Mostrando entradas con la etiqueta Editorial: 23 Escalones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Editorial: 23 Escalones. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de marzo de 2014

PIEZAS DESEQUILIBRADAS de Dario Vilas



Autopsias literarias del Dr. Motosierra presenta:

PIEZAS DESEQUILIBRADAS de Dario Vilas

Es de noche, estoy muy borracho y aúllo en medio de un callejón que huele a meados y a la humedad propia de esta urbe. Es una advertencia, se avecina la lucha. Mi voz atrona­dora causa el deseado efecto sorpresa en esta pandilla de inúti­les que rodean a una chica a la que llevaban un buen rato inti­midando. Se acabó, ya he llegado. 

Ella, un mujerón de unos treinta años, atractiva, con un cuerpo de auténtico escándalo y una mirada que destroza vo­luntades. Ellos, unos niñatos de poco más de veinte que que­rrían catar a una mujer de verdad por primera vez en su vida. No será esta noche ni será ella. Es mía. 

Percibo su miedo en cuanto se vuelven hacia mí. Su miedo y también la satisfacción en el rostro de la chica, que al encontrarse con mi imagen dibuja un rubor salvaje en sus mejillas.

Seguramente a todos nos ha pasada que durante la lectura de un mamotreto de mas de 1000 paginas buscamos algo, un mensaje, una imagen, un espejo que como a Alicia lo transporte a un mundo nuevo lleno de maravillas a la par que de amenazas, y sin embargo no lo encontramos (No, señor Martin, no estoy diciendo que su Baile de Lagartos no me haya gustado, pero…). Sin embargo hay ocasiones en que llega a tus manos un libro de poco mas de 100 paginas que, cuando lo terminas, sientes la imperante necesidad de cerrar el libro, prepararte un café, sentarte en el sofa y pensar si realmente todo esto vale la pena.

PIEZAS DESEQUILIBRADAS de Darío Vilas es uno de esos ejemplos. Este maestro, en menos de 130 paginas nos ofrece un carrusel de almas atormentadas, fantasmas interiores, obsesiones y  locura en general como ejemplos de algo que fácilmente puede estar pasando a la vuelta de la esquina ahora mismo.

Once. Once relatos donde los cimientos de la mente humana se tambalean, donde los hilos que sujetan la cordura son cortados a veces por elementos externos, a veces por sus propios portadores.

Darío Vilas nos adentra a modo de guía turístico por las tierras de Simetria y agarra toda nuestra atención para mostrarnos a su gente en un día a día tan realista que no hace pensar que lo que realmente es una mentira es nuestra propia vida.

Me es imposible resaltar  ningún relato por encima de otro, cada uno de ellos es una autentica joya, aunque como anécdota resaltar que mientras leía “Un  minuto y treinta y cinco segundos” en el metro, la congoja que se apoderó de mi hizo que tuviera que cerrar un momento el libro porque la gente de mi alrededor empezaba a ser consciente de la asfixia que estaba sufriendo.

Para mi. PIEZAS DESEQUILIBRADAS es una lectura obligatoria para todo el mundo, en especial para aquellos que buscan un escape a sus propios dramas, una espada para enfrentarse a sus fantasmas interiores y en general, una cura para el alma.



LO MEJOR: el que el autor me hubiera ofrecido la oportunidad de sumergirme en las paginas de, pese a la grandeza de INSTINTO DE SUPERVIVIENTE y LANTANA: DONDE NACE EL INSTINTO, a mi parecer su opera prima. Gracias, de corazón.


 LO PEOR: Que por mas que abría y cerraba el libro buscando mas historias solo me encontraba con la leyenda de impresión.

ULTIMA PARADA: LA CASA DE MUÑECAS de Miguel Aguerralde



Autopsias literarias del Dr. Motosierra presenta:

ULTIMA PARADA: LA CASA DE MUÑECAS de Miguel Aguerralde

«El hombre intentó levantarse, pero, una vez más, cayó sobre el asfalto.
La paliza había sido brutal, aunque aún no la recordara. El lado de­recho de su cuerpo estaba completamente entumecido, era posible que tuviera la pierna y el brazo fracturados. No sabía cuántas horas llevaba tirado en aquella cuneta; sin embargo presentía que si no lograba le­vantarse, iba a ocurrir algo horrible».

Anualmente, en la ciudad de Las Palmas se registra la desaparición de decenas de personas. Muchas acaban siendo encontradas, otras se esfuman sin dejar rastro. El inspector Matthew Leland, apodado el Rojo por sus compañeros del departamento de policía, lleva ocho años investigando minuciosamente cada uno de estos casos. Lo que no sabe es que cada día que pasa está más cerca de encontrar por fin una respuesta, de hallar la última pieza de un puzle macabro que lo conducirá directo al infierno: la casa de muñecas.

Antes de nada debo resaltar que cuando me hice con una copia de este libro fue en la sección de novela negra del FNAC, por lo que, a la hora de leerla, supongo que lo hice con la mentalidad de leer una historia de detectives y serial killers al uso.
No se si fue esta la causa la que hizo que, pagina tras pagina mis ojos amenazaran con salirse de sus obitas. Y es que lo admito… no estaba preparado para esta pequeña joya.

Desde un comienzo rompedor donde nos dejan bien claro que no estamos ante una obra recomendada a los mas sensibles, nos encontramos ante un festival de personajes tratados con el mimo y el cariño del que pocos autores pueden alardear. Desde Matt el Rojo hasta la siniestra figura de Damián, pasando por otros tantos, viajamos a traves de una trama directa, sin concesiones, mucho menos en escenas donde el gore mas exptremo es el protagonista.
Y hablando de gore, mención especial merecen los capitulos donde Damián es la figura principal y en los que nos sumerge en la mente de uno de los psicopatas mas destacables, retorcidos, sanguinarios, lunaticos y carentes de sensibilidad que he tenido el placer o la desgracia de conocer.

En definitiva. Creo que ya son tres cosas las que tengo que agradecer a Miguel:
- Gracias por ofrecerme una novela que, aunque corta, me ha ofrecido una intensidad que muy pocas han conseguido en todo este año (Y no es que yo lea precisamente poco)
- Gracias por presentarme a la figura de Matthew Leland. Seguire sus casos alli donde le lleven.
- Por ultimo “Gracias” por conseguir que nunca vuelva a coger un autobus a altas horas de la noche.


Y a los demas (Al menos a los de estomago fuerte) les aconsejo que no desaprovechen la mas minima oportunidad de echarle el guante a esta magnifica visión del terror mas visceral que es La casa de muñecas.