domingo, 1 de mayo de 2016

Reseña: SOLOS. LIBRO UNO: ORIGEN de Álvaro Fuentes.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

SOLOS. LIBRO UNO: ORIGEN de Álvaro Fuentes.

Cuando todos a los que amas ya no están. Cuando todo lo que te queda es levantarte otro día para seguir luchando. ¿Qué es lo que hace que sigas a delante...? La esperanza.

Alicia trabaja como canguro en sus horas libres cuidando a Naiara y Dani, los hijos de un matrimonio acomodado. Es la noche de San Juan y ella se queda con los dos niños mientras los padres se van a disfrutar de la fiesta del encendido de las hogueras. Nadie imagina que esa noche la existencia, tal como la conocemos, cambiará para siempre. Una plaga ha tomado el mundo y se extiende como una mancha de aceite, arrasándolo todo; los muertos han vuelto a la vida. Alicia, Naiara y Dani tendrán que permanecer unidos y hacer frente a las adversidades para tratar de ponerse a salvo.

"Solos" (Origen) es un relato de supervivencia, una carrera contrarreloj en la que los protagonistas descubrirán que los seres humanos pueden ser más peligrosos que los propios zombis.

En la anterior reseña creo que ya hablamos de la importancia en la literatura de un tema como es el estancamiento de un género en concreto y de como esto, a la larga. termina condenándolo en lugar de convertirse en una virtud o en una seña de identidad.
Anteriormente, comentamos como funcionaba este efecto en la literatura fantástica, un género que a fin y al cabo dispone de una amplia libertad en todos los aspectos para que ni se nos pase por la cabeza el pensar que sus autores y obras tienen los días contados o que su imaginación ya no da para más creando copias de copias de otras copias. La fantasía, así como la ciencia ficción o el terror siguen siendo árboles de fuertes raíces, capaces de dar maravillosos frutos si se le cuida con asiduidad. No obstante, por muy sano que esté un árbol siempre hay que podar de vez en cuando ramas muertas o que se alargan tanto que terminan dificultando el crecimiento del resto.

Parece ser que al jardinero de turno se le escapó una de esas ramas en la última poda. Una con una "Z" grabada en él.
Si la fantasía es una muestra de superación, de un desbordamiento de imaginación que no escasea lo suficiente para que no deje de seguir en auge y pariendo grandes autores llenos de ideas, la literatura Z es todo lo contrario. Los libros de zombis son (Que ironía) los muertos vivientes del terror. Un género que lleva muerto mucho tiempo y que por simple cabezonería o no saber cuando decir basta, sigue sacando títulos tras títulos a grito de "más cantidad, menos calidad" saturando el mercado editorial y el de autoedición. Sus argumentos, como sus monstruos protagonistas no muertos, se tambalean sin rumbo fijo, siguiendo unos pocos instintos primarios que aquí podría traducirse en argumentos repetitivos, sin ápice de originalidad, que repiten una y otra vez los mismos esquemas y tramas que George A. Romero creó para LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES y sus secuelas. Un esquema que he repetido en numerosas ocasiones en el presente blog pero que me gustaría recordar a modo de guía para demostrar que cualquiera puede creerse capaz de escribir una novela de zombis:

1) Presenta a un elenco de personajes de variada naturaleza pero donde predomine la gente de calle, en un aburrido intento de hacer que el lector se refleje en los "héroes" de la historia.
2) Para amenizar la vida de estos individuos, crea una dolencia muy contagiosa que convierte a los afectados en muertos vivientes. Puedes decir el origen o no, lo importante es que la humanidad este condenada en lo que un funcionario con prisas tarda en beberse un expreso.
3) Lleva a los supervivientes a un refugio (matando a unos cuantos por el camino para que el resultado final sea mas dramático) donde podrás elegir entre una amplia variedad de establecimientos pero que sin embargo terminaras eligiendo un centro comercial porque mola más y abasteces a la gente de suministros, así te quitas de en medio la excusa del hambre y te centras en los pobres zombis.
 4) Para crear un poco de critica social y dejar claro que estas muy concienciado con la falta de ética de la humanidad en casos extremos, aparca a los muertos vivientes por un momento y empieza a generar peleas entre los vivos. Violadores, drogadictos, religiosos, muertos de hambre,... todos son buenas piezas para formar tu propia batalla campal dentro de los muros de una fortaleza que aparentemente es segura. Si no se te ocurre nada siempre puedes meter en escena un grupo militar que jode más que ayuda o, en casos ya muy radicales y de necesidad, un cura o fanático religioso obsesionado con la idea de que los zombis son un castigo divino y blablabla. Lo importante es que los mates a casi todos y solo sobrevivan milagrosamente los menos preparados y con peores preparaciones de combate, pero que aún mantengan la esperanza de un futuro libre de la mortal plaga. Todo muy bonito y muy hippie.
5) Si tienes la suerte de contar con editorial (ya sea por méritos propios o por enchufe) llama a Daniel Exposito o a Alejandro Colucci para que te haga una portada llamativa chachi piruli. Si no tienes recursos y la vas a poner a precio de chicle en Amazon, siempre puedes recurrir a un banco de imágenes de zombis libres de derechos que puedes encontrar en Internet.

¡Et voilà! Ya tienes lista tu novela Z. Ahora solo tienes que convertir tu cuenta de twitter o de cualquier red social en un criadero de spam para demostrar que tu obra se vende sola y por los mismos méritos propios por los que, según tu, todas las editoriales se mataban por conseguir los derechos pero que tú, que te mola ir de idealista con la idea de acercar el talento que Dios te ha dado a cuanta más gente mejor y despotricas sobre los abusos de los sellos editoriales, prefieres ponerla a céntimo el kilo en formato digital.

Me divierte la gente que le echa la culpa a esta falta de originalidad a series como THE WALKING DEAD o a novelas como GUERRA MUNDIAL Z diciendo que indirectamente influencia mucho a los autores o que ha creado una moda que se ha terminado masificando hasta convertirse en literatura de consumo y que no para de parir obras tipo "lee y olvida". Es más fácil echarle la culpa a una buena serie en lugar de echársela a la falta de talento de muchas personas con ganas de decir a sus familias y amigos que son "escritores" y que para ello tiran por el recurso fácil de la literatura, que es en lo que tristemente se ha convertido esto. Queridos lectores, el género Z se ha matado a sí mismo. Y lo ha hecho porque le habéis dejado hacerlo, aun sabiendo que quedaba muchísimo por aportar, que la figura del muerto viviente como origen del fin del mundo pues ser presentada de mil maneras que aún a nadie se le ha ocurrido...

... Venga, que nos conocemos. Ahora es cuando esperáis que dé un giro completo al argumento y suelte una frase como "Sin embargo hay autores como Álvaro Fuentes cuya obra supone una renovación del género y hace sentir al lector como si estuviera ante su primera novela Z..."

Pues no.

Álvaro Fuentes, creador de la famosa Línea Z de Dolmen (¿Creador de qué, cómo y por qué?) presenta su primera novela SOLOS como la nueva promesa de un género concienzudamente caduco y con más necesidad de innovación que un heroinómano de su dosis. Y el resultado resulta llamativo... si no sabes lo que es un zombi. O si no sabes lo que es un libro.
Parémonos un momento a leer la nota que acompaña a la reseña, concretamente la que dice: "es un relato de supervivencia, una carrera contrarreloj en la que los protagonistas descubrirán que los seres humanos pueden ser más peligrosos que los propios zombis." Bien. Ahora coged esta misma frase y ponedla en la contraportada de cualquier novela Z de la misma editorial o de otra. Os lo pongo fácil con ejemplos como DE MADRID AL ZIELO, ESPAÑA: GUERRA ZOMBI, LOS CAMINANTES, APOCALIPSIS Z, SPANISH ZOMBIES, etc... Conclusión, que parece una de esas frases que se tienen memorizadas en el procesador de textos para estampárselo a casi cualquier nueva publicación que siga el esquema anteriormente narrado.

Pero como soy gilipollas, aún pensando desde el primer día que leí la sinopsis que SOLOS no iba a dejar de ser una novela del montón le dí la oportunidad que todos merecen, esperando encontrar dentro de una trillada trama un leve resplandor de originalidad, una calidad literaria tan sobresaliente que hiciera que leer lo de siempre pareciera incluso nuevo o un elenco de personajes tan elaborados y originales como no se habían visto antes y que dieran una nueva perspectiva a un mundo postapocalíptico. Y de todo ésto ¿Qué conseguí encontrar? Nada.

SOLOS nos sitúa en una ciudad sin nombre determinado a la que, en homenaje a uno de mis críticos cinematográficos favoritos llamaremos Ciudad Cliché, ya que todo lo que contiene son elementos y personajes sacados de un bazar de segunda mano y cuyos protagonistas han sido contratados en alguna agencia en decadencia de alquiler de talento por horas. Cada capítulo, fragmento y episodio de la novela parece sacado de un juego de piezas intercambiables que pueden enlazarse en esta u otra novela parecida, que las hay a montones. Sin ir mas lejos, el primer capítulo es un sueño premonitorio que hace que la protagonista ya tenga los nervios a flor de piel cuando todo comienza. ¡Qué original!, Creo que es la primera vez que veo ese recurso... Álvaro se esfuerza en crear unos personajes peculiares, en crear una acción en torno a protagonistas sumamente vulnerables como pueden ser un par de niños y una canguro. Lamentablemente terminan resultando parodias de sí mismos. Marionetas rotas sobreactuando y exagerando el reflejo que se quiere mostrar. No hay más que ver a Alicia, responsable de dos niños en pleno fin del mundo, que cuando no está llorando y quejándose, está aguantándose las ganas de vomitar por cualquier cosa. Todo ello bajo encogimientos de corazón y caídas de rodillas ante momentos traumáticos como por ejemplo, haberse quedado sin sal.

El resto de los personajes intentan desempeñar esos papeles dramáticos que tan tradicionales se vuelven es las historias de supervivencia zombi. No faltan malos muy malos, buenos muy buenos (estos últimos tienden a tener menos carisma e inteligencia que un zapato viejo), y da la sensación de que a veces el autor no tiene muy claro que hacer con ellos en momentos concretos, así, por ejemplo (Ojo, amago de spoiler) Álvaro dedica un capítulo entero a presentarnos a un personaje que puede dar mucho de sí dada su historia pasada y su increíble habilidad para, en el siguiente capítulo, aniquilarlo sin haber podido dar uso de su cuasi milagroso talento ni haber hecho realmente nada destacable, dejándonos a los lectores con cara de haber perdido el tiempo leyendo su historia o cuestionándonos si realmente ese capítulo no estará ahí de relleno. ¿Qué pasa? ¿Has querido emular a esos escritores que hacen que te encariñes con un personaje para, acto seguido matarlo en las peores circunstancias dejando así la idea de que cualquier en vulnerable en un mundo donde impera la ley del más fuerte? Lo siento mucho, pero hace falta más del susodicho capítulo para que el lector siquiera levante una ceja ante la "sorpresa". Y no es la única vez que pasa.

Hay un par de escenas interesantes, no todo va a ser malo. secuencias que si bien no llegan a ser alardes de originalidad, si que están bien llevadas y construidas, consiguiendo que se sienta buena parte de la tensión que se propone. Por contra, no puedo decir lo mismo de otros momentos importantes, como pueden ser dos de las escenas que se supone que deberían llevar la mayor carga emocional del libro y que, por desgracia, parecen de chiste debido sobretodo a lo forzoso e irreal de la situación. Un "joder, tengo que crear aquí un efecto dramático de esos por los que los lectores me odien por ser tan cabrón con mis personajes", pero como he dicho, si ya los mismos personajes principales son de atrezzo, si ya de por sí cuesta creérselo, a ellos y a sus emociones, difícilmente nos vamos a apenar o alegrar por las cosas que les pasa. Nadie se pone triste si a una piedra le da el sol o se moja un día de lluvia ¿no?

Una curiosidad que se me viene a la mente cuando comparo a SOLOS con el resto de obras similares que tienen el mismo problema pocas veces explicado. Muchas veces cuando los protagonistas deambulan por la calle en busca de alimento, supervivientes o lo que sea, éstas se nos presentan vacías, llenas de coches abandonados en plena huida, incendios, etc. pero nunca se dice que el suelo esté plagado de cadáveres ni manchas de sangre y en la mayoría de los casos no hay ni zombis. entonces ¿Dónde coño están los cuerpos? La población de una ciudad es demasiado amplia para esconderlos en un solo punto y lanzarlos a los supervivientes cuando al autor le venga en gana. No se a vosotros, pero a mi me causa una sensación de irrealidad tremenda, más propio del pasaje del tren de la bruja de la feria del pueblo que de un escenario real.

Sobre la forma de narrar que Álvaro Fuentes plasma en SOLOS, es bastante acertado. Un estilo narrativo muy sencillo, no se alarga con descripciones innecesarias y la acción a lo largo de la obra es bastante abundante si bien, y repetimos por enésima vez, las escenas no es que anden muy sobradas de originalidad. Además, al menos los diálogos son bastante realistas. Los personajes dentro de lo malo hablan como lo que son, y no como caballeros del medievo convertidos en cajeros de supermercado cuando a lo que realmente aspiraban era a trovadores de sagas épicas (Reíros si queréis, pero eso es más abundante de lo que creéis). Sin embargo, la narración tampoco se libra de sus faltas, y algunas son bastante imperdonables.
No solo hablo del sello personal que Dolmen gusta de firmar sus novelas, eso es chorrocientas erratas que hacen pensar que la obra no ha tenido corrector de ningún tipo y donde abundan la desaparición completa de palabras o el añadido de otras. En otras publicaciones resultaría escandaloso, pero siendo la editorial que es, por desgracia ya es costumbre.
No, el principal problema que hay en las lineas que componen SOLOS es en la falta de separación entre los distintos enfoques. A ver si consigo explicarme: Cuando la acción se desarrolla en distintos puntos o es vivida por distintos personajes con mayor o menor distancia entre ellas, para realizar un , llamémoslo así, cambio de cámara, en una novela se suele recurrir a un corte o pausa señalado por un espacio en blanco entre párrafo y párrafo. De ese modo el lector sabe que hemos cambiado de escenario y por lo tanto de personaje y situación. En SOLOS esto no ocurre en ningún momento, por lo que todo lo que le ocurre a cada uno está mezclado entre sí, y tan pronto estas leyendo como un zombi esta a punto de devorarle los higadillos a alguien y en la siguiente linea te mete el dialogo de otro que a lo mejor está en otra habitación o planeta. ¿Qué encontramos así? Muchísima confusión, algo nada recomendable sobretodo cuando la acción te exige no perderte ningún detalle pero que, por contra, hace que los pierdas todos.

SOLOS no es la peor novela de zombis que te vas a encontrar. No llega al nivel de absurdez de AI: BATALLA FINAL ni a la vergüenza ajena que producen UNA, GRANDE Y ZOMBI, SPANISH ZOMBIES o PROYECTO EXITIUM Z. Es más, si es la primera obra Z que lees puede resultarte interesante y entretenida. Pero los veteranos al género lo único que encontraremos tras una bonita portada de Colucci (que no hace justicia al gesto de Alicia, ya que se la tendría que mostrar llorando o vomitando, no con esa cara de pornstar) va a ser una obra más del género sin un ápice de originalidad, un refrito de secuencias cogidas de aquí y de allá y donde los personajes intentan dar más de lo que Álvaro puede exigirles. Una verdadera pena, porque repito que hay un par de escenas intermedias muy buenas que acaban siendo empañadas por el resto, que no aporta nada y que demuestra, una vez más lo arriesgado que puede ser empezar una saga con un comienzo tan flojo.

Lo que nuevamente quería que fuera un elixir que devolviera la vida a un género, ha terminado siendo una paletada de tierra más que cubra su tumba.

P.d. ¿Hablábamos de falta de originalidad? Por favor, no confundáis esta novela con la escrita por Adam Baker traducida en España con el mismo título y que también trata el tema de los zombis.


10 comentarios:

  1. Yo a pesar de lo que dices le voy a dar una oportunidad, creo que es un genero muy explotado y bastante complicado para ser original, pero novelas como estas te pueden hacer pasar un rato agradable.
    :)

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    1. Como digo en la reseña, la opinión de esta novela puede variar muchísimo dependiendo de la cantidas de novelas de zombis que hayas leído, y lo que a mi me resulta tedioso o aburrido, a otro le puede parecer ameno e interesante.

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  2. Yo soy amante del género Z y mi libro ( trilogía ) favorita es "ciudad humana"...me llamaba mucho "Solos" pero me has dejao planchada
    XD
    Aunque le daré una oportunidad porque soy de ideas fijas
    ;)

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    1. Como le decía a Esther, depende mucho de la cantidad de material Z que se consume, de todos modos, es de agradecer que pese a lo que digo la gente se arriesgue a leerla, eso demuestra el valor de la opinión personal de cada uno ^^.

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  3. Gran reseña y mejor crítica a la sobreexplotación de un género que, como bien dices, está quemado y requetequemado. Me entran ganas de escribir una de zombies a mi rollo solo por romperte los esquemas...

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    1. Si todos los escritores tuvieran ese pensamiento en mente a la hora de escribir sobre zombis estaríamos posiblemente ante un género totalmente distinto y mucho más interesante.

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    2. Pues me apunto en la agenda de proyectos lo de escribir una de zombies, justo después del libro de autoayuda para conspiranoicos (que no es coña: lo tengo proyectado).

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  4. Desde luego Doctor es usted único destripando....
    XD

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  5. a mí me ha gustado bastante, tanto que cuando acabé de leerlo lo eché de menos unos días...en serio.
    cierto que es el primer libro del género (Z) que leo, pero me pareció entretenido y espero que no tarde en salir el próximo. un saludo

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