domingo, 27 de diciembre de 2015

Reseña: CIUDAD HUMANA 3: GUERRA de Carlos J. Lluch.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

CIUDAD HUMANA 3: GUERRA de Carlos J. Lluch.

Jack ha ganado.

Con Nacho muerto, Gonzalo desaparecido y Alejandro fuera de juego, no hay nadie que pueda detenerle.
Su intrincada partida de ajedrez ha culminado con su designación como presidente, dándole carta blanca para llevar a cabo sus planes para acabar con Ciudad Humana.
Mientras tanto, en Barcelona, los supervivientes de la expedición buscan desesperados el equipo robado, conocedores de que cada día que pasa sin hallar la vacuna de la gripe, el número de muertes aumenta.
Pero, ¿qué fue de Gonzalo?
Descúbrelo en la conclusión de la historia de Ciudad Humana y contempla las nubes de tormenta que se avecinan, arrastrando con ellas oscuridad, muerte... y guerra..

Bienvenidos de nuevo a Ciudad Humana. El mejor lugar del mundo... para morir.

El año 2015 da sus últimos coletazos, y como todos los años que llegan a su fin, nos paramos durante al menos unos instantes en pensar cómo nos ha ido nuestro año literario (como lector, claro está). Y como no podía ser de otro modo esos pensamientos han dejado un hueco adicional para una de las temáticas que tanto han dado que hablar en este vuestro querido blog: Los zombis.

La literatura Z, ese género que se puso de moda en nuestro país gracias al gallego Manel Loureiro con su APOCALIPSIS Z y a Max Brooks con su absurda GUÍA DE SUPERVIVENCIA ZOMBI hará cosa de 8 años, ha vivido una época que de dorada hacía daño en los ojos si se la miraba fijamente. Muchos escritores veteranos han visto abierta una puerta de la que hasta entonces ni habían reparado para escribir historias, mientras que autores noveles o que ni siquiera se les había pasado por la cabeza escribir una novela descubrieron en los relatos de muertos vivientes lo que ellos pensaron que iba a ser el "recurso fácil", la asignatura que piensan que todo el mundo aprueba. Y sinceramente, han sido ellos quienes han ofrecido al público los mayores logros... y los más terribles batacazos.

Han hecho falta 8 años para que mucha gente que decía con la boca pequeña que esto no iba a ser más que una moda pasajera fuera, poco a poco alzando la voz y convenciéndose tanto a ellos mismos como a los demás de que lo que suponían se estaba volviendo realidad. Y pese a quien pese, tenían razón. El año 2015 ha sido testigo de que la literatura de calidad ha ido abandonando, con paso lento pero seguro, el género Z. (Llegados a este punto cada uno es libre de pensar lo que yo considero literatura de calidad y lo que no, pero si quieren una pequeña pista, Amazon está lleno de títulos digitales de libros que parecen escritos durante la hora del almuerzo del trabajo sin ningún tipo de calidad literaria ni originalidad, sino que han sido impulsadas por la dañina idea de que los zombis están de moda).
Han sido solo 8 novelas zombis las que he leído (sin contar relatos cortos en diversas antologías) a lo largo de este año. Una cantidad cada vez más descendente causada no solo por el desinterés que cada vez me causan sus títulos, sino, gracias a Dios, por el descenso de obras que surgían como setas en el mercado literario, entiéndase como las que suscitan el suficiente interés como para llevarlos al formato físico o el presupuesto económico que tenga el autor para autoeditarse.
La cuestión es que echando un vistazo rápido a esas 8 novelas, llego a una conclusión. Hoy en día en este género destaca el que se arriesga. Véase SANGRE FRÍA de Claudio Cerdán o ZOMBIS DE LENINGRADO de Javier Cosnava. Bueno, y el que usa el sistema de promociones de páginas de las redes sociales.

La gente esta cansada de lo mismo de siempre. Mires donde mires, la historia se repite. Una historia que se resume en un brote de procedencia variable y convierte a la gente en muertos vivientes sedientos de carne fresca y donde el narrador centra la historia en un grupito de supervivientes que terminan liándola allá donde van. El consumidor ya ha leído esto una y mil veces, y que le cambien el escenario y el aspecto de los protagonistas no ayuda a mantener a flote un interés que ya no se sostiene. Algunos lo llaman homenaje a una u otra obra, pero si les diéramos la razón, el 70% del catalogo de literatura Z entrarían dentro de la categoría de estos supuestos tributos. Por suerte, aún hay gente que pasa de los tópicos y decide presentar una historia escrita por él mismo, no por las exigencias de un público cada vez más numeroso.

Fue en el año 2012 cuando Carlos J. Lluch publicó CIUDAD HUMANA, una obra arriesgada, ya que nos presentaba una sociedad construida 25 años después de la epidemia y que en cierto modo apartaba parcialmente la acción característica de este tipo de obras para presentarnos a una ciudad de Cartagena que resiste y se sostiene gracias al esfuerzo de los supervivientes. Una obra que recogió numerosas críticas positivas, la mía entre ellas.

Dos años mas tardes vio la luz CIUDAD HUMANA 2: CAOS, la cual a título personal fue la mejor novela de zombis del año 2014 y por numerosos motivos, entre ellos la fantástica calidad narrativa, haciendo difícil creer que estábamos antes casi un autor novel o el ejercicio literario que suponía guiar la acción de la historia al diálogo, logrando con ello una lectura ágil e intensa como pocas.

Y ya tenemos aquí su conclusión, CIUDAD HUMANA 3: GUERRA, esa obra que esperaba con ansias, como quien aguarda las primeras gotas de lluvia mientras contempla un terreno seco e infértil, lo que sin lugar a dudas era una metáfora perfecta del panorama de la literatura Z actual.

Y no han sido unas pocas gotas, ha sido una lluvia torrencial lo que ha caído sobre nuestros campos.

Ojo, no me estoy redimiendo ni estoy insinuando que esta obra va a salvar e impulsar de nuevo un género que estaba más muerto que vivo, valga la ironía. Lo que si quiero dejar claro es que si la Literatura Z tomaran a esta obra como ejemplo a seguir no existirían apenas reticentes del género como los que existen hoy en día y que tienen como único objetivo desprestigiar el género.

Si pusiéramos a hervir en una probeta a CH, y en el momento de ebullición lo mezcláramos con CH2: CAOS, tendríamos como resultado un producto muy similar a los ingredientes usados, pero donde encontramos alicientes que si no nuevos, si son esta vez bastante destacables. Entre los que predomina por encima de todo la acción.
Ya se dijo en su momento que las primeras entregas destacaban por la casi ausencia de muertos vivientes, algo cuanto menos curioso teniendo en cuenta que estamos ante una novela de género Z. En CIUDAD HUMANA la figura del zombi es usada más como excusa para amurallar a un grupo de gente que como enemigo del que huir constantemente. En una emulación a Dios jugando con sus mascotas, Lluch junta a un grupo de personas con sus necesidades, miedos, deseos y por supuesto, personalidades y contempla como se desenvuelven mientras el come palomitas y se descojona o llora cuando alguno de sus juguetitos se rompe. El zombi está presente constantemente, si, pero solo para mantener a raya a sus protagonistas dentro del escenario, y a veces como arma de las maneras más imprevisibles.
En CH3: GUERRA, salvo en algunas ocasiones tan puntuales como esenciales, dicho zombi sigue manteniéndose entre bambalinas (solo hay que ver la portada de esta nueva entrega, en la que no aparece ni un podrido), esperando ansioso y babeante su turno y deseando que quede algo para él mientras los demás se masacran entre ellos. Así, mientras que en CH2 los personajes movían ficha para cumplir sus objetivos, en CH3, seremos testigos de las consecuencias, y claro, como más sabe el ciudadano de Ciudad Humana por viejo que por ciudadano, es costumbre esperar que las cosas se desarrollen de la manera más trágica posible, y en eso, Lluch no defrauda. Todo ésto convierte la trama en un caldo de cultivo ideal para que sean las armas las que empiecen a hablar, y lo harán con creces, creando secuencias donde la acción en ocasiones será tan frenética que puede volverse para algunos lectores hasta confusa, habiendo capítulos que invitan a una relectura para asegurarnos de no habernos perdido ni un mínimo detalle.
No obstante, otro tipo de acción seguirá siendo una permanente en este desenlace, y es la que se desarrollará dentro de las cabezas de los protagonistas principales, los cuales, siendo ésta una saga tan coral, estas batallas internas desembocaran en todo tipo de manifestaciones catastróficas (o no), causando más impacto que cualquier derramamiento de sangre. De este modo, CH sigue manteniendo su sello personal, que no es otro que mostrar la otra amenaza, la mas peligrosa y real de todas cuando ya todo ha llegado a su fin, y reafirma de nuevo que el hombre es un lobo para el hombre.

Aquí el autor juega con nosotros, y ni los dos libros anteriores dejan claro quién es villano, quién es el bueno o quién está realmente condenado desde el principio. Son tres los escenarios (Si, tres.) que pondrán a prueba a los participantes de este peculiar Juego de Tronos postapocalíptico donde la venganza, el ansia de poder, de conocimiento y supervivencia, e incluso el pasado jugarán las más importantes bazas que sellarán el destino de cada uno de los protagonistas. Y no solo los de siempre, ya que junto a Gonzalo, Conroy, Alejandro, Alberto, etc, nuevos personajes harán aparición complicando o solucionando la vida de estos. Y si, algún que otro reencuentro tampoco faltará.

Carlos J. Lluch vuelve a mostrar una habilidad innata en sus narraciones. Su estilo ágil e intenso aparta las florituras de lado, las metáforas complicadas que no hacen más que restar emoción a la escena para sustituirlas por un lenguaje cercano, a veces incluso recurriendo a frases hechas o vulgarismos que lejos de restarle calidad, te acerca a la obra. Porque las historias que cuenta Lluch son así, llega un momento que te metes tan de lleno en la trama que no te importa cómo te lo cuenten siempre y cuando no paren de hacerlo. No duda de su capacidad para hacer daño y lo aprovecha al máximo, algo que solo se consigue cuando se crean personajes sólidos, próximos a una realidad que parte de un futuro basado en la supervivencia del más fuerte. con los que es fácil tanto encariñarse como odiarles.
Las únicas pegas que puedo mencionar son, como he mencionado antes, la locura que suponen algunas escenas de acción y por supuesto, algo que suele ser costumbre en novelas que mueven tantos personajes, y es que a todos nos encantaría saber que ocurre con todos y cada uno de ellos a largo u corto plazo, pero lamentablemente la limitación de la historia a la que hay que regirse no hace posible eso.

CH3: GUERRA es una novela que se lee de un tirón, donde los giros argumentales, las sorpresas y la tensión no pierden energía, hasta llegar a una conclusión totalmente imprevisible, de la que no sabes si aplaudir con las manos o aplaudirle la cara al escritor. Una novela que pone un triste broche final a una de las mejores trilogías de género Z que se han escrito en nuestro país. Y digo triste por la lastima que supone despedirse de una historia que tan buenos momentos me ha hecho pasar, de una ciudad a la que nunca me canso de visitar, de unos personajes que tantas historias les quedan por contar. ¿Tendremos en un futuro un CIUDAD HUMANA: ORÍGENES?¿Creéis que unas bridas de plástico resistentes y un látigo ayudarían a que fuera posible?

En el año 2014 Carlos J. Lluch se llevó con CIUDAD HUMANA 2: CAOS el galardón (figurado, que el presupuesto no me da para entregar estatuillas) a la mejor novela Z del año...
... En el 2015 lo vuelve a hacer con CIUDAD HUMANA 3: GUERRA, tercera entrega de una trilogía imprescindible para todo amante no solo de las historias de zombis, sino de historias humanas, de los psicoanálisis de una mente que se sabe sin salida o, por el contrario que nada ni nadie puede apartarle de su objetivo.
Bienvenidos a la novela Z del año. Bienvenidos de nuevo, a Ciudad Humana.

Pd. Esta parte no es imparcial: De corazón Carlos, gracias. Gracias por hacerme partícipe y formar parte de esta historia tan grande de la manera que tú, yo y todo el que se aventure en sus páginas sabemos.

1 comentario:

  1. Qué cojones tengo, que aún no te había dicho nada en la página. Muchísimas gracias por la reseña y por tus palabras. No sabes la ilusión ( y el alivio XD) que me ha hecho leerla :D

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