insignificantes, pero que a su manera enriquece y ameniza la lectura y consigue a su modo acercarnos un poco más a la vida de los involucrados y hacerla verosímil.

No me cuesta reconocer que, pese a que es el trabajo que menos me ha gustado de Joe Hill, he disfrutado muchísimo con FUEGO, y aunque no deja de ser un paso atrás en lo concerniente a la búsqueda de un estilo y personalidad propio, no deja de ser un paso necesario que nos presenta de nuevo a un escritor capaz de seguir creando cuentos actuales de un atractivo envidiable, por ejemplo visualmente, ya que la historia por si estructura, ambientación y escenario fácilmente podría recordar a novelas como LA CÚPULA  o LA NIEBLA, y por lo tanto no cuesta nada imaginársela convertida en serie o película. Pero también imaginativa, donde la mezcla de terror, fantasía y drama pocas veces resulta demasiado chocante o forzada.

¿Problemas? Los ya mencionados, su progresiva pérdida de interés pasado el primer tercio de la obra, volviéndose demasiado densa en más momentos de los que a uno le gustaría, unos personajes cuyas decisiones y evolución a veces no casan con la lógica y por supuesto, esa involuntaria necesidad de referirnos a su autor como "el hijo de Stephen King" en lugar de sencillamente Joe Hill.

Obviamente no puedo sino recomendar FUEGO. No solo porque sea una muy buena historia llena de momentos verdaderamente terroríficos y mágicos, sino que es la mejor elección para quien aún no se ha aventurado con ningún libro o relato de esta eterna promesa de la ficción, por ser su título más accesible y equilibrado, aunque ello signifique no ser éste su momento más arriesgado y valiente.

Pero soy paciente, y estoy deseando volver a sentir ese nudo en el estómago que tan bien supo causarme NOS4A2.


martes, 4 de julio de 2017

Reseña: GASMASQUE Nº 0 de VV.AA.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

GASMASQUE Nº 0 de VV.AA.

Lo que están a punto de presenciar en este número 0 de GAS;ASQUE, es un totum revolutum de cine, música, y cultura popular cocido batido y regurgitado por gente de bien. GasMask Editores os invita a un pase psicodélico, terrorífico, surrealista, ensayístico y de ficción científica lleno de artículos, traducciones de rarezas bibliográficas, ficción oscura y máscaras de gas.

Hace unos días asistimos al evento ¡HOSTIA UN LIBRO! celebrado en Madrid. Un festival cultural que tiene como objetivo promover la literatura y los guantazos a mano abierta... bueno, esto último con moderación y siempre bajo el cariño, el respeto y la promoción intelectual. Este era el tercer año en que la asociación responsable y los invitados colaboradores promovían la microedición y a la pequeña editorial, y lo más triste de todo es que seguramente muchas personas habrán dejado de leer a partir de este punto en cuanto han visto términos tan peliagudos como "microedición" (uy, eso no lo compra nadie) o "pequeña editorial" (Ja, mira a esos muertos de hambre) por pérdida de interés o simple miedo a lo desconocido, y se habrán vuelto a la sección de los más vendidos de la Casa del Libro, porque el sello Bestseller siempre es símbolo de calidad, ¿Verdad?. Si, es una pena porque muchas veces este tipo de eventos suelen representar la equis del mapa del tesoro de quien se aventura a buscar experiencias realmente confortantes, nuevas, únicas y valientes.

Buena prueba de ello es la presencia, ya sea con stand propio o por medio de librerías especializadas, de sellos atípicos pero necesarios que se han atrevido a traernos productos tan arriesgados como maravillosos. Gente como la de Antipersona y su constante disección del lado más oscuro de la ética humana, el mayor exponente de introducción del género bizarro por parte de Orciny Press, Kelonia, con títulos que nada tienen que envidiar a éxitos de fantasía de grandes editoriales, La Librería de Carfax y sus fuertes primeros pasos con clásicos contemporáneos del terror, Pulpture, Cazador de Ratas, Apache, Cerbero, y por supuesto Gasmask Editores, con los que nos vamos a quedar un rato hablando...

Son pocas las experiencias a las que, baje el sello de esta editorial he dedicado mi tiempo, pero ha sido suficiente para dejarme claro que sus temáticas y manera de tratar los asuntos en cuestión ni busca ni encuentra la indiferencia del lector. Así, por ejemplo BASTARD MOVIES, aparte de ser una hilarante colección de críticas cinematográficas es una lección de humildad, que viene a decir que, por mucho esfuerzo, por mucha dedicación y sacrificio que hay detrás de una película, si ésta es una puta mierda, nunca va a dejar de serlo, y nadie debería en consecuencia, reprimirse a la hora de decirlo... lo que me hace preguntarme, ¿Para cuándo un BASTARD BOOKS?
Por otro lado, CUERPOS. LAS OTRAS VIDAS DEL CADÁVER de Erica Couto.Ferreira nos trae un tema atípico y a veces peliagudo como es la conservación y estudio del cuerpo humano difunto, incluyendo su trato no solo como objeto de academias, sino también como escultura o reliquia, así como la exposición del trabajo del verdugo tratado casi como una ciencia o evidencias que acrecientan la existencia del vampiro más allá del mito.

GasMask Editores es una editorial cuyos mayores esfuerzos son centrados en el ensayo. En su corta vida ha dedicado obras a las figuras de H. P. Lovecraft, Robert E. Howard o Alan Moore, así como a temas como la mencionada vida del cadáver o la hiperstición, usando para ello la figura de Slenderman. Era de esperar que en estas circunstancias y basándose en el material publicado hasta la fecha y la difusión que éste merece y necesitaba la existencia de algo como GASMASQUE, un fanzine cuyo número cero funciona perfectamente como catálogo y muestra de la editorial, aportando pequeñas píldoras y muestras del pasado, presente y futuro de esta gente, dejando claro cual es el camino que van a tomar.

Nunca me he sentido muy dentro del fandom, y no es que a lo largo de mi vida de devoralibros hayan sido pocos los fanzines que he leído, sufrido o disfrutado, es que GASMASQUE es lo más cercano que he estado nunca a éste tipo de publicaciones y es por ello que tampoco sé como analizar esto más allá del entretenimiento y curiosidad producida por su contenido al que no le falta nada de ambos elementos.
Estamos ante una publicación de 84 páginas, en formato DIN A5, de hoja grapada y en blanco y negro. Un formato supongo que ideal para una revista que busca la importancia del contenido por encima de todo lo demás, pero que sinceramente, como consumidor y lector que soy veo en ponerle al ejemplar el precio de 6,5€ algo excesivo tal vez, por mucha faja plateada o dorada que lo adorne, y por muy limitada que sea la edición (bueno... admito que una tirada de 100 ejemplares se acerca bastante al concepto de edición limitada...)

GASMASQUE abarca muchas ramas de ámbito cultural, aportando a su contenido variedad tanto en temática como en untos de vista y estilo, Así, por ejemplo, la banda sonora de la lectura la ponen artículos sobre la época en la que hablar de Alice Cooper era hablar de Pink Floyd, pero también sobre los primeros artilugios inventados para la creación de música electrónica. Un articulo firmado por J- Miguel Martín Skywalker interesantísimo, cuyas consecuencias no solo se verían reflejadas en los géneros más conocidos y comerciales, sino que tendrían gran importancia en músicas más experimentales y específicas como el dark ambient, drone, etc.

El cómic como medio imprescindible para conocer la cultura actual también tiene acto de presencia de mano de M. Ángel Villalobos, que nos habla a lo largo de un texto de lo más ameno y lleno de curiosidades de los toqueteos (y abusos) de las drogas por parte de un icono del arte en viñetas como es Grant Morrison.

La gente de BASTARD MOVIES no podía estarse quieta, y para la ocasión Bartolo Sáenz de Heredia y SpiderIgnacios en el Avión no hacen a modo de doblete, un desternillante análisis de la segunda trilogía de StarWars y Rogue One, y alertados quedáis de que son capaces de arrancar lagrimas a carcajadas a cualquiera y que, no obstante no carece de cierta lógica y reflexión meditativa.

Como no podía ser de otra forma. la sección de arte viene representada por anuncios de distintas épocas, lugares y culturas del artículo que la editorial ha convertido en su sello identificativo y que simboliza en cierto modo la protección que sus publicaciones suponen contra la toxicidad de aquello que nos rodea y corroe en la cruda realidad: Las mascaras de gas.

Por supuesto, no nos olvidamos del siempre auto proclamado principal protagonista del fanzine, la literatura, cuya presencia viene reflejada por una parte por un par de traducciones de textos cuya autoría firman Arthur Conan Doyle y Glenn Lord. Documentos cargados de interés y sobretodo curiosidad para seguidores de ambas figuras literarias y de Robert E. Howard.
Sin restar importancia a un conjunto e reseñas que conforman un recopliatorio de bolsilibros cuya temática exponen las variadas facetas del satanismo (críticas a mi parecer demasiado entusiastas en ocasiones), tenemos un relato. Si, solo un único relato escrito por Pedro Rodríguez , Esto no es un Origen, y que mezcla ficción, especulación y ensayo. Una narración muy atractiva si se quiere ahondar en el Creepypasta que más tinta ha hecho correr en los últimos años.

Quizá la mayor pega del volumen radique en ese "solo un relato" que, a gusto de los exigentes lectores, ávidos de historias qui´za se quede algo corto, como disfrutar de unos deliciosos aperitivos para abrir el apetito y darse cuenta más tarde de que es el único plato del menú. Y si, soy consciente de lo que he dicho varias veces, que Gasmask fija su vista e interés en el ensayo, pero es precisamente por eso que una propuesta como ésta es la ideal para arriesgarse con la literatura de ficción, y que, en cierto modo , daría a escritores con interesantísimas ideas cierta oportunidad de darse a conocer aunque sea por un público especifico... y raro.

GASMASQUE se devora de una sentada y se disfruta de principio a fin, otorgando a gente que no conoce la editorial de irrefutables excusas para sumergirse en sus títulos pero que, para gente que ya sabe por dónde vienen los tiros y de qué calibre son los proyectiles, no es sino una manera de abrirte el apetito para luego dejarte hambriento, y más en su relación formato-precio.
Desconozco si el fanzine tendrá continuidad o solo fue un experimento, una rareza exclusiva para el evento HUL, pero si podéis haceros con uno de sus limitadísimos ejemplares tal vez, y ojala sea así, os guíe en el camino a una editorial que tiene aún mucho que ofrecer.