jueves, 12 de marzo de 2015

Reseña: FENÓMENOS EXTRAÑOS de Javier Trescuadras.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

FENÓMENOS EXTRAÑOS de Javier Trescuadras.

Si buscas un cementerio o una casa encantada a orillas de un lago, te equivocas de libro. En estos escenarios encuentras esa sensación de desasosiego y tensión que tanto te inquieta, pero solo en lugares apartados. Es lógico, así el terror queda acotado a un paisaje, a un escenario que no se parece en nada al que pisas cada día. Siempre puedes cerrar el libro y seguir con tu vida. 
Pero, ¿qué pasaría si te perdieras de noche por una carretera que creías conocer? ¿Y si al salir de la carnicería del barrio la gente se comportara de forma extraña? ¿Qué sentirías si cada vez que la luz de tu escalera se apaga, oyeras ruidos inexplicables? ¿Seguirías pensando igual si la persona que vive contigo no parece la misma? 
¿No serían entonces tu casa, tu calle o tu trabajo lugares más terroríficos que un tranquilo cementerio o una aburrida casa en el lago? Si tu respuesta es sí, ya tienes libro. Siéntate pero no te acomodes, no te traiciona el rabillo del ojo, no hay nadie más en casa, no es solo frío lo que sientes… son fenómenos extraños.

Nací y me crié en la década de los 80. Ya desde chiquitito era considerado un bicho raro. No me juntaba con el resto de los niños de la guardería (Es más, si tenían algún juguete que a mí me gustara se los arrebataba a mordiscos. Literalmente). Mis amigos eran los Masters del Universo, los Gijoe y las tortugas ninja. Y era muy feliz así. Me gustaba dejar que mi imaginación desbordara en escenas de luchas a muerte, de misiones imposibles y criaturas deformes intentando dominar el mundo. Fue pocos años después cuando Hollywood se convirtió en mi nuevo mejor amigo, el que me llevó de la mano a lo mas profundo de la Antártida mientras unos pobres y desgraciados científicos se enfrentaban a alienígenas sin forma, me enseñó los estragos que un hombre con cuchillas en los dedos puede llegar a hacerle a los que duermen plácidamente, e incluso me guió junto a John en la búsqueda del misterioso novelista Sutter Cane.
Desde entonces descubrí que el mundo del terror había llegado a mi mente para quedarse. Y reconozcámoslo, para los que hemos vivido esa época dorada del miedo en celuloide, nada ha conseguido compararse con las sensaciones y emociones que nos causaron esas películas... y es inevitable sentir cierta nostalgia por esos momentos tan maravillosos y terroríficos.

Cualquiera diría que Javier Trescuadras comparte ese mismo recuerdo conmigo. O quizás no. La cuestión es que su antología FENÓMENOS EXTRAÑOS ha conseguido devolverme a esos momentos. A esas noches que, a escondidas de mis padres, veía películas "Prohibidas" para mi edad mientras devoraba bocadillos de Nocilla y engullía Coca Cola como si no hubiera un mañana.
Lejos de extraños experimentos con fusiones de géneros, argumentos demasiado rebuscados o intentos de crear una nueva ola de terror contemporaneo; Trescuadras lo que nos trae en sus relatos es la historia de un género que ha crecido junto a nosotros, madurando a nuestro lado, aprendiendo y, en ocasiones, regresando sobre nuestro pasos. Argumentos extraños, y fenómenos asombrosos con aviso de copyright al comienzo.

Pero no solo encontramos en las historias su punto fuerte. También destaca en importancia el cómo se cuentan estas historias. Javier Trescuadras usa un estilo narrativo relativamente sencillo y ágil, como si en vez de relatarnos un escrito nos la estuviera contando en cualquier tugurio andrajoso rodeado de cervezas. El autor te aproxima a cada escena y a cada personaje sin que te des cuenta, enganchándote sin remedio a cada relato, esperando lo inesperado y, sobre todo, disfrutando de los distintos factores del miedo que es capaz de crear en un solo tomo. Porque cada historia es completamente distinta a la anterior, no se limita a copiarse a sí mismo y sí a coger su propio trabajo y pervertirlo para que parezca distinto. Incluso aunque, por ejemplo, los muertos vivientes protagonicen varias de las historias aquí recopiladas nada tienen que ver entre ellas.

Al final de FENÓMENOS EXTRAÑOS se incluye un glosario de notas del autor sobre cada relato. Sin embargo, estas opiniones están dadas antes de leerlas, por lo que el golpe de efecto es todavía mayor cuando descubres que ha motivado a su creación.

¿Qué mejor manera de empezar este viaje que recordando que no es la primera vez que me topo con uno de los escritos del autor? Y es que La Carnicería, relato que abre esta antología no es nuevo para mí. La leí por primera vez en la antología LAS MEJORES HISTORIAS DE ZOMBIES DE TYRANNOSAURUS BOOKS. Pese a tratar sobre el trilladísimo tema de los zombis, este relato no deja indiferente, ya sea por su perfecta fusión de géneros como el terror, el suspense y su justa medida de comedia, o puede ser tal vez por ese origen de la infección que solo se le ocurriría a un guionista de cine de terror ochentero pasado de farlopa. La cuestión es, que la historia funciona perfectamente como declaración de intenciones, animando al lector a seguir leyendo e imaginándose lo inimaginable y el "todo es posible"

Cuando Llueve de Costado es una autentica ida de pinza del autor donde la locura y la obsesión serán temas predominantes. Puede recordar en ocasiones a la famosa película protagonizada por McConaughey, ESCALOFRÍO, pero dotada de ese toque enfermizo que ya empieza a asentarse como marca de la casa 3Q.

Extraño. Confuso tal vez, podría denominarse el breve relato La Vecina del Cuarto. Caracterizado por su buena dosis de comedia inicial, guarda en sus ultimas líneas, en ese ligero pero intenso toque sobrenatural, su pequeña pero eficaz dosis de terror.

Llegando al cuarto relato nos vamos dando cuenta de la predilección del autor por la narración en primera persona, algo muy acertado puesto que ayuda a crear empatía con los personajes, muy logrado,  repito, por el estilo de escritura tan próximo a nosotros. Jubilación Anticipada nos lleva a una historia y escenario muy cercano al lector de clase media. Tan horriblemente cotidiana y creíble que, si no llega a ser por los terroríficos hechos que se suceden, diríamos que estamos ante escenas verídicas.

Es sorprendente el ejercicio literario que supone un relato como El Olvido de Los Dioses, y muy difícil opinar sin desvelar por accidente algún elemento clave del mismo. Lo que empieza con un escritor en horas bajas se convierte en un alocado y en principio confuso hilo que no sabes que camino tomará a la vuelta de la pagina (Edito: Éste es uno de los relatos cuyas anotaciones del autor más me abrieron los ojos, descubriéndome facetas que en principio pasé por alto)

A Ras de Suelo es, digamos, una especie de revisión personal de la clásica INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS, repulsiva y escalofriante. De nuevo vemos ese gusto del autor por lo bizarro y el género bastardo que hará las delicias de los consumidores de las más extrañas muestras del cine de ciencia ficción de serie B.

Viajes al Ártico y nazis es lo que encontraremos en Noches Blancas, un relato muy prometedor que, a modo de Mockumentary, a base de recortes de prensa y diarios nos desvelan una extraña pero interesante historia que, para mi gusto, ve su impacto debilitado por un innecesario epílogo.

Recuperado de la antología LEYENDAS URBANAS de la editorial Universo nos llega el relato Carretera Secundaria. Una historia escrita parece ser como desahogo por la rabia acumulada y que mantiene de principio a fin una atmósfera claustrofóbica (Gran logro si se tiene en cuenta que se ambienta en una carretera) y, aunque su desenlace se adivine a mitad de relato, no dejará de sorprender.

Me arriesgaría a decir que Zombiral debió de ser uno de los primeros relatos escritos por el autor. Esta nueva historia de muertos vivientes pese a mantener calidad, si que denota, a mi parecer, cierta falta de pulido en su trama, causando al final mas preguntas que respuestas.

No Antes es de nuevo una perfecta muestra de lo que la imaginación bizarra de Trescuadras puede dar. Relato nuevo con regusto a clásico que hará las delicias tanto de los que busquen muestras del terror mas tradicional, tanto para los que necesiten experiencias extremas. Digno de Sam Raimi.

Que no nos Separe la Muerte es la historia más corta de la colección, pero al mismo tiempo uno de los que mas intensidad posee. En solo tres páginas te encuentras un cuento de fantasmas más angustioso que los de muchos libros de 300 páginas.

El toque cómico y gamberro lo encontramos en El Orgullo de Mama. De nuevo, con temática zombi, el relato desborda humor negro, cumpliendo las expectativas que promete, pero sin sobrepasarse en originalidad.

En este punto es cuando comprobamos que a Trescuadras se le ha ido la pinza del todo. El Juego del Señor D es una salvajada que recordará a las peores pesadillas escritas por Clive Barker o te hará vomitar en el intento. Cruda y violenta en su primera parte, angustiosa en su desenlace.

Con Mientras los Niños Duermen podríamos decir que el autor siente algún tipo de debilidad por las historias de zombis, aunque puedo ser un poco cabrón y pensar que tira de asignatura fácil. Sin embargo, su calidad me hace pensar que no es así. Relato que fácilmente podría funcionar de prólogo para una novela más grande, que te deja con ganas de más y, de nuevo, con más preguntas que respuestas.

De muy experimental definiría El Infierno No Esta Caliente. Su primera mitad posee una ambientación y una narración excelente teniendo en cuenta la época en la que suceden los hechos y consigue hilar de manera acertada, aunque algo exagerada y forzada en ocasiones, un segundo tramo que en un principio resultaría casi imposible de entrelazar. Trescuadras lo consigue, y con honores. Sin embargo, el conjunto me ha dejado un tanto frío. Quizás porque el tema de la brujería (predominante en la trama) es un tema delicado y que en mi caso debe ser tratado con delicadeza, tiempo y espacio, cosa que en un relato corto, lo reconozco, resulta muy difícil.

Casi al final de este alocado recorrido nos espera el relato mas largo, y el que él solito vale el precio de toda la antología, y es que Enciende Primero, Respira Después es sencillamente brillante. Con un comienzo que recuerda los mas escabrosos momentos de MIENTRAS DUERMES de Alberto Marini elevado al máximo exponente de crueldad, la historia termina desembocando en una sucesión de las escenas mas acongojantes y aterradoras que he tenido la suerte o desgracia de leer. Un relato tremendamente visual y sugerente, cuyos personajes y escenas quedan grabadas en carne viva en el lector. Sabes que un relato te ha gustado mucho cuando no puedes evitar visualizar una versión cinematográfica.

FENÓMENOS EXTRAÑOS finaliza con un pequeño juego por parte del autor. Morir un Poco es un homenaje a todo este recorrido, un estrechamiento de manos a los personajes que pueblan los relatos que hemos disfrutado a lo largo de este viaje que, más que ser tomado como relato, debería verse como testamento de una época y comienzo de otra. El alzar la copa del campeón o el cortar el cordón que inaugura un nuevo episodio.

Javier Trescuadras ha demostrado con este título que tiene mucho que decir en el mundo de la literatura de género, con un estilo propio pero que bebe de infinitud de influencias dotando a sus historias de ese olor a historia de siempre pero nunca copiándolas y, en muchas ocasiones, con estructuras bastante reconocibles en las que a mitad de relato nos sorprende con un giro de tuerca que deja descolocado al lector para, al final, terminar convergiendo en un todo lógico (Dentro de lo lógico que puede ser una historia con tintes sobrenaturales)

¿Pegas? Como he dicho algunos de sus relatos al final prometen más de lo que dan, y merecería una mayor inmersión en su profundidad. Pero ésto, como siempre, es la opinión de un servidor.

Por cierto ¿Qué tienes con la palabra "brujulear"? Te juro que nunca la había leído antes y sin embargo aquí la encontramos en repetidas ocasiones.

FENÓMENOS EXTRAÑOS es una obra imprescindible para todo aquel que echa de menos las historias de terror que en definitiva nos hizo engancharnos a este género y que demuestra que no siempre hay que buscar la innovación o hacer lo que nadie ha hecho nunca. Basta con echar la vista atrás y plasmar en papel, por muy extraños que resulte al principio, el lado oscuro de lo más ordinario, de los elementos que el día a día regala a quien es capaz de dejar desbordar su imaginación y plasmarlas en los relatos que aquí encontrarás.



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