Mostrando entradas con la etiqueta Editorial: Ediciones B. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Editorial: Ediciones B. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de junio de 2017

Reseña: LA QUINTA ESTACIÓN de N. K. Jemisin.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

LA QUINTA ESTACIÓN de N. K. Jemisin.

Así es como se acaba el mundo… por última vez.

Ha dado comienzo una estación de desenlaces.

Empieza con una gran grieta roja que recorre las entrañas del único continente del planeta, una grieta que escupe una ceniza que oculta la luz del sol.

Empieza con la muerte, con un hijo asesinado y una hija perdida.

Empieza con una traición, con heridas latentes que comienzan a supurar.

El lugar es la Quietud, un continente acostumbrado a la catástrofe en el que la energía de la tierra se utiliza como arma. Y en el que no hay lugar para la misericordia.


Parece ser que estos últimos días han sido un ejemplo perfecto de lo que a muchos nos gusta la polémica en el mundo de la literatura. No obstante, todo esto ha servido para varias cosas, y no, no me refiero a que el tema ha servido para retratar a gente que es capaz de convertir interesantes debates sobre la tolerancia y el respeto en una batalla campal donde lo común es disparar salvas de insultos y bombardear con comentarios hirientes llenos de ironía y faltas de respeto. Todo muy contradictorio, si...
A mí, sin embargo esta pequeña aventura literaria me ha servido para conocer y entender un termino que creo que no hay que tomarse demasiado a la ligera: La literatura de panfleto.

Está claro que desde que el hombre ha dominado la palabra escrita ha sabido crear historias ficticias para mandar o difundir mensajes reivindicativos, conservadores, revolucionarios, de cualquier naturaleza la verdad, llegando a un punto en que muchos escritores incluso han visto este tipo de mensajes atribuidos a sus obras, significados que en su momento ni imaginaban que pudieran relacionarse con sus historias. Quizá sea que los lectores ya no solo buscamos una historia que nos entretenga, sino que el nivel de implicación sea tal que podamos trasladar enseñanzas y valores de una historia de ficción a la vida cotidiana.
Pero hay que tener en cuenta que esto puede convertirse en un arma que puede hacer maravillas en buenas manos y desastres totales en las equivocadas. Y en géneros como la ciencia ficción y la fantasía exigen que ese cuidado sea destacable. He leído muchos ejemplos de como una novela es usada como mera fachada para que el escritor se desfogue hablando de las injusticias y de lo mal que la sociedad le trata a él o a los demás que dan autentica pena y vergüenza ajena, donde el elemento reivindicativo es tan descarado que hace que la propia historia pierda sentido, gire en torno a la búsqueda de una polémica o que se contradice de tal manera que uno se sienta engañado.

No voy a comentar esos ejemplos porque éste no es ni el lugar ni el momento, y porque la novela que hoy nos ocupa, LA QUINTA ESTACIÓN de N. K. Jemisin es la perfecta representación de cómo historia y mensaje pueden no solo convivir juntas, sino aprender a depender una del otro en un todo esplendido.
Y es que cuando uno termina de leer esta novela, la cual ha supuesto el premio Hugo 2016 a su autora, no acaba con esa sensación de haberse bebido casi 450 páginas para acabar con una moraleja típica de los dibujos animados de los 90 ("Chicos, no toméis drogas", "Y recordad que todos somos iguales"), sino que descubre desde la misma dedicatoria que LA QUINTA ESTACIÓN es un canto a la superación aplicada a la supervivencia, la discriminación. Es plantarle cara a un destino establecido pero que nunca has considerado tuyo... y porque parece que estoy empezando por el final, echemos la vista atrás y respondamos a lo básico: ¿De qué trata LA QUINTA ESTACIÓN?

La escritora de Brooklyn nos traslada a Quietud, un mundo cuyo nombre no carece de cierta ironía como comprobaremos pronto, puesto que cada cierto tiempo (cada cientos de años) se produce el fenómeno que da título a la novela y que traducido en erupciones volcánicas, tsunamis, liberación de gases venenosos o lluvias de ceniza entre otros eventos representan el comienzo de un periodo oscuro y difícil, y a su vez un reinicio que le cuesta la vida a millones de habitantes pertenecientes a una población forzadamente nómada, ya que asentarse en un lugar determinado y dejar crecer raíces en él resulta impensable a muy largo plazo. No obstante, estas desacostumbradas circunstancias (Aunque recordemos que ya vimos un concepto parecido a mundos en constante destrucción y reinicio en EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS de Cixin Liu) no han convertido a la gente de Quietud en criaturas temerosas y carentes de esperanza. Al contrario, Jemisin nos presenta a una raza humana fuerte y prospera, que evoluciona, se adapta y aprende a usar todas las herramientas y enseñanzas de las que disponen... incluido el elemento en torno girará la historia de esta novela: la orogenia.

La orogenia es un don, o una maldición con la que nacen algunos de los habitantes de Quietud, una capacidad que va más allá de predecir movimientos sísmicos y demás fenómenos naturales, sino también de provocarlos y evitarlos. La autora construye con esto algo que se aleja mucho de un simple truco de magia sin explicación y, como si del mejor Brandon Sanderson se tratara, no deja nada al azar y dota a los orogenes de unas habilidades que muestran constantemente sus virtudes y defectos, sus beneficios y sus peligros. Una energía cuyo uso exige siempre un precio equivalente y por el que sus poseedores, en contra de lo que pueda parecer no son alabados y bendecidos por sus vecinos, sino temidos, repudiados y, en ocasiones cosas mucho peores.
Tal es el detalle y la importancia que tiene este "don" en LA QUINTA ESTACIÓN que hace que la novela cabalgue entre los campos de la fantasía y de la ciencia ficción, difuminando hasta casi su desaparición la cada vez más fina línea que separa lo increíble de lo teóricamente posible. Claro que no dejan de estar presente todos esos elementos propios de la fantasía de nuevos mundos que tan bien conocemos (personajes con poderes impensables, estructuras que parecen surgidas de culturas de otros tiempos o mundos, labores de ingeniería extrema aplicadas al worldbuilding pero aplicados dentro de la modestia y no la necesidad de llamar la atención, etc), elementos que Nora moldea a gusto y hace que el conjunto funcione como el mecanismo de un reloj, maravillándonos por la calidad imaginativa y al mismo tiempo dejando que nos sorprendamos de lo fácil que es creerse todo lo que nos cuenta.

Un detalle curioso que no deja de llamar la atención a aquellos acostumbrados a la fantasía más tradicional es la inexistencia de cultos religiosos, deidades, mitologías y creencias usadas por la gente en Quietud. No faltan imploraciones, rezos y maldiciones, pero estas van destinadas a algo que todos ellos conocen bien: La tierra en la que viven, la misma que cuida y hace crecer sus alimentos, sujeta sus hogares y sobre la que sus hijos dan sus primeros pasos y los mayores los últimos, pero también la que en el momento menos pensado saben que puede arrebatarles todo eso, el fruto de su trabajo, el origen de sus sueños. Estamos entonces ante un tipo de fe distinta a la que se le otorga a las leyendas y mitos, una creencia a la existencia de un nuevo mañana en el que el único sacrificio que reclama es el trabajo de todos para la supervivencia y preservación de la comunidad.

Sin embargo, esa falta de "ente superior" a la que rendir cuentas no convierte la existencia de su gente, según muchas creencias populares, en un camino de rosas, pacífico y benévolo, la existencia de la orogenia y otras fuerzas inexplicables tiene su reflejo en un constante temor y una necesidad de hacer preguntas que difícilmente reciben respuestas, y tampoco son desconocidos los conflictos que a lo largo de su historia Quietud ha vivido por causas como los constantes enfrentamientos por el poder y el dominio, y por sentimientos tan antiguos como el miedo a lo desconocido, la furia, el dolor o la venganza sensaciones que bullirán en el interior de algunos de los protagonistas de la aventura mientras que otros intentarán funcionar como presas para evitar que tanta fuerza descontrolada acabe arrasándolo todo. Así, es normal que el drama sea una constante desde la primera página y funcione de hilo conductor para todo el circuito del que se compone LA QUINTA ESTACIÓN.



El mundo creado por Jemisin es rico en matices, lleno de elementos que lo convierten en un paisaje único y peculiar (La novela incluye un glosario de términos que se vuelve innecesario por la facilidad de comprensión de los textos) y que a medida que avanzamos en la trama va ampliándose, puesto que no hay capítulo que no añada nuevos datos y detalles, ya sea como ampliación del trasfondo de la saga de La Tierra Fragmentada o incluso para favorecer giros argumentales que no son pocos ni fáciles de pasar por alto. Quizá entre toda esta información se puede echar en falta alguna que amplíe los conocimientos de la flora y la fauna de Quietud, adaptada a un medio extremo propio de un mundo constantemente al borde de la destrucción, y que queda relegada a un segundo plano para favorecer la sobrecarga de datos sobre la composición terrestre y la respuesta de los distintos elementos frente a las habilidades de los orogenes.

LA QUINTA ESTACIÓN es una delicia, no solo imaginativa, puesto que la habilidad narrativa de N. K. Jemisin no se queda atrás, y funciona perfectamente para exponer todo lo anteriormente descrito ya. Un ritmo ágil que igual puede decaer a mitad de la novela pero que no por ello permite que el lector se aburra en ningún momento sino que nos mantiene alerta ante cualquier detalle que pueda más adelante ser esencial para entender los acontecimientos venideros o pasados.
Y que conste que no es una historia exigente ni busca ser una de esas lecturas en las que se tenga que tomar notas para no extraviarse por el camino, ni siquiera debería considerarse una novela coral pese al buen numero de personajes que forman parte de la aventura (todos bien diferenciados, carismáticos y tan inestables como el porvenir del mundo). Y es que Nora, además del interés busca la comodidad del espectador, llenando secuencias donde el suspense y la duda llevan la voz cantante y escenas de acción tan visuales como impactantes todo esto, reitero, protagonizado por personajes que no pararán de darnos sorpresas bien por su naturaleza, bien por su inmensa carga emocional.

No creo que tenga que extenderme mucho más para dejar claro que LA QUINTA ESTACIÓN ha supuesto esa sorpresa, esa experiencia imprescindible de la que tanto presumían sagas de presente publicación en nuestro país como LUNA de Ian McDonald o la anteriormente mencionada de Cixin Liu que, sin ser malas, no albergaban ese elemento de excepción, esa fuerza que hace de una obra literaria no solo una lectura, sino una experiencia de la que se disfruta y se aprende.
Esta novela supone un paso adelante en géneros tan exprimidos como la fantasía, la reapertura de una aduana tras la cual esperan nuevos mundos llenos de historias tan humanas como increíbles, tan cargadas de aventuras como impregnadas de mensajes destinados tanto a la mente como al alma.

LA QUINTA ESTACIÓN es ese diamante que brilla en la oscuridad, sepultada entre tanto falso metal precioso, que ha ido construyéndose de manera natural sin necesidad de empujones y erosiones de factores externos. Y no me canso de recomendaros que no dejéis pasar la oportunidad de haceros con esa joya y dejaros cegar por los mundos de N. K. Jemisin, porque si pasáis de largo, estaréis ignorando una de las mejores lecturas del año.

N. K. Jemisin durante el ciclo de preguntas que se celebró en Madrid el 2/06/2017 en Madrid al que pudimos asistir y en la que demostró que además de talento, le sobra simpatía.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Reseña: ESTADOS UNIDOS DE JAPÓN de Peter Tieryas.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

ESTADOS UNIDOS DE JAPÓN de Peter Tieryas.

Hace unas décadas, Japón ganó la Segunda Guerra Mundial. Los estadounidenses adoran a su infalible emperador y nadie cree que la conducta de Japón en la contienda no fuera ejemplar. Nadie excepto los George Washingtons, una facción proestadounidense que intenta recuperar la gloria de los viejos Estados Unidos. Su última táctica subversiva es distribuir un videojuego ilegal que pide a los jugadores que imaginen cómo sería el mundo si Estados Unidos hubiera ganado la guerra.

El capitán Beniko Ishimura, censor de videojuegos, se dedica a captar posibles traidores, cuando un día recibe una misteriosa llamada del general Mutsuraga, al que sirvió hace muchos años, y su vida se convierte en una montaña rusa que le llevará a conocer a Akiko Tsukino, una oficial de la policía de Tokio que intenta descubrir la relación de Ishimura con el videojuego United States of America, que algunos insurgentes están usando para avivar el nacionalismo estadounidense. Los orígenes del videojuego subversivo son aún más polémicos y peligrosos de los que nadie sospecha.

Lo mío con el país del sol naciente es una relación de amor y odio. Japón ha sido desde mi más tierna infancia una referencia constante en mi educación cultural. El manga, el anime, el cine nipón e incluso la música oriental y los videojuegos me han dejado unas raíces muy profundas, algo por otro lado normal si tenemos en cuenta que yo era un chaval que pasaba más horas dedicándolas a la televisión y a la consola que a los estudios. No niego que series como Dragon Ball, Galaxy Espress 999 o Urotsukidoji (Ejem...) y videojuegos como Metroid, Castlevania o Ranger X entre muchos otros han supuesto un detonante para que la ciencia ficción y la fantasía sean algunos de los géneros literarios que más consumo en la actualidad.
Pero todo lo bueno tiene su lado oscuro. Viví una época en la que el termino Otaku en España representaba a la perfección su verdadero significado. En aquel entonces eramos bichos raros, con gustos y aficiones poco comunes que en nuestro país aun asomaban apenas la patita con cierto miedo. En la actualidad lo que significa ser un otaku se ha desvirtuado y nuestros padres han terminado cambiando el "Ya estas viendo los dibujos chinos esos" por " Ya te estas disfrazando como un chino de esos".
En el producto principal también se nota esto. el nuevo anime de estreno no deja de ser una copia de una copia de otra serie y del cine de terror mejor no hablemos, al menos del abuso de recursos que terminan en estructuras casi calcadas unas de otras.
Al final, el entretenimiento nipón de nuestros días parece creado exclusivamente para su consumo indiscriminado en forma de merchandising y demás contenido, ofreciendo tramas simples plagadas de relleno, listo para ser degustado por mentes simples (Hay excepciones, lo aclaro antes de que las comunidades otakus empiecen a encender antorchas y afilar guadañas) de chavales que, antes de empezar a salirles pelo en sus partes ya están imaginándose de mayores, viviendo en Japón y disfrutando del paraíso donde todo es luces, colores, rayos láser por las orejas, chicas vestidas de colegialas y pulpos adictos al porno.

A estos mismos chavales me gustaría verlos en el imperio en que Peter Tieryas ha convertido su adorado cielo friki en ESTADOS UNIDOS DE JAPÓN.

Que la editorial Nova es una maestra creando hype (no siempre justificado en el resultado final) no es nada nuevo para nosotros, y la obra de este escritor asiático americano no podía quedarse corta a la hora de anunciarse como uno de los mayores trallazos del año dentro de la ciencia ficción. Aunque la verdad, conmigo no hace falta que se esfuercen cuando me ofrecen una novela que mezcla videojuegos, mechas, y futuros alternativos. ¿Y que he encontrado? Pues una novela cuyas expectativas no estaban infundadas pero a la que le falta un larguísimo trecho para convertirse en ese clásico instantáneo e irrepetible del que algunos hablan ya.

ESTADOS UNIDOS DE JAPÓN es una historia que moldea la realidad de nuestra actualidad e imagina un presente en el que Japón, declarándose ganadora de la segunda guerra mundial extiende un imperio de libertad y poderío en America, fundando los cimientos de un nuevo mundo. Un mundo con el que, como es obvio, no todos estarán de acuerdo y ya se sabe que los americanos no tienen muy buen perder. Un escenario este de lo más atractivo y que ha llevado a la obra a ser apodada como la secuela espiritual de EL HOMBRE EN EL CASTILLO de Philip K. Dick. Vamos, que nada podría fallar, ¿Verdad?... Pues por desgracia sí que falla en algo importante.

Los que me conocéis estaréis hartos de oírme decir que una de las cosas que más valoro en una novela son los personajes, pero no es lo único en lo que fijo mi atención. El nexo entre la trama principal y el trasfondo en la que esta ocurre es también un  factor definitorio a la hora de valorar una obra, y la novela de Peter Tieryas tropieza con esta piedra y cae rodando por un precipicio plagado de salientes afilados y hiedras venenosas. Así, para definir el conjunto que compone ESTADOS UNIDOS DE JAPÓN podría retomar lo dicho en la reseña de LUNA de Ian Mcdonald (Otro supuesto bombazo destinado a hacer historia y que al final no ocupó ni un renglón) porque la conclusión a la que he llegado es la misma. Hablando en plata, estamos ante una historia de mierda con una ambientación cojonuda.

Nos trasladamos a una actualidad (aunque la novela realmente ambienta casi todo su contenido a finales de los años ochenta) en la que Japón se ha convertido en la mayor potencia del mundo mundial, y en apariencia la única. Una supremacía de la que se han beneficiado factores como la tecnología, altamente avanzada, que no descabellada, lo que Tieryas usa como baza para aportar realismo y dar más credibilidad a su mundo. Las clases sociales, por otro lado, también sufren algún tipo de cambio, siendo este un gobierno altamente militante, la línea que separa las clases altas de las bajas se ensancha, y los ricos parecen vivir en un sueño donde la libertad alcanza cotas casi grotescas, ignorando incluso cualquier tipo de valor moral y ético. Una libertad solo aparente. Una fe posicionada por el endiosamiento de su emperador y la búsqueda y eliminación de cualquier elemento que amenace la estabilidad de los Estados Unidos de Japón, hacen que reine una censura inquisitorial que alcanza incluso al pensamiento y creando lo que para uno es un paraíso, para otro es el peor de los infiernos. Todo esto conforma un cuadro que critica la tiranía y la opresión de los poderosos, así como el extremismo religioso y el amordazamiento del pueblo convirtiendo sus vidas en pura servidumbre, alineados por el entretenimiento que producen los juegos portátiles y el culto a una historia que pocos cuestionan... por su bien.

Tristeza, impotencia y sobre todo rabia son sentimientos que el autor consigue arrancarnos de cuajo por medio de relatos y situaciones desgarradoras que ningunean la vida y el recuerdo, no escatimando en el uso de imágenes desagradables y grotescas en un festival de gore y sangre derramada para presentarnos personajes atípicos, crueles y egoístas, pervertidos y deformados por las manos del imperio nipón para su total vida dedicada al servicio. ¡Ah! no estoy hablando de los villanos, sino de los héroes de la historia.

Todo esto sumado a un apartado artístico que bebe directamente del cyberpunk de Masamune Shirow (Ghost In The Shell), Katsuhiro Otomo (Akira) o el mismo Philip K. Dick (Blade Runner), grácilmente retratado y descrito, convierte a ESTADOS UNIDOS DE JAPÓN en una experiencia sensorial y visual casi inolvidable.



Y es que de eso trata la novela, de buscar una excusa o un hueco libre para llenártelo de nuevos detalles que describen el trasfondo en que se mueve una trama protagonizada por Ben Ishimura bastante simplona. Una historia sobre lealtad, traición, de búsqueda de la verdad a través de un viaje lleno de pruebas... y también lleno de clichés, tópicos y escenas recicladas hasta la saciedad. Eso sin hablar del abuso del Deux ex machina, un recurso por el que el mismo autor se disculpa por su descaro en cierto momento de la historia.
Su argumento nos deja fríos, incluso los momentos donde deberíamos sorprendernos por el giro de los acontecimientos apenas consigue hacernos parpadear. No por la previsibilidad, sino por desinterés. Y bueno... si llegamos a un punto en que el destino de los protagonistas nos importa poco o nada, es que algo no funciona del todo bien.

Lo que si me ha sorprendido es la abundancia de acción en la novela. No quiero decir que ESTADOS UNIDOS DE JAPÓN sea un desenfreno de fuego y muerte y dosis descontroladas de adrenalina, pero en comparación con las nuevas vertientes de ciencia ficción que tienen más paja que un culebrón venezolano, pues en ciertos momentos es de agradecer. Persecuciones, tiroteos, batallas de robots gigantes (Muchas menos de las que pueda esperar alguien que se guíe demasiado por las portadas, pero presentes) terminan viéndose más como homenajes al mundo de la ficción japonesa que como elementos esenciales en la historia.
Una acción que por cierto es trasladada también a los videojuegos, un formato esencial aquí, usado en este caso con un fin más dirigido al entretenimiento, distracción y lo propagandístico que a objetivos científicos y conceptuales como ocurre en novelas como EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS de Cixin Liu. Y más creíble, por cierto.

ESTADOS UNIDOS DE JAPÓN no es una novela de ciencia ficción hard, sino ucrónica y hasta cierto punto especulativa. No es nada difícil seguir el transcurso de los acontecimientos gracias a la narrativa sencilla y efectiva de Peter Tieryas, que sabe cuando ser directo y cuando regodearse en el momento. Ventajas todas estas que lo convierten en un libro disfrutable tanto para amantes del género como para fans del anime más futurista. Me atrevería a aventurar incluso que muchos que adquieran la novela "engañados" por la ilustración de la portada descubrirán en el trabajo conceptual de Tieryas algo mucho más intenso y profundo que 200 toneladas de acero dándose mamporros. Igual abren los ojos a un presente y/o futuro fictício pero que cada día acorta más sus pasos con la realidad.

Un excelente trabajo de ambientación y puesta en escena que, por desgracia no ha sido explotado como merecía, ofreciendo al lector una aventura insustancial y simple que en lugar de ayudarse de los medios que él mismo va creando, parece emperrado en ponerse en medio de la imagen en los momentos que la disfrutamos y volver incesantemente por mucho que le pidamos que se aparte.


Pero oye, al menos Nova no ha incluido a ninguna "celebridad" elogiando la obra en su faja con textos tipo:

 Esta novela mola un montón porque las cosas explotan y la gente muere como hormigas en un incendio.

Michael Bay


miércoles, 19 de octubre de 2016

Reseña: EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS de Cixin Liu.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS de Cixin Liu.

Este libro ofrece la posibilidad única de acercarse al fenómeno editorial chino que ha conquistado el mundo y ha ganado el premio Hugo 2015 a la mejor novela, siendo la primera vez que una obra no escrita originariamente en inglés merece tal reconocimiento. Su autor, Cixin Liu, es el escritor de ciencia ficción más relevante en China, capaz de vender más de un millón de ejemplares en su país y convencer a prescriptores de la talla de Barack Obama, quien seleccionó El problema de los tres cuerpos como una de sus lecturas navideñas de 2015, y Mark Zuckerberg, que lo convirtió en la primera novela de su club de lectura. Ahora el público y la crítica de los cinco continentes se rinden a esta obra maestra, enormemente visionaria, sobre el papel de la ciencia en nuestras sociedades, que nos ayuda a comprender el pasado y el futuro de China, pero también, leída en clave geopolítica, del mundo en que vivimos.

Ya hemos hablado en estas mismas líneas y en más de una ocasión acerca de que elaborar la opinión escrita de un libro no es fácil siempre, claro está, que ésta vaya más allá de un "Buah, este libro es brutal, puto amo el escritor" o "No te acerques a esta mierda ni con un palo", porque eso sabemos hacerlo todos.

Hemos tenido casos de libros que nos han dicho tan poco, que hablar sobre el crecimiento del moho en el yogur es más complejo e interesante. No faltan libros en los que uno no sabe realmente si le ha dicho algo o no y cuál es realmente el mensaje que ha querido transmitirnos, por lo que nos asusta atribuirle una falsa intención interpretativa y dar a entender que realmente no has comprendido una mierda de lo que has leído.
Historias surrealistas, bizarras, relatos popularmente catalogados de clásicos que lees con miedo a que no te gusten y consecuentemente tu blog se convierta en un campo de batalla enfrentado a la vox populi más erudita, ensayos... No es mi intención en absoluto subirme méritos resaltando lo difícil que es en ocasiones escribir una reseña (No hay nadie menos indicado para ello que yo), pero es una manera de pedir disculpas si cometo algún error con el siguiente reto convertido en crítica literaria. Y es que, ¿Cómo hablas de la opinión que te merece una novela sin hablar de ésta?. Más cuando uno de los puntos fuertes del libro, el gran pilar sobre el que se sujeta es jugar con la ignorancia del lector a la hora sumergirse en la historia, ignorando completamente el jardín en el que se ha metido.
Irónicamente, la novela de ciencia ficción de la que más se está hablando en nuestro país actualmente, EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS de Cixin Liu, es uno de esos casos.

Podríamos decir que la sinopsis de un libro es lo equivalente al trailer de una película. Desgraciadamente se ha convertido en costumbre mostrar un exceso de información que termina por destruir cualquier esperanza de sorpresa y por supuesto, interés, hasta el punto de que existan grupos de espectadores que prefieren ir "vírgenes" a la experiencia, con la sola referencia de un par de imágenes y un teaser de 20 segundos. Mi consejo, por tanto, es que si aún no sabéis nada de esta novela, si vuestros conocimientos se limitan a su portada y poco más o sencillamente, yo mismo os estoy descubriendo este libro con esta entrada, dejad que siga así. No busquéis reseñas, ni siquiera una sinopsis del mismo, porque dependiendo de donde miréis podréis encontrar la que acompaña el tomo, con la que yo he abierto la reseña (Bien. No dice nada del contenido) o la que dicho de alguna manera, destruye la magia (Mal. Es decir, que te hace un resumen exhaustivo del contenido de la trama). No cometáis el mismo error que yo y estoy seguro de que vuestra experiencia será más gratificante que la mía, que no quiere decir que fuera mala. Al contrario.

Fanart realizado por Jay Wong.


EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS es, en la actualidad la más potente referencia china de la ciencia ficción que no solo ha atravesado fronteras internacionales gracias a la traducción al inglés por Ken Liu, sino que se ha llevado bajo el brazo el premio Hugo del 2015, aunque ya sabéis que a mí este tipo de galardones me generan el mismo interés que un racimo de testículos. Liu crea con su obra una amalgama de referencias y estilos, capaces de mezclar multitud de ramas de la ciencia ficción sin salirse de la línea más especulativa donde podemos encontrar vertientes científicas, informáticas, un buen equilibrio entre la obra ligera y la CF hard e, incluso, cierto toque de fantasía. Elementos todos que conforman entre ellos una lectura amena, intrigante, que va de menos a más manteniendo siempre muchísimas preguntas por contestar y sorpresas por revelar, vamos, lo que se suele esperar de una obra tan comentada y recomendada como ésta, por lo que no os estoy descubriendo nada nuevo. Esa novedad que la diferencia de otras novelas se encuentra en los pequeños detalles.

Cixin Liu nos lleva a un desgarrador viaje por China y su historia presente, pero también pasado, donde nos recuerda uno de los capítulos más terribles de su historia moderna como fue la Revolución cultural que el país sufrió a mediados de los años 60. En este panorama y a manos de Ye Wenjie, una de las figuras centrales de la trama, seremos testigos de escenas que superan cualquier terrorífica expectativa, una sensación acrecentada por la veracidad de muchos de los hechos narrados. Capítulos introductorios que no hacen sino poner en seria duda la moralidad y ética de la raza humana.

Con ésto el escritor no solo nos quiere poner en antecedentes, sino que ya en el presente parece construir un puente por donde el pasado cultural e intelectual del país cruza para resistirse a desaparecer del todo. Así, el aspecto crítico de la obra es tan constante como revelador, no solo por el fuerte impacto que la ciencia y la educación sufrió en China, sino que realiza un análisis del ser humano y su relación con el entorno en la que no falta su papel como amenaza del ecosistema o también comprobando el bando que pueda elegir cuando se presenta, como una de las revelaciones más importantes de la historia, algo que puede cambiar el mundo para siempre, aunque ello implique la destrucción de lo que otros prefieren proteger con su vida.

Una novela como EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS cuyo ojo crítico toca temas como la cultura a través de los años, los avances tecnológicos y la censura ideológica tampoco olvida temas como la religión, que es tratado a niveles que se funden con la astrología, las hipótesis espaciales y la tecnología avanzada, y éstas a su vez dotan de un nuevo nivel de interacción e importancia a elementos tan conocidos como los videojuegos o la realidad virtual.
Sí, lo se. Todo ésto puede sonar complejísimo y dar al lector la sensación de que en las páginas escritas por Cixin Liu va a acabar perdido entre problemas matemáticos, mecánica cuántica y física avanzada. Sí, sí y sí a todo esto y a mucho más, pero afirmar ésto no es motivo de alarma.
La agradecida labor de traducción directamente del chino por parte de Ken Liu nos ha dejado una narración ágil y una prosa fluida que ayuda al relativo fácil entendimiento de cada escena y problemas que se van presentando (siempre y cuando se siga el hilo de la aventura con todos los sentidos puestos en él). No es extraño pues, que el lector se sumerja en un mundo científico donde no sepa diferenciar una hipótesis de una norma establecida, lo que dota a la lectura de un realismo tan esperanzador como terrorífico.

Pero entonces, ¿Lo de la proclamada novela de ciencia ficción del año son todo virtudes? Bueno... no van a faltar felices de la vida que opinarán así, pero a mí no podrán incluirme en sus filas.

Fanart realizado por Jay Wong.
¿Os acordáis de la frase con la que resumía el otro bombazo de la ciencia ficción del 2016? de LUNA de Ian McDonald comenté que me pareció una historia mediocre pero con una ambientación brillante. Con EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS me pasa justamente lo contrario; la novela de Liu posee una trama poderosa, atrayente y con una suficiente profundidad para hacerla creíble. Una credibilidad que por desgracia se ve afectada negativamente por otros elementos externos como son los personajes que, pese a estar correctamente caracterizados, diferenciados y esculpidos, no alcanzan la tridimensionalidad y parece que hay un único patrón por el que se han cortado. Todos se asemejan demasiado entre sí, y eso se nota en sus interacciones, demasiado programadas, carentes de emociones expresadas al exterior, etc. Parece que están ahí solo porque la historia necesita un vinculo, un huésped con la que poder contarse y por lo tanto resulta casi imposible encariñarse con alguno de ellos, incluso el carácter rudo y a veces cómico de Shi Qiang se queda en un vano intento de empatizar con el lector.

Tampoco olvidemos que estamos ante la primera parte de una trilogía, una historia que continúa con EL BOSQUE OSCURO y concluye en EL FIN DE LA MUERTE. Es por ello que la primera entrega puede pecar de una estructuración mal equilibrada.
El ritmo, que crece de manera ininterrumpida, alcanza su máximo exponente en aproximadamente las últimas 50 páginas, donde el autor nos bombardea sin piedad con un exceso de información relevante que te deja, dicho de manera poco elegante "cagando ladrillos" para, inmediatamente cortar en seco y dejarnos en espera de la secuela. Sí, así es. Cixin Liu se marca un capítulo de final de temporada de esos que te hacen morderte las uñas hasta el hueso, empeorando con la idea marcada de que todo lo leído en EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS es solo la colocación de las piezas en el tablero y que la verdadera partida empieza en EL BOSQUE OSCURO.

En definitiva, este premio Hugo 2015 (¿Merecido? Ni lo sé, ni me importa) es una historia que pese a su regular trato de sus personajes sabe encontrar el mejor y peor lado del ser humano, y que pese a un ritmo a veces descontrolado posee una trama que guarda un argumento que no se aleja mucho de las de muchas historias clásicas y reverenciadas de la ciencia ficción, pero dotada de ingredientes que lo convierten en un producto que parece nuevo y original y que se disfruta como tal. Un repaso a una China del pasado, presente y ¿Futuro?. Impactante, reveladora, refrescante a la par de escalofriante por momentos. Un texto que busca concienciar de la necesidad de esa comunión hombre/Tierra que tanto tiempo lleva el primero postergando y el segundo rogando.


...No, mirad, paso de extenderme con el tema... lo de las fajas con los que Nova últimamente cubre sus libros ya no tiene nombre. Vale que el dinero es el dinero, que hay que buscar nuevas maneras de acercarse lector menos aficionado, pero eso de "la novela que ha convencido a Barack Obama y a Mark Zuckerberg"... ¿Convencer de que?, ¿Y que diantres me importa los gustos literarios de personas que tienen acceso a CUALQUIER libro que se es antoje sin sacar la cartera del bolsillo?. Al menos esta vez no la han comparado con Juego de Tronos...

martes, 30 de agosto de 2016

Reseña: LUNA. LUNA NUEVA de Ian McDonald



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

LUNA. LUNA NUEVA de Ian McDonald.

La gélida acritud del vacío. La letal lluvia radiactiva. El polvo que la recubre, tan viejo como la Tierra. La creciente debilidad de los huesos… O puedes quedarte sin dinero para agua. O para aire. O puedes caer en desgracia con uno de los Cinco Dragones, las corporaciones que dirigen la Luna y controlan sus amplios recursos. Pero te quedas, porque la Luna puede hacerte más rico de lo que eres capaz de imaginar…, mientras sigas con vida. 

Adriana Corta tiene ochenta años. Su familia dirige Corta Hélio. Han sobrevivido a las implacables guerras corporativas y a la peligrosa paz subsiguiente. Pero ahora esa paz se resquebraja. Es probable que Adriana tenga que morir, aunque no la matarán sus rivales ni la Luna. Sea cual sea su destino, sin embargo, Corta Hélio no morirá.

"Prepárate para una de las aventuras más épicas y emocionantes de la historia. Un viaje lleno de peligros, intrigas, traiciones,romance, batallas  y luchas contra los fantasmas del pasado de los protagonistas. Una carrera por la gloria y la sabiduría. ¡Emociónate con la saga destinada a llevarse todos los premios!, ¡JUEGO DE TRONOS EN EL INSTITUTO!"


Mensaje promocional para una imaginaria nueva temporada de "Al Salir de Clase"

Si, claro, reíros. Reíros hasta desgañitaros, hasta que os duela el estomago y no encontréis aire que meter en vuestros pulmones, pero mientras lo hacéis, tened en cuenta que comparaciones tanto o más absurdas que éstas adornan las contracubiertas (Y a veces la misma portada) de muchas novelas actuales.
No voy a meterme en camisa de once varas criticando la manera de hacer un trabajo, sobre todo porque desconozco totalmente el proceso de promoción que tienen un tipo u otro de obras literarias, pero contemplando ejemplos similares sí podemos deducir al menos que ni las editoriales miran por el buen gusto ni los encargados de crear tan sublimes frases son los más imaginativos y ocurrentes del mercado, los cuales parecen regirse por la moda... y ya.

¿Que la historia toca el terror con fuertes dosis de drama y personajes muy trabajados? Enhorabuena, para estos desalmados del negocio ya eres el nuevo Stephen King . Que lo tuyo es la novela erotica ¿No? Ve haciendo hueco para la obligada frase "Si disfrutaste con 50 SOMBRAS DE GREY, no podrás dejar de leerlo". Y por supuesto, el ejemplo que nos ocupa y donde se demuestra mejor que el talento crítico no se rige por captar al lector específico, sino a cuantos más mejor, y si les estás engañando peor para ellos, ya son mayorcitos para darse cuenta.
Si una historia tiene más personajes que los que puedas asimilar, tienen lugar varias rencillas familiares, luchas por el poder y alguna que otra muerte, el piloto automático de los responsables de marketing se pone en marcha y tiempo les falta para compararla con la obra de George R. R. Martin CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO, más conocida por los lectores más ocasionales como JUEGO DE TRONOS . Así no les sería difícil imaginar a estas mentes brillantes composiciones como " Falcon Crest es Juego de Tronos en California", "Breaking Bad es Juego de Tronos en Albuquerque" o "Son of Anarchy es Juego de Tronos con motos". Un san benito del que no se ha librado la nueva obra de Ian McDonald, LUNA NUEVA, cuya bonita edición no han dudado en afear con una leyenda tan falsa como de tamaño desproporcionado  que reza "Juego de Tronos en la Luna".

LUNA NUEVA, la primera parte de la trilogía LUNA no es Juego de Tronos, ni por asomo. Sus semejanzas con la épica y progresivamente soporífera obra de Martin se limitan a las citadas, lo que equivale a la comparación de un ladrillo con un zapato.

La premisa con la que parte la obra no es que destaque por su originalidad, pero no por ello resulta menos atractiva. La escasez de recursos y la correspondiente crisis económica a nivel global hace que sus habitantes se tengan que buscar la vida en terrenos cada vez más inhóspitos y exóticos, como por ejemplo la reciente colonizada luna y como en una competición por la gloria y la riqueza, explotada en busca del mayor de los bienes: el poder. 
Cinco familias, llamadas los Cinco Dragones destacan por encima de los demás en el monopolio de recursos, cada uno el suyo propio, buscando siempre el progreso, el mantenimiento de la tradición y de la estirpe, conviviendo entre ellas en una aparente paz... pero ya se sabe que este tipo de calma no suele durar demasiado.

Es mucha la expectativa que ha levantada esta nueva serie de McDonald, y ya no solo por la odiosa comparativa, sino por la cantidad de premios que en un ejercicio adivinatorio está destinada a llevarse, y claro, pecando de tópico, ser una de las mayores promesas de la ciencia ficción contemporánea. Sin embargo, a la hora de la verdad uno se da cuenta de que está ante una obra de público selecto, que busca un tipo de lector específico, y no creo que sea el lector ocasional que presume de llevar una camiseta de la familia Stark y pregunta incansablemente cuándo saldrá VIENTOS DE INVIERNO.
A nivel personal, lo que he encontrado en LUNA NUEVA es una obra con cosas buenas, a veces excepcionales y otras cosas regulares, tirando a desastrosas, y todo esto se resume en lo siguiente: LUNA es una historia mediocre ambientada en un mundo asombroso. 

McDonald  ha sabido crear un terreno lleno de matices y detalles, grandes y pequeños que engrandecen un trasfondo que podría dar mucho, muchísimo más de sí de lo que en conjunto terminamos encontrando.
Personajes, escenarios, costumbres y vestimentas son el resultado de la fusión de una infinitud de influencias de distintas culturas reales o inventadas y épocas, ya sean futuras, presentes o pasadas. Las distintas sociedades y ciudades que pueblan la superficie lunar no se quedan atrás a la hora de suponer un cóctel de referencias (y un reto al lector menos avispado) de todo tipo y tiempos, así como los sistemas gubernamentales, monárquicos, de justicia que no distan demasiado de las desarrolladas en el presente se mezclan con otras costumbres, rituales y resoluciones casi primitivas, lo que dota de nuevo a la luna de una personalidad propia y peculiar, de una sociedad creada no por uno sino por muchos y donde cada decisión cuenta, con un pasado en el que se indaga ligeramente, pero que invita a sumergirse a mucha más profundidad.

Como novela de ciencia ficción ambientada en el futuro, la tecnología posee un papel de gran importancia. Son muchos detalles los que se van nombrando y dejándose caer en la trama, avances técnicos y científicos que a veces confunden al lector, que cree que está leyendo una historia de fantasía dominada por la magia antes que una historia en una posible distopía de veracidad no muy lejana. Maravillas que ya son una realidad como cigarrillos electrónicos o impresoras 3D se juntan  con otros elementos que no son desconocidos pero se hacen reales como nunca antes. Un ejemplo de ello es el uso de familiares, hologramas de aspecto personalizable que acompañan a los ciudadanos lunares y que sustituyen cualquier sistema de comunicaciones o aplicaciones de gestión administrativa que puedan existir. Si, algo parecido a las criaturas de idéntico nombre que en los RPGs ayudan al héroe con sus habilidades especiales, pero con un máster en informática.

Estos y otros muchos detalles que no mencionaré por no entrar demasiado en materia son los que enriquecen poco a poco el mundo creado por Ian McDonald. Pero ocurre que a veces un bonito escenario no sirve de nada si la historia carece del mismo atractivo.

La trama de Luna no es que tarde en arrancar, es que no lo hace. LUNA NUEVA se toma muy en serio lo de ser la primera parte de una trilogía y lo hace convirtiéndose en una introducción de más de 400 páginas que describen el pasado y presente de la historia de LUNA, poniendo al lector en situación y preparándole para los acontecimientos futuros que decidirán el destino de la familia Corta Hélio, principal protagonista de la novela. O al menos intentándolo. 

Porque seamos sinceros, el primer contacto con la obra puede resultar confuso, extraño y algo desconcertante. Estamos ante una obra protagonizada entre otros por cinco familias, es decir, una novela coral con numerosos personajes, y aunque es evidente quienes llevarán la delantera en los papeles principales (Por su protagonismo y por supuesto por el trato que el autor les da, dotándoles de mayor personalidad y carisma), LUNA NUEVA sea posiblemente una de esas historias de usar papel y lápiz, de hacerse un mapa para no perderse y saberse situar geográfica y temporalmente antes de que sea demasiado tarde.

El choque de culturas también es algo que al principio puede resultar complicado de asimilar. Desde términos específicos sacados de distintas regiones, donde predominará el portugués, religiones nuevas y tradicionales e incluso las modas estéticas (por las descripciones que se realizaban me entraba la risa floja imaginándome a los habitantes de la luna vistiendo las prendas más estrafalarias de los armarios de Locomía, Alaska y Tino Casal), todo ello forma un combinado de sabor en ocasiones demasiado fuerte para el que no sabe lo que esperar. Por suerte a muchos de estos elementos no solo es fácil acostumbrarse a partir de cierto número de páginas, sino que además se le descubre cierto encanto que consigue que nos enganchemos a la trama con formas de las que el ritmo de ésta carece...

... y lo he intentado. He intentado seguir el ritmo que McDonald impregna a la novela, pero como comentaba con anterioridad, más que un libro, LUNA NUEVA parece una introducción del mismo, y tras la captación inicial el interés de la trama va decayendo, haciendo que uno sienta mas curiosidad por los nuevos elementos que se descubren de la cultura lunar que por el argumento en sí.

Y claro que estamos ante un mundo donde la paz se resquebraja y la muerte acecha tras cada esquina, pero LUNA NUEVA no es ni mucho menos una novela de acción llena de disparos, explosiones y duelos a muerte, y eso que los hay, pero en menor medida que el uso del arma en que los protagonistas son especialistas en su uso: la palabra. Con ella elaborarán trampas, conspiraciones, acuerdos, engaños y promesas. Cinco dragones, cinco familias enfrentadas por un único fin que no es sino el trono del liderazgo y la riqueza. ¿Juego de Tronos en la luna? Solo en el pensamiento más básico.

Aun con todo voy a concluir admitiendo que este primer encuentro con el escritor de ciencia ficción me ha gustado, y mucho. La falta de ritmo se ha visto compensado por un mundo lleno de imaginación y grandes ideas. Realmente no llega a aburrir si no estas constantemente pendiente de un giro de los acontecimientos que haga acelerar la historia y su desenlace crea la suficiente intriga para no tener ninguna duda de que su secuela tiene sitio asegurado en futuras lecturas. Aun así insisto, LUNA NUEVA no es una space opera cargada de emoción y acción a raudales, ni una obra de Ciencia ficción Hard. Sí que tiene algo de especulativa y mucho de sistemas gubernamentales, comercio y economía y una dosis adecuada de romance bastante peculiar. Hablamos de una guerra sin cuartel que realmente tenemos muy presente cerca de nosotros. Una lucha por la gloria que a veces se parece demasiado a una batalla por la supervivencia.

¡Ah! Y no es Juego de Tronos. Ni en la luna, ni en Marte ni en Torrelodones.

jueves, 28 de abril de 2016

Reseña: ELANTRIS de Brandon Sanderson



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

ELANTRIS de Brandon Sanderson.

Brandon Sanderson debutó en 2006 ante los lectores en castellano con Elantris, una novela de fantasía épica que marcó un auténtico hito. Cuando se cumple el décimo aniversario de su publicación, Nova la relanza en esta edición especial, que permite rememorar y descubrir los inicios de un autor que, desde entonces, ha cosechado ocho millones de seguidores en todo el mundo, confirmando su condición de heredero al trono de todo un género.

Esta nueva versión, convertida en la edición definitiva del autor, empieza con un prefacio de Dan Wells, la primera persona que leyó el manuscrito completo, y un nuevo prólogo de Miquel Barceló, su primer editor en castellano. Lo cierra un epílogo en que el propio Sanderson nos cuenta por qué escribió esta novela y su importancia en el Cosmere, el fascinante universo que comparte la mayoría de sus obras. Se incluye también una versión ampliada del apéndice «Ars Acanum», con más detalles técnicos sobre la magia de un libro mítico para su legión de lectores. 

Bienvenidos a la ciudad de Elantris, la poderosa y bella capital de Arelon llamada la «ciudad de los dioses». Antaño famosa sede de inmortales, lugar repleto de poderosa magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora solo acoge a los nuevos «muertos en vida», postrados en una insufrible «no-vida» tras una misteriosa y terrible transformación. Un matrimonio de Estado destinado a unir los reinos de Arelon y Teod se frustra, ya que el novio, Raoden, el príncipe de Arelon, sufre inesperadamente la Transformación y se convierte en un «muerto en vida» obligado a refugiarse en Elantris. Su reciente esposa, la princesa Sarene de Teod, creyéndolo muerto, se ve obligada a incorporarse a la vida de Arelon y su nueva capital, Kae. Mientras, el embajador y alto sacerdote de otro reino vecino, Fjordell, usará su habilidad política para intentar dominar Arelod y Teod con el propósito de somerterlos a su emperador y su dios.

Lo cierto es que a la hora de pensar cómo iba a comenzar la ya tradicional introducción a esta reseña no podía evitar que cualquier idea derivara de un punto bastante relevante que menciona Miquel Barceló en el prologo del presente libro. Realmente es el único punto de interés, ya que el resto de la presentación no deja de ser, como de costumbre un intento de endiosamiento de su persona, publicidad poco encubierta de sus publicaciones y una oda sobre lo listo que es y lo agradecidos que deberíamos estarle todos por darnos la oportunidad de habernos descubierto la obra de Sanderson. Gracias señor por los placeres que nos das y de los que no somos dignos.

Sin embargo, sí es cierto que la literatura fantástica desde sus comienzos más significativos ha vivido en una especie de estancamiento en lo que a ideas y desarrollo de las historias se refiere, un estigma que el género ha mostrado con más o menos orgullo, aunque nunca llegando a ser considerado un defecto, sino casi una tradición. La idea del héroe solitario, de que un solo hombre es capaz de vencer a todo un ejercito si se lo propone, ese largo viaje, a destinos misteriosos llenos de peligros mientras se forjan amistades y se crean enemigos, que simboliza la madurez y evolución del protagonista... Todas estas son pautas que se suelen repetir en muchísimas sagas de fantasía, incluidas muchas de las más famosas y reconocidas por el público que nos presentan una y otra vez la visión personal del autor del mito de Hércules enfrentándose a su lista de pruebas y acercándose poco a poco a la divinidad, ya sea a ojos de una sola persona o de una nación entera.
Pautas que en cierto modo establecen algunas de las características principales de los mundos e historias de la fantasía pero que a algunos puede llegar a resultarles repetitivos y sus tramas pueden llegar a considerarse poco originales. Así, ante un ambiente tan cargado es de agradecer que alguien de vez en cuando abra la ventana para que el aire fresco entre. Hace 10 años la mano que abrió esa ventana fue la de Brandon Sanderson, y la brisa que entro traía el aroma de ELANTRIS.

Es difícil a estas alturas que el nombre de Brandon Sanderson sea desconocido para los lectores de género, siendo como es uno de los autores más actuvos de los últimos años. Son numerosas las obras que ha publicado desde que ELANTRIS viera la luz en 2006, donde destaca la trilogía NACIDOS DE LA BRUMA, EL ALIENTO DE LOS DIOSES, EL RHITMATISTA o los dos primeros títulos (cada uno de no menos de 1200 páginas) de la decalogía EL ARCHIVO DE LAS TORMENTAS.
Obras todas ellas que le han consolidado como uno de los escritores de fantasía más importantes de la actualidad. ELANTRIS, además de su debut, ha sido mi primer acercamiento a su trabajo y debo reconocer que como primera novela es impresionante, no solo por la calidad literaria, con sus taras, pero hasta los maestros presumen de ser imperfectos, sino por su manera de abordar una historia que preserva la originalidad y convierte lo clásico en novedad.



Sanderson nos presenta una civilización que ha caído en desgracia. Lo que antes eran los habitantes de la ciudad de Elantris, adorados como dioses, prácticamente inmortales y capaces de casi cualquier cosa gracias a la magia, ahora son menos que la sombra de su recuerdo, muertos vivientes incapaces de morir como incapaces de evitar acumular sufrimiento y dolor. Una enfermedad peor que la muerte que puede alcanzar a cualquiera.
Es normal que cuando hablamos de civilizaciones perdidas nos vengan a la mente las antiguas leyendas atlantes, aunque personalmente si otra historia ha sido la que he tenido constantemente en mente cuando leía acerca de los elantrinos es a otra cultura que vio su grandiosidad hecha pedazos de un día para otro, y donde se narraban sus habilidades para crear mundos enteros a través de la escritura en la serie de videojuegos y novelas MYST.

¿Qué ocurrió en Elantris?¿Cómo afecto eso a las ciudades colindantes?¿Que tipo de vida aguarda a los que sufren la transformación tras las murallas de la antaño ciudad de dioses y ahora páramo maldito? Todas estas incógnitas y muchas más que irán apareciendo serán los ejes que moverán la compleja maquinaria de la novela, en una historia donde importa más la causa que la consecuencia, la reacción y no la acción y los giros y sorpresas serán constantes. Un libro donde no predominan las grandes batallas entre naciones ni los duelos a muerte con el orgullo de escudo, es más, la acción en ELANTRIS es mínima, concentrándose su mayor parte en su frenético último tramo.

Esta no es una historia de fantasía llena de actos heroicos de las que más tarde serán convertidas en canciones de taberna. No esperéis tal cosa. No es un cuadro enmarcado con hojas de espadas y pintado con sangre, ELANTRIS es dirigida por las voces y decisiones de los protagonistas, donde la política, la monarquía, como la relación entre la nobleza y las clases bajas y la religión pueden ser usadas tanto como moneda de cambio o como arma arrojadiza contra el enemigo.

Si. Es exactamente lo que estas imaginando. Este debut de Sanderson es terriblemente denso y puede hacerse demasiado largo en ocasiones, dejando al lector con la sensación de que un par de cientos de páginas menos podrían haber mejorado el resultado final. Pero ojo, que se haga larga no siempre quiere decir que se haga también aburrida, porque no es así. Toda la historia se sujeta de los tres pilares maestros que componen sus tres protagonistas principales: Raoden, heredero del trono de Arelon (Ciudad vecina de Elantris) cuyo destino se ve truncado al descubrir que ha contraído el extraño mal de los condenados elantrinos, Sarene, princesa del reino de Teod destinada a casarse con Raoden, hasta que le es dado por muerto para ocultar la vergonzosa verdad y Hrathen, un sacerdote Fjordell que viaja a Arelon para convertir al reino a una emergente religión ¿Para condenarlo?¿O tal vez para salvarlo?
La historia de ELANTRIS van alternando la acción de un personaje a otro en cada capítulo, convergiendo a medida que avancemos pero manteniendo la importancia del protagonista del correspondiente fragmento, lo cual se hace con maestría y sin alejarse del punto de vista y la mentalidad de cada personaje (Con mayor merito cuando la novela está narrada en tercera persona). Mentalidades tan elaboradas como únicas, así como atípicas. No hay más que ver a la protagonista femenina, Sarene, la cual se aleja enormemente de la tradicional damisela frágil que tan bien se lo monta para acabar en apuros o de la cada vez más común amazona de armas tomar, albergando un termino medio sutil, elegante e inteligente, forjando la idea general de personajes fuertes pero imperfectos que, como seres humanos que son, tienen sentimientos lo que viene acompañado irremediablemente con la necesidad de cometer errores y en muchos casos, aunque no se preste demasiada atención de construir ideas, conceptos y lograr objetivos no de manera individual, sino colectiva, mostrando como se puede conseguir que un destino sea elegido por un reino entero, y no por un reducido grupo de buscabroncas.
El caso del mencionado Hrathen es otra muestra de magnificencia a la hora de construir un personaje, pasando de ser un déspota cruel y fanático a un désota, cruel y fanático, pero que poco a poco iras comprendiendo, aceptando y eso sin cambiar su manera de ser...

Los personajes, como vemos, son la principal baza de la novela, pero no la única. Los numerosos personajes secundarios que tanta importancia tendrán en diversos puntos y los fantásticos escenarios donde se desarrolla la acción no se quedan atrás. Aunque lo más llamativo para muchos será la magia, un sistema de encantamientos a base de Aones complejo y peculiar. Novedoso si, pero con un pequeño tono de deja vu, La magia esta muy presente en ELANTRIS, pero nunca llega a saturar. Por suerte Sanderson no sigue el modelo de otros escritores y no crea personajes que recurren a hechizos hasta para untarse la mantequilla en el pan (hay precedentes, lo juro), sino que está en el ambiente pero sin resultar molesto. Mención aparte merecen los seones, simpáticas criaturas similares a esferas luminosas que sirven a su amo de una manera que ya le gustaría a la versión mas actualizada de Siri.

ELANTRIS supone todo un descubrimiento, tanto por la manera de crear una historia de fantasía que no se aleja demasiado de la realidad (a veces parece que estemos ante una obra histórica por lo riguroso de sus argumentos y explicaciones) como por un autor que, sabiendo que esta es su primera obra, uno se sienta casi obligado a seguir leyendo su obra y comprobar hasta donde es capaz de llegar Brandon Sanderson.

No es un libro para todo el mundo, sobretodo si lo que buscas es fantasía épica. ELANTRIS es un libro ideal para los que nunca han profundizado en este género y quieren hacerlo por la puerta grande, sorprendiéndose al descubrir que no todo son dragones y caballeros de brillante armadura acompañados de magos adictos a psicotrópicos. y comprobando que el suspense, la magia, el romance, la estrategia y un toque de humor pueden ir todos de la mano. Por supuesto resulta una lectura casi obligatoria para los nuevos fans de sagas como CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO, donde la política y ramas derivadas como la religión, las conspiraciones por la toma de poder, y las relaciones entre las distintas clases pueden determinar fulminantemente el desenlace de la historia.

Densa, en ocasiones. Satisfactoria, siempre.

sábado, 9 de abril de 2016

Reseña: ARMADA de Ernest Cline.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

ARMADA de Ernest Cline.

Zack Lightman se ha pasado la vida soñando. Soñando con que el mundo real se pareciera un poco más al sinfín de libros, películas y videojuegos de ciencia ficción que lo han acompañado desde siempre. Soñando con el día en que un acontecimiento increíble y capaz de cambiar el mundo hiciera añicos la monotonía de su aburrida existencia y lo embarcara en una gran aventura en los confines del espacio.

Pero un poco de escapismo no viene mal de vez en cuando, ¿verdad? Después de todo, Zack no deja de repetirse que sabe dónde está el límite entre lo real y lo imaginario. Que sabe que en el mundo real nadie elige para salvar el universo a un adolescente con problemas para controlar su ira, aficionado a los videojuegos y que no sabe qué hacer con su vida. Y entonces Zack ve un platillo volante.

Para colmo, la nave alienígena es igual a las del videojuego al que se pasa enganchado todas las noches, un juego multijugador de naves muy popular llamado Armada en el que los jugadores tienen que proteger la Tierra de unos invasores extraterrestres. No, Zack no se ha vuelto loco. Aunque parezca imposible, aquello es muy real. Y van a ser necesarias sus habilidades y las de millones de jugadores de todo el mundo para salvar la Tierra de lo que está por venir.

Al fin Zack se va convertir en un héroe. Pero a pesar del terror y la emoción que lo embargan, no puede evitar recordar todas aquellas historias de ciencia ficción con las que ha crecido y preguntarse: «¿Acaso no hay algo en todo esto que me resulta… familiar?».

Cuando somos jóvenes y sobretodo en la niñez, nos convertimos en esponjas de ideas, conocimiento y costumbres, las cuales, tarde o temprano terminan forjando de alguna manera nuestra forma de ser y nuestros gustos hacia todo tipo de referencias. Y no solo al tipo de educación que encontramos en las escuelas me refiero. Desde nuestros primeros momentos, la televisión ha sido una fuente de contenido que la joven mente absorberá siempre hambrienta.

Quizá sea por ello que veo a las nuevas generaciones con temor, preguntándome qué tipo de futuro les depara la ventana de información que debería (DEBERÍA) ser la televisión convertida en un apestoso y rezumante contenedor de basura, reality shows que buscan el morbo más obsceno y las mejores muestras de incultura nacional, noticiarios que se venden al mejor postor, dibujos animados que más que educar causan embolias cerebrales y un cine que debería hacerse mirar el tipo de valores que quiere reflejar...
... Esa misma generación que se ríe de los que vivimos durante la década de los 80 (Y seguimos haciéndolo), que sacamos pecho y sonreímos con orgullo mientras nos llaman frikis.

Puedo afirmar sin que me tiemble la voz que la inventiva e imaginación del cine familiar, es decir, películas de aventuras, fantasía o ciencia ficción, vivió una de sus épocas doradas durante las décadas de los 80 y los 90. Tal fue su repercusión que aun a día de hoy perdura el recuerdo de muchos de esos iconos cinematográficos que pusieron cara y forma a la cultura pop actual. Marty Mcfly, E.T. o Johnny 5 siempre estarán muy por encima de lo que algunos se atreven a denominar clásicos modernos.
Por no mencionar el mundo de los videojuegos, que despertó con gran fuerza y evolucionó con más todavía, creando de la nada miles de nuevos mundos interactivos, llenos de posibilidades y limitado únicamente por la imaginación de sus creadores. Desde un Spectrum ZX hasta las modernas videoconsolas de 16 bits de entonces cualquier dispositivo se convertía en conductor de aventuras y ventanas a sensaciones asombrosas.

Hace unos años, en 2011, conocimos a alguien que compartía esas sensaciones y recuerdos, al que le brillaban los ojos cuando alguien memoraba a las antiguas leyendas del cine, la literatura y los videojuegos. Ernest Cline era su nombre, y su afición por la escritura nos trajo la novela READY PLAYER ONE, una obra que, dentro de la premisa de la ciencia ficción y el mejor de los homenajes a los juegos informáticos desde sus orígenes, supuso un demoledor debut, uno de esos libros que te ves en la necesidad de recomendarlo a todo el mundo y sacarlo en cualquier conversación sobre tiempos mejores y aficiones que tienen que ver con las aventuras gráficas o cinematográficas. Hasta tal punto fue el éxito que cosechó la novela que muchos esperan impacientes (y otros con bastante miedo) el resultado del trabajo que Steven Spielberg esta realizando para su película.

No ha sido hasta Marzo del presente año cuando hemos visto aplacadas las ansias por descubrir lo que iba a ser capaz de ofrecernos ARMADA, su segunda novela. ¿Estará a la altura de su aclamada READY PLAYER ONE? ¿La superará? ¿Ha creado Cline, oficialmente una nueva manera de escribir ciencia ficción?

En absoluto. Ni de coña. Gñe...

Estoy prácticamente seguro de que más de uno defenderá ARMADA con el desgastado recurso de "Es que no hay que compararla con su anterior novela, así se disfruta mejor". Eso se convierte en un problema de difícil solución cuando el autor no se esfuerza en esconder que está repitiendo la formula que tan exitosa volvió a su ópera prima, hasta el punto de descuidar algo tan básico e importante como es la propia historia.
Dicha fórmula o receta podría resumirse de la siguiente manera: Coge una historia nueva pero que mantenga ese aspecto de siempre, que recuerde a los libros de aventuras de toda la vida. Usa tópicos y clichés con inteligencia, que el lector lo agradezca cuando aparezcan y los reciba con una sonrisa nostálgica. Añádele un montón de referencias conocidas por este tipo de público al que va dirigida la obra casi exclusivamente, en este caso, referencias a la cultura friki. Por último, introduce unos personajes atractivos, que a los secundarios se les note el mismo cariño que le has puesto a la creación del protagonista. Y listo, acabas de crear un éxito asegurado titulado READY PLAYER ONE.
Con ARMADA, lo que todos pensábamos que iba a ser otra grata sorpresa, una nueva receta degustada en un vistoso restaurante ha terminado siendo un refrito de indefinido sabor servido en un mugriento bar de carretera, un plato combinado al que se recurre porque no hay nada más interesante cerca.

Sí, volvemos a tener esa historia clásica, en esta ocasión algo tan sencillo a la vez que perdurable como una invasión alienígena. Este ingrediente está añadido a la perfección. El problema es el resto: los guiños, homenajes, elementos cogidos de aquí y de allá, de cine y videojuegos (e incluso algún que otro meme bastante actual de la red) terminan empachando, pasando de ser un elemento atractivo a dar la sensación de que son usados para suplir carencias o rellenar una trama que está resultando demasiado sencilla con toques de genialidad para, ¿Lucirse creyéndose el más sabio y geek de la era Pacman?, ¿Hacer como sea atractiva una historia que de simple resulta ya añeja? Quien sabe,... lo que sí está claro es que ARMADA es una novela escrita por un fanático de los videojuegos y dirigida a fanáticos de los videojuegos, concretamente a aquellos que igualan en edad a Cristo, por lo que si uno de esos lectores "frikis" ya va a tener problemas para disfrutar de lleno con este libro, el lector ocasional que apenas tenga conocimientos del tema se va a dar de bruces con una especie de revisionado poco camuflado de EL JUEGO DE ENDER (Existen muchísimas referencias a la novela de Orson Scott Card, como para intentar no hacer demasiado evidente sus semejanzas o excusarse por ello).

Ésto la convierte entonces en la novela tan nefasta que parece que estoy dando a entender que es? Sí y no.
Creo que la mayor virtud que posee ARMADA es precisamente lo que aparentemente hasta ahora he catalogado de defecto, y es esa sobredosis de cultura retro que viene importada de la vieja escuela de la ciencia ficción tanto televisiva como en forma de juegos de ordenador. Culpadme si queréis de ser un nostálgico y amante de la época del cardado y las hombreras anchas, pero cuando se mencionan películas como El Vuelo del Navegante o Águilas de Acero no se me caía la lagrimita de milagro. Si algo sabe hacer Cline es encontrar lo que le gusta a ese lector específico que busca con esta historia y ya encontró en su primera novela y usar anécdotas, historias y diálogos sacados del recuerdo y convertirlos en puentes continuados que hacen que terminemos leyéndonos el libro de una sentada, atrapando sin asfixiar y no aburriendo en casi ningún momento. Todo esto convierten a la segunda obra del escritor estadounidense en una nueva ventana que, con carteles de neones anuncia lo evidente: "Todo tiempo pasado fue mejor".

Pero que no me aburra ARMADA no significa que a la fuerza tenga que decir que es una buena novela, porque, dejando de lado el mismo elemento que tan bien le funcionó en READY PLAYER ONE, tristemente no lo es. Y lo he intentando, he intentado que me guste ayudándome de una visión retrospectiva, fingiendo ser de nuevo ese niño de 12 años que se zampaba su Bollicao de merienda mientras veía Bravestar. ¿Qué quiero decir con esto? Fácil. Cuando somos pequeños vemos las películas de otro modo (Sí, sigo con las películas porque ARMADA evidentemente bebe tanto del cine que parece escrita adrede para ser convertida en guión cinematográfico), lo hacemos de un modo menos quisquilloso y no nos creemos doctorados en física, química o astrología, solo estamos atentos a la acción, a querer ser como el héroe protagonista y tener nuestras primeras fantasías con la valiente pero descuidada amazonas que al final tendrá que ser rescatada de las garras de un malo muy malo pero con cierto atractivo y mucha personalidad. Buscábamos sorprendernos, alzar los brazos en los momentos más épicos. ¿Y ahora? También sentimos la necesidad de la sorpresa, de esas escenas que nos dejen con la boca abierta, pero no podemos evitar verlo todo con ojo crítico, las actuaciones, la veracidad de lo que se nos muestra, la coherencia argumental. Siendo unos enanos no nos importaba que en el espacio no hubiera sonido ni explosiones, y ahora nos tiramos de los pelos cuando analizamos paradojas temporales mal formuladas o se nos presenta un villano que más que inspirar temor da risa (Los debates sobre Star Wars VII en otro sitio, por favor).
Si esta novela hubiera sido publicada en los noventa estoy convencido de que hubiera sido un bombazo de los que cosechan éxito y premios a manos llenas, pero hoy no pasa de la típica historia de invasores extraterrestres, de jóvenes que de la noche a la mañana se convierten en el héroe que siempre han soñado ser, batallas prácticamente importadas de Independence Day, aunque eso sí, muy emocionantes e intensas y donde Cline se luce para bien, y un final que aparentemente pretende inculcar algún tipo de valor ético o moral, como cuando al final de un capítulo de Los Masters del Universo He-man nos recordaba la importancia de leer libros o los G.I.Joe nos enseñaban a decir no a las drogas, pero que en esta ocasión resulta ridículo, absurdo y totalmente innecesario, creando un desenlace que da risa primero y vergüenza después.

Todo ello aderezado con continuas muestras de tecnología imposible (que sí, que de pequeños nos lo creíamos todo, pero ahora que nos leemos los manuales de instrucciones antes de meter mano nos hemos vuelto más incrédulos con los productos de la teletienda), puestas en escena con la excusa de la aplicación inversa de los avances alienígenas a favor del ser humano. Es decir, lo que va a ocurrir en la próxima película de Independence Day, que cojo los restos de tu tecnología mucho más avanzada que la mía y la adapto a mis necesidades porque soy así de listo y tengo un modulo de FP que me hace desmontar tu nave y desentrañar el tipo de magia que la hace volar para hacer las mías propias. Los humanos somos así, a la mínima plantamos los cojones sobre la mesa y gritamos "Y ahora ¿Qué?"

La balanza de los personajes esta igual de mal equilibrada. El protagonista es muy protagonista y los secundarios parecen los últimos de la fila. Zackary Lightman, que así se llama el héroe parece consciente de su status en la trama y se aprovecha de él, chupando cámara y eclipsando cualquier otra aparición, incluida la figura de Lex, la cual habría dado muchísimo juego si se la hubiera aprovechado mejor y hubiera salido de su papel de típica fémina que tiene que aparecer en la vida del protagonista principal para darle una razón de superarse y porque el amor es así de bonito.Cualquier personaje que no sea Lightman está ahí porque el guión lo exige de una manera u otra y porque tarde o temprano se va a tener que recurrir a él para salvar la situación, por desgracia, parece ser que eso no implica que se le pueda, además, dar una personalidad interesante que se aleje del típico graciosillo de turno que terminará muriendo siendo un héroe al menos una vez en la vida. Esa es otra, En ARMADA nadie se toma nada en serio. Ya puede estar el planeta a punto de convertirse en una bola de fuego, que los personajes no dejan escapar una oportunidad para hacer la gracia de turno, ya seas tú un soldado raso y el otro un general que lleva toda la vida al servicio de la humanidad. Así, el lector realmente nunca capta esa sensación de amenaza creciente, de saber que sus vidas están en juego cuando ven a los que se supone que deben ser sus salvadores imitando a Yoda o fumando porros en lugar de ponerse a los mandos de armas de destrucción intergaláctica.

Concluyendo, ARMADA es un quiero y no puedo, un intento de conseguir el éxito y asombro del publico que consiguió con READY PLAYER ONE que se ha quedado en los primeros pasos, causado por la creencia de que usar la misma fórmula por cutre que sea la trama principal va a funcionar, una obra a la que a los actores se le ven los hilos y los efectos especiales están pegados con celo. ¿Un buen entretenimiento? Sin ninguna duda, pero que tras su escabroso final deja la sensación de que la obra tenga más carencias que virtudes. Una lástima, pues parece que el autor se ha dado el gran batacazo antes incluso de asumir los logros de su debut.

No puedes esperar una nueva estrella Michelín si siempre sirves el mismo plato, ¿Verdad?.

P.D. Muy recomendable el Tracklist que se añade al final de la obra y a la que recurren los protagonistas para matar a esos malechores del espacio exterior, muy del estilo del Awesome Mix de Starlod, aunque echo de menos muchos temas que irían muy bien con la trama, como temas de Bonnie Tyler o Iron Maiden.

domingo, 10 de enero de 2016

Reseña: CIENCIA FICCIÓN. NUEVA GUÍA DE LECTURA de Miquel Barceló



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

CIENCIA FICCIÓN. NUEVA GUÍA DE LECTURA de Miquel Barceló.

Ciencia ficción. Nueva guía de lectura es la versión actualizada y ampliada de un libro mítico de la ciencia ficción española, publicado en 1990 en esta misma colección.

Pese a su título, cubre también otras manifestaciones de la ciencia ficción: cine, televisión, teatro, poesía y juegos de tablero, así como el uso del género para la divulgación científica y breves consejos sobre cómo escribir ciencia ficción.

Su autor, Miquel Barceló, es un reconocido especialista en la ciencia ficción y ha destacado en su actividad como crítico, editor, traductor y autor premiado en el género. Profesor universitario, usa también la ciencia ficción como elemento para su actividad de divulgación científica en artículos periódicos en diversas revistas y libros. Su novela Testimoni de Narom (escrita, en catalán, conjuntamente con Pedro Jorge Romero) ganó el Premio Jules Verne de 1998 en la Nit de les Lletres Andorranes y, en versión revisada y ampliada, se publicó en castellano como El otoño de las estrellas (Nova, 2001). 

«Esta Nueva guía de lectura, como toda actividad humana (y mucho más si el arte está mezclado en esa actividad) mantiene inevitables aspectos subjetivos. […] Elaborada siguiendo mis propias impresiones y mis propios gustos, he intentado no dejar nunca a un lado todas aquellas obras y autores sobre los que hay un consenso general entre los diversos críticos, comentaristas y estudiosos de la ciencia ficción. Pero es imprescindible reconocer que incluso estos están contemplados bajo un determinado prisma.» --Miquel Barceló 

Dentro de lo que comúnmente se define como literatura de género, suelo leer prácticamente de todo. Sin embargo, por muchos títulos que consuma, por muchas aventuras y narraciones que lea nunca sería capaz de considerarme un erudito, culto, o sencillamente entendido de ningún género literario. Me considero un lector siempre obcecado en la busca y captura de nuevas y gratificantes experiencias, de caminos que me lleven a otros caminos en un viaje cuyo destino es el total conocimiento y supongo que el forjarse un nombre como persona a tener en cuenta cuando se habla sobre un tema en concreto. Ese destino o meta, dicho sea de paso, lo evito siempre que puedo y con gran éxito, perdiéndome por rutas interminables que veo incluso mas gratificantes que si lo recorriera en linea recta. 
Aunque no puedo negar que, de vez en cuando uno agradecería tener un mapa donde se indique las mejores rutas y las más interesantes paradas.

Géneros como el terror o la novela negra resultan bastante intuitivos. Es normal cuando el miedo puede venir de cualquier parte y sus orígenes de este o de otro mundo, reales o paranormales. Con solo leer la sinopsis de una de estas obras es suficiente para prepararte para lo que sigue. Sin embargo existen otros géneros como la fantasía o la ciencia ficción en las que, por más que leas sus relatos, cada nuevo desafío supone una innovadora búsqueda de los limites de la imaginación. Todo el mundo sabe qué es el terror, pero no siempre estamos preparados para la infinitud de mundos y posibilidades que ofrece la fantasía y, por supuesto la basta especulación que ofrece la ciencia ficción, por lo que es de agradecer que uno tenga a mano una guía, por muy básica que sea que te aconseje e instruya a partes iguales. Es por ello por lo que, sumado al capricho personal de querer profundizar pronto en este género, pasé por caja esta NUEVA GUÍA DE LECTURA DE CIENCIA FICCIÓN de Miquel Barceló.

La cuestión es que ahora, cuando tengo que dar mi opinión acerca de esta lectura, bueno... No se por donde empezar, puesto que los sentimientos encontrados son de lo más contradictorios. Así que mejor, vayamos por la vía fácil.

¿Qué es esto? Como su nombre nos indica estamos ante CIENCIA FICCIÓN: NUEVA GUÍA DE LECTORA. GUÍA de lectura porque a través de los distintos apartados que componen el libro descubriremos algo tan básico como la definición de la ciencia ficción, así como algunas de las subramas que parten del tronco principal, (CF soft, CF hard, Cyberpunk, etc.).
NUEVA porque esta publicación no es ni más ni menos que la versión ampliada y en teoría revisada del libro que fue publicado hace nada menos que 25 años, tiempo suficiente para que montones de nuevos títulos hayan sido publicados y que el género haya mutado, evolucionado o variado, como queráis definirlo.
En lo tocante al contenido, también se nos narrarán otros campos importantes por y para el género, tales como el Fandom, los numerosísimos premios que existen a la literatura de CF e incluso la aplicación de este tipo de lecturas en campos de investigación y/o universitarios.
Por supuesto, el núcleo de la obra lo compondrá un amplio listado de títulos, entre los que se incluyen las novelas individuales, las series, antologías y relatos breves. Cada uno de ellos viene acompañado de una breve descripción de la trama, anotaciones, galardones y más que hacen, sin duda, que un lector tan novato como un servidor tenga que recurrir al cuaderno de notas para hacerse una lista de futuras lecturas.

Hasta aquí la parte más practica de la obra, al menos a nivel personal. El mayor problema que encontramos en ésta NUEVA GUÍA y que tristemente empaña toda la lectura es la evidente falta de objetivismo.
Si, lo se, esto se avisa en el prologo de la guía (ésta es otra constante, la costumbre del autor de excusarse cada vez que recurre a este subjetivismo o se hace publicidad) pero no todos los lectores se leen las introducciones antes de comprar el libro. Sinceramente, si quisiera una opinión personal de lecturas recomendadas, lo haría recurriendo a amigos de los que me fío, que conocen mis gustos y saben lo que me puede interesar, no de una persona que por mucha historia dentro del panorama que tenga a sus espaldas, en mi caso, es la primera vez que oía hablar de él.
Esta "firma personal" o "lo mío mola, lo del resto es basura" tiene su mayor muestra a lo largo de las casi 200 primeras páginas, donde se introduce al lector al amplio y lleno de posibilidades mundo de la ciencia ficción. No deja de ser interesante toda la historia que se cuenta desde los antecedentes del género (allá por los primeros años de 1800), otra cosa es cómo te lo cuentan. Barceló es como ese profesor de física del instituto que en momento que abría la boca para explicar la lección, tu hacías lo mismo pero para bostezar. la manera que tiene de contar las cosas es de una amenidad intermitente, que va cogido de la mano del interés del lector. Es decir, en mi caso, me interesaba mucho conocer los distintos subgéneros de la ciencia ficción, así como la diferencia entre lo soft y lo hard (aunque el nombre de bastantes pistas) y, pese al monótono ritmo de las explicaciones, no he perdido el hilo. Sin embargo, temas que a mi ni me vienen ni me van como son los premios de la literatura y cómo se conceden ponían a prueba el peso de mis parpados.

Sin contar con la sensación de una velada o aparente soberbia, prepotencia y victimismo por parte del autor y sus gustos, llegando incluso a dar la sensación de que se dedica a despreciar a los que no están de acuerdo con sus opiniones y poniéndose del lado de sus autores o editores favoritos cuando estos han tenido algún roce literario.
Yo siempre he sido un acérrimo defensor de la opinión personal, que duda cabe. Pero una cosa es dar dicha opinión y otra es el nivel de humildad que la acompaña. Y en este caso, al menos a mí me da la sensación de que es nula.

Pese a que la obra tiene ya 25 años, Miquel "tour de force" Barceló (cualquiera que lea la guía pillará el chiste) sigue cometiendo errores, tanto de actualización, traducción y temática. Algunos son solo apreciables para verdaderos entendidos del género, otros por todo el mundo, e incluso alguno que otros apreciables por inútiles como yo. Así, por ejemplo resulta llamativo que la novela Ancillary Justice sea traducido en el mismo libro como Auxiliar de Justicia y mas tarde, Justicia Auxiliar, eso por no mencionar el hecho de que según el autor Disney ha comprado DC Comics, compañía a la que por cierto pertenece el Capitán America a partir de ahora (¿?), en lugar de a la MARVEL, que sí compró el sello de Mickey Mouse. No olvidemos algunos problemas de narración donde predomina la repetición de frases o terminos.
25 años son muchos años, suficientes para revisar una y otra vez un título que pretende ser un libro de referencia para lectores de ciencia ficción o para los que como yo, quieren ahondar en ella. Aun así, una nueva actualización no exime de cometer nuevos errores y, no conociendo el contenido de la primera versión de esta guía desconozco cuales de estos fallos son nuevos y cuales antiguos, cuales se han arreglado y cuales se les han escapado. Así que por mi parte a ese aspecto prefiero no darle mayor importancia, aunque sea inevitable mencionarlos (sobretodo el error garrafal DC/MARVEL del que ya fui avisado antes de la lectura)

Llama la atención también la predominancia de obras traídas a nuestro país por su editorial, Ediciones B, un detalle por el que también se excusa, pero que, seamos consecuentes, sabemos que puede influir, a veces de manera negativa, la elección de las obras que se incluyen.
¿Que tu también quieres empezar a leer ciencia ficción pero ademas quieres apoyar a los escritores patrios? Pues olvídate de adquirir esta guía, puesto que la presencia de autores españoles es prácticamente nula (salvo, ¡Sorpresa! alguna que otra mención de algún relato publicado del autor y sus amigos). Desconozco si es una estrategia para lavarse las manos y evitarse polémicas y favoritismos o sencillamente porque para Barceló, España nunca ha sido merecedor de mención dentro del genero, cosa de la que no estoy nada de acuerdo. Aun así lo del favoritismo tampoco lo veo como una opción, porque cualquiera que lea este libro terminará con la misma conclusión: Para Miquel Barcelo existen Asimov y Ursula K. Le Guin a los que defiende a veces hasta el punto de la obsesión. Y luego están el resto de autores.

En definitiva, por mi parte el lado práctico de esta NUEVA GUÍA DE LECTURA DE CIENCIA FICCIÓN ha sido aprovechada al máximo. En mi agenda ya figuran una docena de títulos a los que echarle el guante en un futuro próximo, por lo que doy gracias infinitas al libro. Lo demás, pasa la lectura sin pena ni gloria, con una narración bastante aburrida y cargante, ojo que no digo que un libro de ensayo tenga que tirar a lo cómico, pero varias secciones, como por ejemplo la de Cómo escribir ciencia ficción y otras cuantas parecen existir solo para crear relleno.
En mi caso, tras haber exprimido el contenido que buscaba, esta guía se ha convertido en uno de esos libros cuyo único objetivo final es el de encontrar un comprador.

lunes, 19 de enero de 2015

Reseña: EL MARCIANO de Andy Weir



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

EL MARCIANO de Andy Weir

Seis días atrás el astronauta Mark Watney se convirtió en uno de los primeros hombres en caminar por la superficie de Marte. Ahora está seguro de que será el primer hombre en morir allí. la tripulación de la nave en que viajaba se ve obligada a evacuar el planeta a causa de una tormenta de polvo, dejando atrás a Mark tras darlo por muerto. Pero él está vivo, y atrapado a millones de kilómetros de cualquier ser humano, sin posibilidad de enviar señales a la Tiera. De todos modos, si lograra establecer conexión, moriría mucho antes de que el rescate llegara. 

Sin embargo, Mark no se da por vencido; amado con su ingenio, su habilidad y sus conocimientos, se enfrentará a obstáculos aparentemente insuperables. Por suerte, el sentido del humor resulta ser su mayor fuente de fuerza. Obstinado en seguir con vida, incubará un plan demencial para contactar con la NASA. 

Con un final sorprendente, El marciano es una novela brillantemente construida, un delirio ingenioso con una mecánica del suspense que sorprenderá al lector una y otra vez y le hará perderse en el cosmos de la naturaleza humana y la lucha por la supervivencia. 

Una experiencia literaria excepcional en gravedad cero.

Siempre me ha entusiasmado el planeta rojo, realmente no sabría decir por qué. Quizás sea por la cantidad de misterios y teorías que le rodean (Incluyendo la que dice que antes Marte era un planeta tan lleno de vida como la Tierra) o sencillamente porque ha sido el escenario de muchas grandes aventuras que hemos vivido en el cine (DESAFÍO TOTAL) o incluso los videojuegos (DOOM). Si embargo, esta puesta en escena siempre se asemejaba a un mismo principio: Se nos mostraba ya un planeta colonizado, lleno de instalaciones construidas por el hombre o incluso un destino vacacional mas. Nunca antes lo había visto como eterno desierto, un inmenso ataúd rojo donde sabes que tarde o temprano, acabarás muriendo. Es decir, como lo que es realmente el planeta Marte.

EL MARCIANO de Andy Weir puede parecer a muchos eruditos de la ciencia ficción un relato mas sobre viajes espaciales, una palmadita en la espalda y un "sois cojonudos" a la NASA. Pero a mi me ha supuesto sobretodo un relato de naufragios, supervivencia y humanidad.
La novela nos pone, en su mayor parte, en la piel de Mark Watney, un astronauta especializado en ingeniería mecánica y botánica que, dado por muerto por sus compañeros, acaba abandonado en el planeta Marte y de su carrera contrarreloj para sobrevivir a las inclemencias y necesidades básicas que le van surgiendo.

Toda esta mezcla de inclemencias y complicaciones convierte la historia en (Si, lo habéis acertado) una mezcla de Robinson Crusoe y Mcgyver en un entorno de ciencia ficción de lo mas hard. Pero no Hard en el sentido del uso de formulas complicadas que solo disfrutarían los científicos y estudiosos, sino en el sentido de que el trasfondo en que se ambienta la historia es tan realista que a veces uno se preguntará si no habremos enviado ya a gente a Marte y no nos lo han querido decir, y en que todas y cada una de las hazañas y recursos usados por Watney es tan rigurosamente científico que en ocasiones asusta. No es como el nombrado Mcgyver que te monta una bomba con un clip y un chicle Trident y terminas pensando "venga coño, eso no puede funcionar aso" sino que el proceso para por ejemplo, conseguir agua u oxigeno de la nada o hacer la tierra de marte cultivable es explicado tan concienzudamente (y a la vez claro, no hace falta nociones avanzadas de física o química) que lo difícil es pensar que eso no va a funcionar.

Si, hay veces que dichas especificaciones duran paginas y paginas, pero el perjuicio que causa a la narración de la novela es mínimo, EL MARCIANO engancha, y mucho, y se lee de un tirón. Pocas veces una novela ha conseguido que me lea 200 paginas de seguido sin levantar la vista del libro como es el caso. Y lo dice alguien que no termina de simpatizar demasiado con la Ciencia Ficción puramente Hard y prefiere decantarse por el Space Opera.

A ello ayuda los distintos tipos de narración de la historia. Desde diarios escritos y archivos de voz del protagonista, hasta terceras personas del mismo y de otros personajes secundarios, tales como la tripulación de Hermes o lo que es lo mismo, los que dieron por muerto a Mark, como directivos y empleados de la NASA que siguen los pasos de su naufrago astronauta. Quizás aquí se encuentra el principal defecto de EL MARCIANO. Es difícil no encariñarse con Mark Watney desde el primer capitulo, y la unión con él es tal, que el resto de los personajes pueden resultarte secundarios planos en comparación con el protagonista. Cosa que se soluciona en su mayor parte en los últimos tramos de la novela, cargados de emoción y con una moraleja muy acertada aunque a mi parecer algo fantasiosa.
Sin olvidarnos por supuesto del sentido del humor del protagonista, que hace muchas veces que las especificaciones técnicas mas soporíferas se vuelvan entretenidas. Para que nos entendamos, es como tener un profesor de ciencias enrollado que no duda en soltar burradas para que entendamos sus teorías.
EL MARCIANO es, sin duda una novela indispensable para todo aquel que de niño dijo "yo de mayor voy a ser astronauta". Puede que su lectura le reafirme, aunque bastante tarde a lo mejor, su postura, o en cambio puede que le haga replantearse si no será mejor pasarse 40 horas semanales enroscando tapones porque si, las descripciones de preparación para astronautas y las condiciones en que viajan y sobreviven pueden chocar cuando te lo cuentan. Pero cuando te aseguran que no se están inventando nada, es cuando realmente acojona. Si, tienes sus fallos, ya no argumentales sino de estilo, pero no olvidemos que es la primera obra de Andy Weir, cosa que aunque sepamos que no es excusa, por mas que se niegue, siempre se tiene en cuenta.

Solo queda esperar si realmente avanza esa superproducción que se dice que está dirigiendo Ridley Scott, porque auguro que será digno de ver. Si disfrutasteis con APOLLO 13 o GRAVITY, EL MARCIANO os va a dejar con la boca abierta.