domingo, 21 de junio de 2020

Y una cosa más...



Hace poco tiempo la suerte me sonrió y me ayudó a acercarme, por fin, a un libro que durante mucho tiempo estuvo en mi punto de mira.

Nieves Mories me dio la oportunidad de acercarme a su novela ASUNTOS DE MUERTOS a cambio de (mediante un concurso) solamente un par de cosas, nimiedades aparentemente sin importancia: ponerle banda sonora a su escrito y ubicarlo en un tipo de terror determinado, el que considerara el más adecuado.
Elegí uno de los temas más reconocidos de Atrium Carceri, por supuesto, por lo que me siento algo tramposo, ya que su música siempre me ha acompañado cuando leo textos inquietantes y, en cierto modo, oscuros. Punto para mí supongo, aunque insisto, me declaro culpable por participar con cierta ventaja de tener un comodín que funciona casi siempre en estos casos...

Sobre lo otro, lo de definir el tipo de terror concreto que abarca el texto de la obra, bueno... supongo que me ayudó a darme cuenta de lo gilipollas que soy a veces. De lo fácil que creo que es en ocasiones definir algo, encasillarlo y catalogarlo aun a sabiendas de que es una tarea que te queda muy grande.

Y es que ASUNTOS DE MUERTOS es algo que está por encima de las etiquetas, de las definiciones clásicas y de los tópicos desgastados, y ahora es cuando me doy cuenta (de la mejor de las maneras) que intentar catalogar esta obra es un acto suicida, es cortar el cable equivocado cuando se intenta dominar un artefacto explosivo a punto de reventarnos en la cara. Porque ya os digo yo que os va a reventar, y os va a destrozar por muy preparados que creáis llegar a la obra de Nieves.

¿Terror? Bueno, si nos limitamos al concepto más básico del termino podríamos encasillar a ASUNTOS DE MUERTOS de historia de terror. Pero no del convencional. No estamos ante la clásica historia de espíritus, posesiones y/o maldiciones. Claro que hay espíritus, muertos y demás cosas chungas, pero si lo pensamos fríamente, a lo largo de las novelas de Harry Potter también encontramos espíritus, muertos y cosas chungas, y aun así a nadie (en "nadie" no incluyo enfermos como los ultraconservadores y demás fauna religiosa extrema) se le ha ocurrido colocar las obras de J. K. Rowling junto a las de Stephen King o Lovecraft.
No, Nieves trabaja de otra manera. Lleva el termino terror al entorno al que es más complicado dar credibilidad pero que, cuando se consigue, no hay criatura primigenia o monstruo del abismo que pueda igualar las sensaciones que produce en el lector. Y ese entorno no es sino el mundo real. ASUNTOS DE MUERTOS nos descubre que nuestro hogar de toda la vida es, en realidad, la cabaña en el bosque, que las calles de nuestra ciudad tienen garras y dientes que no dudarán ni un segundo en hacernos pedazos, que nuestros puestos de trabajo poco se diferencias de la cinta transportadora de un matadero.
Por medio de una historia ficticia, Nieves abre la puerta al miedo, a la desgracia, a ese pequeño giro de los acontecimientos que termina por convertirse en una bola de demolición dispuesta a derrumbar nuestra idílica vida, y lo deja campar a sus anchas, libre de ataduras, prescindiendo de máscaras alegres, de disfraces que endulcen su visión y nos hace creer que esas cosas tan horribles nunca nos ocurrirán a nosotros. Tal es el velo que nos hemos acostumbrado a poner ante nuestro rostro, y es por eso que nos choca, nos aturde, descoloca e incomoda que alguien venga con una tijeras (si, esas tijeras) y corte con tranquilidad esa fina tela protectora y nos descubra que, oh, vaya, nadie está a salvo, no hay sabana mágica con la que cubrirnos por las noches y nos mantenga protegidos de todos esos monstruos que se ocultan bajo la cama. Igual ese monstruo ya estaba con nosotros cuando nos cubrimos con la magia del algodón estampado y los besos de nuestra madre, igual, como diría Wumpscut en The Boo, el coco eres tú.

Esto son cosas que en la actualidad y en mayor o menor medida, solo he visto practicar con gran talento a dos escritores con anterioridad: Bueso y Jasso, pero no por ello comparo a Mories con ellos, porque hay sutiles y claras diferencias que dotan a nuestra escritora de una voz tan propia como potente.
Mientras que David Jasso (La Silla, Abismos) y Emilio Bueso (Diastole, Extraños Eones) nos ofrecen fotografías de alta calidad cargadas de realismo sucio, imágenes explícitas, y retratos tan escabrosos como presentes de los rincones más oscuros de la psique humana, ASUNTOS DE MUERTOS hace lo mismo, pero no con una cámara, sino con un lienzo, pinceles y una paleta llena de colores oscuros. De ese modo convierte lo terrorífico en arte, en imágenes cargadas de significado (a veces varios), movimiento, sentimientos y ¿una manera de endulzar las cosas?. Para nada.

Nieves posee una prosa elegante, sutil y absorbente, un constante monólogo en primera persona que, en lugar de agotar, incita a la participación, a hacer preguntas que unas veces tienen respuestas y otras tenemos que suponer o imaginar. Es por ello que una vez terminado ASUNTOS DE MUERTOS, lo que uno desea es volver a la primera página y empezar de nuevo, descubrir nuevas capaz, nuevos significados, lecturas entre líneas que antes se nos pasaron por alto... porque no, esta novela no es una lectura fácil que pueda uno tomar a cucharadas de manos de su autora como si de niños que lo queremos todo hecho fuéramos.

Su historia (de la que no pienso hablar, porque así es mejor) es como sumergirse en un río desconocido y dejarse llevar por la corriente, contemplar lo bello que nos rodea, acomodarnos, sentirnos seguros, creer que podríamos estar así toda la vida, y, antes de darnos cuenta, dar tumbos por unos rápidos llenos de rocas afiladas que nos desgarran hasta el hueso.
Igual que hay pasajes que no puedes dejar de leer (venga, un poco más), también hay momento en los que te sientes agotado emocionalmente, que sabes que no puedes seguir avanzando en la lectura porque en tu cabeza sientes un runrun lleno de preguntas y dudas (¿Por qué?, ¿Cómo es capaz?, Me niego a creer eso").
A la hora de hablar de un libro,más de una vez he recurrido a ese tópico que tan bonito queda de decir "tu no lees el libro, el libro te lee a ti". Seamos realistas, la autora no te conoce, un relato no puede conocer a todos y cada uno de sus lectores, un libro no puede leer a todo el mundo por igual. Pero lo que sí consigue ASUNTOS DE MUERTOS, o al menos ha conseguido conmigo y seguro que con muchos más, es alimentarse.
Esta es una novela que te usa como si fueras una batería. Te va drenando poco a poco, coge un poco de atención de aquí, otro tanto de emociones de allá, hasta que llega un punto en que debes parar porque te sientes vacío.

Y creedme, por mucho miedo que dé, es una sensación maravillosa.

¿Y de qué nos habla Nieves Mories en esta novela? Como he comentado antes, es mejor llegar aquí sin saber nada. ASUNTOS DE MUERTOS es una novela valiente, arriesgada, absolutamente atípica, que trata sobre la familia, las relaciones, el amor, los fantasmas del pasado y de cómo a veces no somos dueños de los sentimientos que todo ello despiertan en nosotros, sino que somos títeres movidos por las emociones o las circunstancias, cabezas huecas que, tienen que decidir si, como un golem, funcionar con las palabras que alguien mete dentro o, por contra, ser dueños de nuestras decisiones, elegir a quien amar, a quien odiar, y ya puestos, averiguar que significa amar u odiar.

Esta es una muy breve opinión, improvisada, carente de preparación, meditación ni corrección, lo se. Pero me da igual, esta no es una reseña para que opinéis vosotros. Ni siquiera es una autopsia del libro, sino una disección de mi propio corazón donde tanto Nieves, como esta novela, se llevan de recuerdo un pedacito de él. Porque te lo debo.

Disfruta de tu nueva victima Nieves, y no te lamentes por mí, porque solo puede darte las gracias por serlo. Por darme la oportunidad que en otras circunstancias hubiera dejado pasar. Por escribir.


domingo, 27 de octubre de 2019

Crisis de Fe (En tu blog de mierda). CARTA DE AJUSTE Y CIERRE.

Llevo una buena temporada dándome cuenta, y seguro que vosotros también seréis conscientes, de que no hay año en que algún iluminado tocado por la luz proverbial de la santa literatura, proclama por medio de artículos o entradas los últimos coletazos de aquellos géneros que, entre voraces lectores de sellos Bestseller, biografías con olor a telebasura y panfletos escritos por gente que sabe manejar mejor una webcam que un procesador de textos llaman lecturas para "frikis".

Así es, no hay año en que no se profetice el fin de la fantasía, la ciencia ficción o el terror, apoyándose estos visionarios en ideas tan argumentadas como que cada mes son menos los títulos nuevos que llenan las estanterías, o que parece ser que el lector cuando llega a cierta edad de madurez se pregunta qué diablos hace leyendo a Orson Scott Card en lugar de al tertuliano de moda en su salto a las letras. Señoras y señores, ¡Que se nos acaba el chollo!, que el día de mañana nos tocará buscar nuevos títulos en librerías de antigüedades y segunda mano. Con suerte, igual encontramos un Jemisin entre un mogwai momificado y el auténtico Necronomicon.

De modo que mientras el catedrático de turno se pregunta dónde están todos esos libros de género que le faltan, yo me pregunto en qué puto culo ha tenido escondida la cabeza durante todo este tiempo, porque admitámoslo: a todos nos encantaría poder permitirnos comprar todos los títulos de fantasía y ciencia ficción que se anuncian cada mes y nos llaman la atención. Ojalá dejar de hacer listas de deseos que no paran de engordar y en las que tenemos que descartar a una mayoría a favor de unos pocos que nos podemos permitir gastando las sobras que los depredadores bancarios dejan en nuestra cuenta corriente.
Vale, puede que aún no tengamos que hablar de una saturación en el mercado de novelas de género (aunque depende de a quién preguntes la respuesta será afirmativa o negativa), pero sí que tenemos una variedad donde elegir lo suficientemente amplia para querer estar seguros de las pocas elecciones que se nos permite hacer. Joder, es que si me voy a gastar veinte euros en un libro es porque tengo la esperanza de que voy a disfrutar de su lectura, ¿no?. No creo que exista mucha gente que disfrute clavándose anzuelos oxidados en sus partes intimas, casi tan pocas como gente que compra libros que saben que no les van a gustan.
Y en estos casos, ¿Quién es nuestro mejor consejero?, ¿A quién solemos recurrir buscando esa última y decisiva palabra que nos haga decidir por una u otra adquisición?
Exacto, el blog de reseñas literarias.

¿O tal vez no?

Veréis, hace relativamente poco alguien me ofreció leer su primera novela (que no mencionaré porque en el fondo soy una persona de palabra y solo diré que era un libro sobre zombis). Sobra decir que fue lo peor que leí a lo largo de este año y una de las peores obras del género que he tenido la desgracia de tragarme, y los que me conocen, saben que alguna que otra idea tengo acerca de la literatura Z.
La cuestión es que a raíz de la experiencia, cierto gusanillo de la duda empezó a mordisquearme la cabeza, e hizo que me pusiera a investigar y a buscar blogs que hubieran tenido la "fortuna" de leer y reseñar el mismo libro.

Precisamente esa fue mi primera pregunta tras ver los resultados: "¿Estamos hablando del mismo libro?". Valoraciones de cuatro estrellas sobre cinco junto a definiciones como "original", "gran debut" o sencillamente "buena lectura". Así normal que mi siguiente pregunta fuera "¿no seré yo quien tenga el problema?". Así que empecé a unir hilos y a descubrir ciertos patrones: En todos los casos era la primera o una de las primeras veces en que el blog de turno se enfrentaba a la lectura de una novela de muertos vivientes, por lo que no existían apenas antecedentes que usar de comparativa. Además me apostaría los cojones y estando seguro de no perder el carnet de padre a que la mayoría, si no todos, recibieron la novela gratis para su análisis conciencudjajajaJAJAJAJAJA...

No, no es el único caso en que baso mi conclusión, pero posiblemente era el mojón que hiciera rebosar el cubo de mierda y hacerme llegar a la idea base de esta entrada: Ya ni en los blogs literarios te puedes fiar, porque, ¿Cómo puedes diferenciar a los que se mueven meramente por un interés basado en la popularidad o lecturas gratis de los que realmente se atreven a mirarte a los ojos para que leamos la sinceridad en ellos?. Las (malas) experiencias son muchas y variadas, las suficientes para que al ver este panorama se me aparezca en la mente una ciénaga infecta con ogro incluido, pero no de los que te cantan aquello de "somebody once told me...", sino de los que te lo roban todo y encima te exigen un recibo y un agradecimiento.
Ni yo, y creo que nadie, conoce la formula mágica para diferenciar un blog que mira más para su propio bienestar que por el de los lectores que buscan consejos y recomendaciones desinteresadas, y ya existen un montón de entradas en otras partes también parece haberse dado cuenta de que algo huele mal, y ni abriendo la ventana se nota mejoría. Así que quiero enfocar esto bajo otro punto de vista, explicando los motivo de por qué dejé de escribir reseñas.

Y es que AUTOPSIAS LITERARIAS DEL DR. MOTOSIERRA empezó por hacer la gracia. Por aquel entonces leí la novela CHELSTON HOUSE firmada por Laura Falcó Lara, y la experiencia me pareció tan jodidamente mala, tan sangrántemente insultante que necesitaba compartir  mi opinión con los demás. Fue Facebook donde decidí subir la entrada y entre otras cosas, esto me ayudó a confirmarme algo: es mucho más divertido hablar de algo que no te ha gustado que de algo que solo puedes elogiar, así que con los ánimos y la habilidad en blogspot de mi pareja nació el doctor conocido por tantos y que se prometió a sí mismo mantener sobre todo la sinceridad y un poco las malas maneras, aunque (casi) siempre con respeto al autor (y eso que aún hay gente que no sabe que no es lo mismo el escrito que el escritor).

También descubrí una premisa que con el tiempo se volvería fundamental. En el momento en que pago por un libro, yo soy el único dueño de la opinión que me genere su lectura, guste o no a quien sea. Por contra, en el momento en que aceptas un libro de una editorial o del propio autor, parece ser que debes dejar como fianza parte de tu alma y convertir una opinión literaria en una sesión de sumisión y buenas palabras.
Por desgracia, en la actualidad una gran parte de blogs que se dedican a dar esa su "humilde opinión" terminan cediendo y convirtiéndose en ejemplos del segundo caso, curritos en nómina, alimentados por material de trabajo que alargue un poco más la agónica desde un principio, vida de sus dominios.
Y sobre este caso, como diría Batty, he visto cosas que no creeríais. He llegado a ser testigo de como un blog recriminaba a gente que dejaba comentarios pero sin subscribirse, porque joder, que las editoriales le exigen que tenga un mínimo de lectores constantes para que el/ella tenga su dosis mensual de libros gorroneados que acabarán con una reseña de dos o tres párrafos, muchas veces predefinidos.
Todo esto me ha ayudado a hacer una petición: Por favor, los que acostumbréis a escribir cosas como "gracias a la editorial XXX por enviarme un ejemplar para su análisis", os lo ruego, hacedlo al principio de la reseña. Así me ahorraré leer vuestro peloteo indiscriminado.

no niego que a mi blog llegaran de vez en cuando ejemplares de escritores valientes (o inconscientes) que pedían autopsias exhaustivas, sinceras y, si era necesario, dolientes. Y yo agradecía muchísimo tal voto de confianza y, en cierto modo ayudó a que el blog empezara a tener cierta reputación gracias al boca oreja. Aunque no todo era buena publicidad, por suerte, provocando momentos divertidos como por ejemplo cierto individuo que prácticamente me acusó de hacer que un pobre chaval lleno de ilusión por su primera novela publicada vislumbrara la realidad de este pequeño pero exigente mundo, llevándose su obra el galardón a la peor novela de zombis de la historia y, a raíz de ello, desaparecer de todas las redes sociales. Vamos, que le faltó señalarme como claro culpable si alguien se lo encontraba colgado de alguna rama. Posiblemente me hubiera tomado el asunto en serio si en toda esta anécdota no hubiera reinado la prepotencia, lo absurdo y lo bizarro.
Otras anécdotas no fueron tan graciosas, como cuando el auto proclamando pocket spanish Stephen King decidió que mi blog era una herramienta ideal de marketing y que bien valía la pena fundir la tecla F5 del teclado a diario para mantener las reseñas de sus libros constantemente en el top de visitas, mes si y mes también. Pero bueno, hablamos de alguien con un grave problema de autoestima capaz de crearse perfiles falsos para poner las peores puntuaciones a la "competencia". Si, escritores que consideran a otros escritores competencia. Desternillante ¿verdad?.

Pero nos estamos desviando mucho del tema...
La cosa iba bien de puertas para afuera, la gente decía que le encantaban mis reseñas, tanto positivas como negativas, decían que esperaban ansiosos los especiales, los tops de halloween o navidad, decían que...

Decían...

No, es mentira. En mi blog nadie decía nada, ni bueno ni malo. Las visitas subían como la espuma, pero la participación deslumbraba por su ausencia, y veréis, mi trabajo no era recompensado económicamente, casi todos los libros que se reseñaban se pagaban con lo que salía de mi bolsillo... AUTOPSIAS LITERARIAS DEL DR. MOTOSIERRA era un blog que no buscaba alimentarse de remuneraciones económicas o por medio de obsequios, pero admito que tenía hambre, hambre de algo que la gente podía ofrecer en cualquier momento y de manera gratuita, unos segundos que se tardaban en realizar un pequeño pago cargaba las baterías de los ánimos y las ganas de seguir de un servidor. ¿Que cuál era ese pago?. Presten atención:

-"Gracias"

Ya está, un agradecimiento, un comentario trivial, un "hola, vendo magdalenas" en la sección de comentarios, un pago que admito que reclamé en su momento pero que parece que para los que hoy siguen pidiendo que vuelva a las reseñas les sigue resultando un precio excesivo.

¿Que por qué la gente no comentaba? Aun hoy me sigo haciendo la misma pregunta, pero fue una de las razones por las que decidí cortar por lo sano. Este blog terminaba generando más gastos que beneficios. No, no eran gastos económicos, era mucho peor, era gasto de un tiempo que se volvía perdido y desaprovechado.
Hubo otro motivo, este más de naturaleza preventiva, y es que no quería convertirme en uno de esos blogs cuyas reseñas eran copias de sí mismas. Escribir reseñas no es fácil, y menos reseñas que sepan captar la atención, y quien diga lo contrario podéis hundirle los riñones con un bate de clavos, tenéis mi permiso. He visto como muchos blogs dedicados a las reseñas terminan acomodándose y, de un día para otro, donde había un análisis concienzudo y bien reflexionado encontramos cosas que hasta un becario con menos iniciativa que un gato muerto le pondría más ganas. Llega un punto en que parece más sencillo tirar de la guía de las "20 frases hechas" que leerse la novela. No es de extrañar encontrar blogs con miles de seguidores que recurren a frases tan hartamente leídas como irritantes, tales como "Mantiene la tensión de manera constante y cuando acabas un capítulo necesitas leer el siguiente para ver que pasa", o "el autor consigue que el escenario se convierta en un personaje más" o el ya clásico recurso usado cuando no has entendido una mierda de la obra pero no quieres quedar como un imbécil, "la novela ataca directamente el subconsciente del lector, mostrándote ideas que ni siquiera él sabia que escondía"...
Eso sin contar, como dije anteriormente, a esas reseñas más cortas que la sinopsis del libro:

¡Hola a todos! Hoy os traigo una reseña de la nueva novela de Autopublicata Amazonia titulada "Dame tu rabo, que es lo que vende".



La novela está muy bien porque está ambientada en mi ciudad y mantiene una tensión constante que hace que tengas que leerte un capítulo tras otro para saber que pasa.
Los personajes están muy bien porque son vampiros muy guapos y con personalidades muy bien definidas.

Le doy un cinco sobre cinco y espero con ansias la segunda parte. Espero que os haya gustado mi reseña. Subscribios a mi canal porque si no la editorial se dará cuenta de la mierda en la que se ha convertido mi vida y me dejará sin sustento.


PD. Gracias a Amazonia por el envió del ejemplar para su análisis.

Y ya está. Y se queda tan ancha, cargando con su cara de hormigón armado y sus ovarios de granito. Pero es que luego la reseña tiene veinte comentarios aplaudiéndola.

 Habrá quien me haya dicho "pues haz tu lo mismo", pero creo que hay una evidente diferencia entre lo que hacen estos blogs y lo que yo pretendía hacer con el mio, y es que para mi ¿qué es exactamente una reseña? o al menos ¿Qué CREO que debería ser una reseña?.
No son pocas las veces que alguien me ha dicho que soy poco profesional a la hora de analizar un libro. Primero, no sabía que había que sacarse un título para decir por cualquier canal qué te ha parecido una novela. Segundo, nunca fue mi intención.
Cuando hablo de lo que me ha parecido un libro lo hago teniendo en mente lo que creo que busca el oyente/lector, y no creo que eso sea una tesis doctoral más larga que el libro en sí, un un sencillo "pf, pues no esta mal". Cuando hablo de un libro me imagino a mi mismo en la barra de alguna cervecería, charlando animosamente con alguien que, de repente y sin venir a cuento me pregunta que qué me ha parecido ese libro. Y a partir de ahí es cuando surgen un montón de datos improvisados, desordenados, pero claros y específicos. ¿Que no he entendido el libro? pues vale, muy bien, digo claramente o que no es para mí porque soy así de lerdo o que directamente me parece una tomadura de pelo que solo tiene sentido para el escritor, y eso con cierto esfuerzo. Quizá es mentira, pero esa es la magia de las opiniones, que cada uno tiene una.
Una reseña debería ser un intercambio de ideas, y cuantas más ideas se tengan de un mismo libro, mejor. Siempre digo que cuando opino de algo negativamente no lo hago con la intención de que nadie lo compre fiándose de mí, sino ofreciendo un punto de vista más, basándome en la experiencia y mis necesidades como lector.

Lamentablemente, como comentábamos, estos valores son cada vez más difíciles de encontrar, y llega un momento en que el reseñador, en lugar de escribir una opinión por puro placer y entretenimiento, lo hace por trabajo u obligación, y seamos sinceros, por mucho que uno diga disfrutar de su trabajo, no lo hace a todas horas, y os aseguro que se nota cuándo se ha disfrutado escribiendo un artículo y cuando se ha hecho bien por obligación, bien coaccionado, bien bajo el ojo exigente de una editorial y su "como no me guste, te cierro el grifo".

Sé que lo de hacer una balanza de lo positivo y lo negativo es un cliché, pero a veces es lo que mejor funciona. A mí me funcionó, tanto desde el punto de vista de quien ve un blog de reseñas tanto desde dentro como el que lo hace desde fuera. Y en ambos casos la respuesta ha terminado siendo la misma: He perdido la fe.

He perdido la fe en escribir en un blog que lo único que me otorga es tiempo perdido, en la gente que, dos años después sigue diciendo eso de "vuelve a escribir reseñas. te echamos de menos", pero que en su momento no dejaron ningún comentario o señal de que mi trabajo fuera valorado.

He perdido la fe en aquellos blogs y Vlogs que se abastecen de material gratis, hasta el punto en ocasiones de escribir entraras innecesarias donde muestran los libros recibidos durante el mes. Algo así como "mira lo que tengo y tu no, y encima by the face". Porque habéis sacrificado vuestro verdadero criterio a favor del reconocimiento propio y el enriquecimiento ajeno.

he perdido la fe en editoriales que cara al público dan una imagen de ser los más tolerantes y progres, luchando por valores que aún hoy son injustos, pero que ocultan un doble rasero capaz de apuñalar a quien no piensa como ellos (preferiblemente después de silenciarle, no vaya a defenderse o tener algo que decir)

He perdido la fe en aquellos que valoran una reseña por la profesionalidad que aparenta, porque una reseña por encima de tener un estilo profesional, estudiado y bien escrito, debe ser ante todo cercano comprensible y sincero.

He perdido la fe en la gente que busca construir un mundo menor con la literatura de género, poniendo el altavoz a todo volumen para prodigar sus ideas y al mismo tiempo censurar las de los demás, ya sea porque no son tan guays, tan éticas, tan de final feliz. TODO el mundo tiene derecho a dar su opinión y nadie debería tener que amordazar a otros. No vayas proclamando el libre pensamiento cuando después boicoteas la visita de un autor solo porque su forma de pensar no casa con la tuya,  Más cuando la atención debería centrarse en su obra, no en su vida.

Pero no, no he perdido la fe en la literaria que me gusta. Puede que el fandom no deje de ser un campo de batalla en el que los más solidarios y los que mejores ideas tienen son los primeros en caer salvajemente, puede que hoy en día decir eso de "cuando elijo un libro lo hago basándome en la historia, no en el sexo de quien lo escribe" sea motivo de mofa y desprecio, puede que en la actualidad una obra venda más por como llama la atención el autor en sus redes sociales que por su talento y capacidad de escribir historias. Puede que algunos quieran cubrir lo que ellos consideran intolerancia, exclusión o ética dudosa por otro tipo de intolerancia, exclusión y ética dudosa y llamarlo avance. Yo, ante todo, soy consumidor de historias, y en estos casi dos años que llevo sin escribir reseñas no he perdido nada y he ganado mucho. He ganado tiempo, he ganado bienestar, ilusión, comprensión y hasta memoria. No niego que no lo haya pasado bien, e incluso genial en algunos momentos en los que el Dr. Motosierra estaba en activo, y no me olvido de la gratitud que merecen aquellos que si han sabido reconocer mi labor, por humilde que haya sido, de las maneras más emotivas, como participando en charlas, o presentando grandes trabajos de personas aun más grandes.

Pero no voy a seguir. Ni en solitario como hasta ahora ni como colaborador como me propuse a mí mismo hace un tiempo. No voy a seguir porque no tengo fe en mi mismo, y así, difícilmente lo voy a tener en los demás.

Queréis una reseña fiable de verdad de ese libro que estáis pensando en compraros? Pues echadle cojones, compraos el libro, leedlo y valorad por vosotros mismos, porque no hay reseñador más fiable que el que vive en vuestras cabezas.

No dejéis que nadie en este mundo donde los peores lobos se disfrazan de las ovejas más encantadoras os digan lo que está bien y lo que está mal.

Adiós.









miércoles, 20 de diciembre de 2017

Reseñas breves #9. NO HAY SANTOS de Gabino Iglesias.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

NO HAY SANTOS de Gabino Iglesias.

Fernando es un ilegal y un vendedor de droga de poca monta que ha conocido días mejores. Tras escapar de México hacia los Estados Unidos para alejarse de un grupo de personas que lo querían muerto, ve cómo, de nuevo, la fatalidad se ceba con él: secuestros, maras, brujería, santería, matones rusos, muerte, violencia desenfrenada y el atisbo de un acechante horror ancestral se dan la mano en este vertiginoso noir con ciertas dosis de weird.

Gabino Iglesias es escritor, periodista, ensayista, columnista y crítico literario. Por el momento vive en Austin, TX. Esta es su tercera novela. Lo podéis encontrar en Twitter en @Gabino_Iglesias.

Incluye 11 láminas interiores, 10 de ellas, fotografías del propio autor.


Estamos acostumbrados a que ante una nueva lectura, nuestra mente busque en ella la superposición de unas características por encima de otras, dependiendo de la importancia que les demos, pero ignorando en más casos de los que deberíamos, el valor de muchos factores o considerarlos sencillamente secundarios.
Así, por ejemplo, en la fantasía muchos buscan mundos complejos y originales, llenos de detalles e historia. Los que disfrutan de la ciencia ficción quieren leer algo que les haga mirar hacia un mañana maravilloso, creíble o al menos divertido. Sin embargo, cuando hablamos de terror o novela negra muchos ignoran que lo que debería predominar sobre todo son las sensaciones que su historia provoca en el lector, por encima incluso del universo creado.

Al menos esa es la sensación que he tenido mientras leía NO HAY SANTOS, la novela escrita por Gabino Iglesias y donde ambos géneros mencionados (terror y novela negra) se dan la mano para narrarnos un relato que bien podría ser verídico pero donde se deja cierto espacio para una pequeña dosis de oscura fantasía.

Porque a ver, siendo sinceros, la trama de esta novela es más simple que el mecanismo de un botijo, y no es que deslumbre por su originalidad precisamente. Estamos ante la clásica historia que podría haber escrito y firmado Don Wilson en un rato libre. Narcotráfico, mafias, venganzas, vudú y santería. Un relato lleno de clichés donde no faltan mercenarios, armas de todo tipo de calibre, dinero manchado de sangre y sangre manchada de más sangre. Entonces, ¿Qué es lo que hace la lectura de NO HAY SANTOS tan disfrutable? Pues su ambientación y su puesta en escena.

En el mismo prólogo, Francisco J. Ortiz ya avisa de esa sensación de peligro, del miedo a la muerte que puede contagiarse del protagonista al lector, y en este caso es una afirmación muy acertada. ¿Recordáis la escena de la película Pulp Fiction en la que Butch entra en su apartamento para recuperar las llaves que le llevarán a la salvación? Pues a eso me refiero. Aunque Fernando, el protagonista de esta novela sea un hijo de puta con el que resulta casi imposible sentir empatía y mucho menos sentirse identificado con él, la sensación de tensión, de saber que el peligro acecha en cada vuelta de la esquina es tan constante que se vuelve inevitable. Si, la novela de Iglesias puede parecer un álbum de recortes donde alguien ha compilado los greatest hits de las escenas más repetidas de los relatos de narcotraficantes, pero la dirección casi cinematográfica que impregna a la totalidad del desarrollo convierte su lectura en una experiencia rápida, fluida y sobre todo inmersiva.

Por otro lado, hay quien dice que el apartado paranormal o fantástico apenas tiene protagonismo. A mi eso me parece correcto en esta ocasión, porque yo no buscaba una historia de bandas callejeras dándose de ostias con primigenios tentaculares o criaturas diabólicas. A veces el poder de la superstición (en caso de NO HAY SANTOS representado por las creencias y la oración a distintas entidades con raíces mejicanas, como la santa muerte, llevándolo más allá de unas prácticas que por conocimiento popular se relaciona con actos malignos), de la insinuación en lugar de limitarse a mostrar con todo detalle ese peligro desconocido (hasta entonces) es más fuerte y efectivo, porque hace que nosotros sepamos tan poco como los protagonistas. Gabino Iglesias no hace trampas, no nos proporciona conocimientos únicos ni una cámara de 360 grados que podemos manejar a nuestro antojo y llevar a cualquier rincón del escenario. Simplemente pisamos donde Fernando pisa, miramos donde Fernando mira, y creedme, cualquier cosa aguarda en los ángulos ciegos a los que no tenemos acceso.

El tomo finaliza con un breve ensayo que se centra en la historia de las creencias y cultos que han sobrevivido hasta nuestros días y que muchos tildarían de manera muy precipitada de magia negra. articulo bastante básico (obviamente no podemos pedir más dada la limitación de espacio) con algunos ejemplos tanto reales como llevados a la pantalla que demuestran lo profundas que son algunas raíces, más antiguas de lo que imaginamos.


NO HAY SANTOS no reinventa el género ni lo pretende, y eso se demuestra en una lectura amena, que no decae en ningún momento y que sabe mantener una tensión y un consecuente interés creciente hasta el punto de que su longitud puede parecer insignificante.



lunes, 18 de diciembre de 2017

Reseñas breves #8. HORROR DUMMIES de VV.AA.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

HORROR DUMMIES de VV.AA.

Los dummies, muñecos que imitan a humanos gracias al manejo y el arte del ventrílocuo, centran buena parte de los seis relatos de este libro de horror grotesco. Cuentos que nos llevan a varietés de pueblos ignotos, teatros ambulantes y museos del horror, circos decadentes, salones espiritistas en que objetos rituales tratan de captar la esencia humana e, incluso, sociedades tecnificadas en que la muñeca clásica hiperrealista y la robótica se fusionan para crear un esperpento aún mayor. 

La obra reúne a buena parte del equipo de escritores de Momias y embalsamados, Luis Guallar, Daniel P. Espinosa, Jesús Gordillo, Jorge P. López y Lluís Rueda (de nuevo como coordinador), y suma al proyecto a la escritora Patricia Muñiz y a la periodista y diseñadora Marta Torres, responsable de las ilustraciones y los textos complementarios.

¿Cuántas veces se habrá hablado del aumento de casos de coulrofobia (miedo a los payasos) tras el estreno de IT en 1990, la película basada en la homónima novela de Stephen King?. Sin embargo, parece que no le reconocemos el merecido mérito que Chucky, aquel encantador muñeco Good Guy poseído por el alma de un simpático asesino en serie con un graduado del CCC en vudú, tuvo al seguramente incrementar las estadísticas de casos de pediofobia (miedo a los muñecos) entre jóvenes y adultos.

Aunque no es el único. Las reproducciones artificiales de seres humanos o animales, sus penetrantes ojos de cristal, aparentes cárceles que albergan almas con no muy buenas intenciones nos han resultado en muchos casos perturbadores. Desde muñecas de porcelana en palacios victorianos hasta muñecos de ventriloquia, pasando por algún que otro experimento de taxidermista psicópata... y así, películas como Annabelle, Dead Silence, Dolly o Puppet Master, alimentarían el respeto y miedo crecientes por esas figuras que aparentan estar más vivos de lo que son capaces de disimular.

Y siguiendo la estela que comenzó Hermenaute con su antología MOMIAS Y EMBALSAMADOS, ahora nos trae otra colección de relatos con un tema en común poco convencional y por qué no decirlo, arriesgado HORROR DUMMIES recoge un total de seis relatos, seis representaciones de unos miedos que van mucho más allá de la superstición, no digamos ya de la idea que supone un Nenuco enfundado en peto vaquero y armado con un cuchillo de cocina tirando a la babysitter de turno por la ventana del segundo piso, como así demostrarán los tres primeros relatos que conforman la primera mitad de la colección.
La mezcla de terror psicológico y cuento gótico que Luis Guallar expone en TODOS SOMOS SAMMY y su particular parada de los monstruos donde destacan sus personajes así como su telón de fondo, o la vuelta a las historias de espíritus descarriados o vengativos de Daniel P. Espinosa en Y SI ES SOLO UNA VEZ, relato de corte clásico que expone el descenso de su protagonista al abismo de la locura y la desesperación , donde la muda e inerte representación del juguete con forma humana de madera no es tanto el eje maligno como un espejo capaz de reflejar lo que realmente somos. La locura, sobretodo la que germina de la obsesión, está también muy presente en COLETAS TRACY de Lluís Rueda, quien juega a ver quien es capaz de sacar lo más oscuro del ser humano, demostrando ser un duro competidor.

Sin embargo, debo reconocer que el siguiente relato, NINFAS es una e esas bofetadas que te sacan totalmente de un contexto y entorno con el que empiezas a sentirte a gusto. Ya sea por su temática que se aleja totalmente de la línea de lo leído hasta ahora o porque simplemente Patricia Muñiz intenta hacer un combinado con demasiados ingredientes que da como resultado un sabor bastante extraño y finalmente insípido. Personalmente hubiera prescindido de él, o al menos no lo habría situado en el ecuador del tomo.

Por suerte Jesús Gordillo retoma la atmósfera insana e incomoda con PEÑA DE NECIO, tan sencillo por su puesta en escena como eficaz a la hora de provocar escalofríos y solo empañado por un final bastante abrupto.
El punto y final lo marca Jorge P. López con una de las historias más crueles y macabras del tomo. Y es que aunque DIENTES también se aleje levemente de la manera en que los otros autores diseccionan el "monstruo", termina resultando un río que desemboca en el mismo mar de terrores en el que cualquier ser humano puede ahogarse.


Cuando uno se dispone a leer HORROR DUMMIES se hace una leve idea de lo que puede encontrarse, y en mi caso salvo la excepción mencionada, mis expectativas no solo han quedado satisfechas, sino que se han llevado una agradable sorpresa descubriendo una temática que, gracias a ejemplos como los enterrados en sus páginas abren un amplio abanico de posibilidades. Y quien sabe, igual terminas prendiéndole fuego a toda tu colección de playmobil... solo por si acaso.



lunes, 11 de diciembre de 2017

Reseñas breves #7. SINOPSIS DE CINE. EL MONTAJE DEL ESCRITOR de Ángel Sanchidrían.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

SINOPSIS DE CINE. EL MONTAJE DEL ESCRITOR de Ángel Sanchidrían.

Bueno, pues hoy he visto Dirty Dancing y os voy a contar un poco... 

La película va de una chiquina que se va con su familia de campamento de verano a aprenderse una coreografía y tirarse al profesor de baile. A la muchacha le llaman Baby, como a un cerdo de peluche, y la pobre es un tordo romero. Se lleva un poco mal con su hermana, que es tan tonta que no tiene cola porque se la mordería. 
El campamento familiar es un desparrame: taller de pelucas, merengue, magia, julepe... Al límite. Están los yayos como en un ambulatorio. Y los trabajadores mientras tanto restregando la patata en sus barracas que aquello ya es restregar por restregar, porque después de 8 horas eso ya no da gustito, eso escuece. 
El profesor de baile es más chulo que un pavo con los huevos de un caballos, y baila con la profesora de merengue como monos peleaos. Cada vez que bailan los demás se apartan por si les cae un zapatazo o un soplamocos, porque esos bailan a pata galope. La Baby baila como mi madre en los cruceros, pero luego el profesor le enseña un baile que es pasitos al frente, pasitos de espalda, arrechucho que te pego, te hago la redondilla, cosquilla en la sobaca mora... Y un salto que tú te ves toda la película entera a ver si al final la lanza patrás y la escalabra, y que es lo que le da la calidad a la película. 
El vestuario está muy bien porque son chanclas con calcetines y las tetas apoyadas en los pantalones, y la música es muy buena porque dan ganas de restregarte hasta con el marco de la puerta. Te la recomiendo si te gusta jugar al julepe o bailar a pata galope.


Estoy convencido de que a estas alturas resultaría hasta estúpido hacer un análisis de algo que en mayor o menor medida casi todo Facebook conoce ya. Y es que dudo que quede mucha gente de haba hispana que no se haya topado en algún momento con alguna de las desternillantes SINOPSIS DE CINE que ha escrito Ángel Sanchidrían y con las que ganó miles de seguidores.

El volumen que hoy nos ocupa no es sino una recopilación de estas "reseñas", y a su vez una reedición del mismo titulo que ya se publicara a través de la editorial Poebooks y de la cual seguramente echaremos de menos su peculiar formato simulando la forma de la funda de una cinta VHS y que convirtió en autentico reto el encontrar en tiendas un ejemplar que no estuviera convertido en tiras de cartón cochambroso.

De todos modos, para los que llevan los últimos años viviendo debajo de alguna piedra, lo que aquí hace Sanchidrían es resumir/destruir largometrajes icónicos del panorama cinematográfico de forma que la carcajada esté presente siempre que se le presenta la ocasión (y para él toda ocasión es aprovechable), haciendo uso para ello de metáforas, frases hechas, parodiando, insultando, ridiculizando y masacrando escenas y/o personajes. Y ya esta. No hay más misterios ni secretos que expliquen los más de 230000 seguidores que pueblan su página de Facebook. Y oye, no me cuesta nada reconocer que aunque lo que busque sea la risa fácil, lo consigue. Eso es innegable. Ahora bien, si me permitís un pequeño consejo, evitad caer en el desgaste progresivo de su lectura.
Quiero decir que leer SINOPSIS DE CINE es como ponerse un ciclo de vídeos en Youtube de gente ahostiándose con la bicicleta, que la primera media hora bien, pero más allá de eso la risa termina convirtiéndose en pena y luego en aburrimiento. Así pues, este libro se disfruta mucho más si se leen dos o tres fichas de las que lo componen al día en lugar de intentar ventilarse el tomo de una tacada, porque ya la gracia no se la encuentras ni con microscopio cuando vas por la mitad.

Sobre la nueva edición, decir que es más que correcta y aunque desconozco si este "montaje del escritor" incluye contenido inédito respecto a anteriores ediciones, sí tengo que destacar la incursión de un extenso glosario con el significado de muchas expresiones usadas por el autor y que te ayudará a ser el alma de la fiesta en las quedadas. Eso si, como opinión personal, creo que los chistes que acompañan la ilustración de cada ficha sobraban completamente. No por nada... sino porque tienen menos gracia que la de los redactores de las viñetas de la revista Sálvame.

Con todo, SINOPSIS DE CINE de Ángel Sanchidrían es una perfecta manera de tener recopiladas todas esas entradas de Facebook que tanto hemos compartido y tanto nos ha hecho reír, y por consiguiente , conforman un buen puñado de pildoritas que podemos tomar (sin excedernos) para aliviarnos en esos días en los que necesitamos urgentemente una carcajada.





viernes, 8 de diciembre de 2017

Reseñas breves #6. UNA CABEZA LLENA DE FANTASMAS de Paul Tremblay.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

UNA CABEZA LLENA DE FANTASMAS de Paul Tremblay.

La apacible vida de los Barrett da un giro cuando su hija Marjorie, de catorce años, empieza a mostrar síntomas horribles de esquizofrenia que los médicos no consiguen mitigar. Muy pronto la situación ha empeorado tanto que su descenso a la locura parece imparable. Desesperado, el padre pide ayuda a un cura para practicar un exorcismo. Y es entonces cuando se produce una vuelta de tuerca: debido a sus problemas económicos, acepta la oferta de una productora de reality shows para grabarlo todo. Quince años después, una escritora entrevista a la hermana pequeña de Marjorie. A medida que ella rememora la tragedia, va desgranándose una impactante historia que plantea interrogantes sobre la memoria y la realidad, los medios de comunicación, el poder de la ciencia y la religión, y la naturaleza misma del mal. 

Ganador del Premio de Novela Bram Stoker, Una cabeza de llena de fantasmas es un libro fascinante que combina el terror con el misterio, el drama familiar y la crítica a la sociedad del espectáculo en la estela de El resplandor de Stephen King, La maldición de Hill House de Shirley Jackson y El exorcista de William Peter Blatty.


Vivimos una época en la que las historias de exorcismos han relegado el terror y la angustia que nos provocaron en sus orígenes a un bello y a la vez espeluznante recuerdo. En los últimos años montones de jovencitas (y algún que otro jovenzuelo, pero parece que el demonio tiene afición por las mujeres adolescentes) han protagonizado historias escritas en papel, pero sobretodo grabadas en celuloide, sobre posesiones o cómo dejar que un espíritu desconocido, que igual puede ser un varón del infierno como un vendedor de aspiradoras retirado, ande trasteando en nuestro cuerpo y alma como Cristo por su casa. Cientos de variaciones en las que dichas almas, sin tramar nada bueno, hacen uso de todo tipo de recursos para hacerle la vida imposible a la típica familia americana, y llevando al campo del terror, salvo alguna que otra excepción, al nivel de mero entretenimiento de sobremesa para mayores y pequeños.

Así pues, ante tal panorama, ¿Qué podemos esperar de un título como UNA CABEZA LLENA DE FANTASMAS?, ¿Qué papel desempeña la obra ganadora del premio Stoker escrita por Paul Tremblay?.

Pues bajo mi punto de vista, esta novela supone para muchos el obligatorio momento de reflexión al que todo género debería llegar cuando el sentido de su longevidad se pone en tela de juicio, un punto y aparte que nos obliga a reflexionar sobre lo leído y visto relacionado con el resto de experiencias similares.
Ofrecida como una novela, no pasa desapercibida su faceta ensayística, dando especial importancia al análisis del género tanto en primera como en tercera persona, no desaprovechando la oportunidad para destacar también clichés de constante uso, incluso admitiendo el uso de estos a lo largo de la trama por parte del narrador, pero ofreciéndose bajo el puntos de vista e interés diferentes, haciendo que desviemos la vista de la correspondiente joven con síntomas de posesión (si, una adolescente en edad del pavo) y nos centremos tanto en el resto de los miembros de la familia y su consecuente bajada a los abismos de la desesperación y la impotencia y la repercusión que un suceso como éste puede tener en los medios de comunicación, un mundo que lejos de solidarizarse y ofrecer ayuda o mero apoyo, exprime la oportunidad y la seca en un afán capitalista y de búsqueda de prestigio.
Por lo tanto, ya sea de manera intencionada o no, la estructura de la novela no dista demasiado de lo que hemos visto en las películas hasta caer en el hastío. Es decir, puestas en escena donde predomina la intriga, la búsqueda de la línea que separa el acto sobrenatural de la mera psicosis, para ir alternando con secuencias en que Marjorie, la victima, da rienda suelta a un menú de excesos que incluye cosas conocidas, donde igual te recita el primer capítulo de El Quijote en chino, como te hace una demostración de gimnasia artística merecedora del bronce o se convierte en un aspersor de sustancias de procedencia censurable. Repítase este proceso tres o cuatro veces y ya tenemos un aceptable relato sobre niñas jurando en arameo.

Pero como digo, el uso de clichés y tópicos del género funciona aquí como arma de doble filo, puesto que no solo ofrece el espectáculo que diferencia el thriller de la historia de terror propiamente dicha, sino que Tremblay lo aprovecha para analizar y convertir cada una de estas escenas en un catálogo de significados y emociones, muchas veces ayudándose de diversos prólogos con forma de blogs especializados y otras, trasladando los hechos a una mente ora inocente, ora perversa, variando completamente su significado o sencillamente reforzándolo.

UNA CABEZA LLENA DE FANTASMAS, a través de un estilo natural y creíble es, al mismo tiempo un homenaje y una antología que enseña a ver el miedo real que esconde el drama de enfrentarse a lo desconocido. Es una mirada atrás, a un pasado dorado, pero también un vistazo al horizonte lejano, a lo que algo en apariencia tan sencillo puede aportar aún si se sabe dónde enfocar, qué esquina iluminar, a quién dar voz en el momento adecuado.


Lo que aquí tenemos es un prologo o un epílogo de un género y su historia, según cómo se mire. Del mismo modo, la novela de Paul Tremblay puede ser pasada por alto o puede convertirse en una obra que vaya más allá de una simple lectura, llena de sorpresas que culmina en un desenlace tan desgarrador como impredecible.




viernes, 1 de diciembre de 2017

Reseñas breves #5. HIJOS DEL DIOS TUERTO de Virginia Pérez de la Puente.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

HIJOS DEL DIOS TUERTO de Virginia Pérez de la Puente.

¿Quieres cambiar tu destino, Harek Haraldsson? Llegarán tras el deshielo. Llegarán sedientos de sangre, sedientos de vidas, sedientos de venganza. Y no puedes impedirlo.
¿Quieres cambiar tu destino, Loki? Tu camino está trazado. El camino hacia la traición, hacia la muerte, hacia la destrucción de los mundos. Y no puedes evitarlo.
El destino no se puede esquivar. El destino no se puede cambiar. El destino es.

Las nornas tejen en su tapiz el pasado, presente y futuro de los nueve mundos, entrelazando los hilos de las vidas de dioses, hombres y monstruos. Ocultas bajo las raíces de Yggdrasill, las tres hilanderas empiezan a hilvanar un hilo de oro: el hilo de un héroe, Harek Haraldsson, jarl de un clan de vikingos que se prepara para el ataque de otro fiordo con el que mantiene una deuda de sangre. Mientras se debate entre la responsabilidad de proteger a su gente y la tentación de sucumbir a la sed de venganza, Harek ignora que su hilo está entretejido con los hilos de los dioses. De sus decisiones dependerá el destino de los æsir y su victoria o derrota en el Ragnarök, que llegará, como los enemigos de su clan, después del hielo.

Hace poco comentaba el título MITOS NÓRDICOS de Neil Gaiman, y comparaba el entusiasmo con que el autor relata sus cuentos con el tradicional profesor que espera que sus alumnos se aprendan la lección sea como sea para que en el examen final todo el mundo supiera qué contestar, sacrificando si es necesario cualquier ápice de originalidad o sello personal que mantuviera vivo el interes hacia la asignatura.
Gaiman tuvo la oportunidad de impregnar a las historias más famosas protagonizadas por los dioses nórdicos de su propio estilo y singular pluma, pero lo desaprovechó dando como resultado una lectura plana que se limita a narrar hechos sin tener en cuenta el propósito de ellos, la relación entre cada relato, ignorando la posibilidad de crear en sus protagonistas personalidades solidas y propias...

... Todo aquello que consigue Virginia Pérez de la Puente en HIJOS DEL DIOS TUERTO.

Ésta obra no solo se limita al revisionado de los mitos más conocidos del folclore vikingo, sino que además ofrece un relato de aventuras que sabe intercalar mitología con una historia propia y original, lo conocido con lo nuevo y donde los acontecimientos que suceden en Asgard tienen sus repercusiones en Midgar, y viceversa. Y si, es posible que la autora se tome ciertas libertades y moldee a su gusto y a exigencias del guión los episodios originales para que no se pierda el sentido de la trama principal, pero más que verlo como un inconveniente, esto juega a favor de la novela y le otorga la personalidad de una historia completamente nueva, tan disfrutable para los que ya conozcan los entresijos de las fábulas en que se inspiran sus lineas como para los que no, aunque personalmente creo que estos últimos pueden, en ocasiones, sentirse un poco perdidos en algunos pasajes que dan por hechos y conocidos varias de las leyendas y personajes de los que se hacen mención. Eso si, más de una vez agradeceréis la incursión del glosario que encontraréis al final del tomo.

Como libro de aventuras, resulta casi imprescindible hablar de los géneros en que se apoya la historia que se cuenta. Acción, drama, romance, comedia..., todo tiene hueco en mayor o menor medida en HIJOS DEL DIOS TUERTO, y teniendo en cuenta que a lo largo de toda la novela iremos alternando la puesta en escena en distintos mundos (tanto el de los humanos como el de los dioses), reflejar las mismas emociones en unos y otros con la diversidad de herramientas de las que se dispone en ambos planos (y limitaciones, claro) tiene un gran merito, y Virginia consigue que nos emocionemos, aterremos, nos intriguemos y sorprendamos, tirando abajo el metafórico muro que separa al dios del hombre, o dicho de otra forma: humanizando a las deidades.

Aquí se rechaza la omnipresencia, la imagen del todopoderoso y el "...Entonces Odín hizo esto porque Loki rompió esto otro porque así estaba escrito". No. Puede haber un dios del trueno, una representación divina del caos y el azar, la inmortalidad hecha ser, pero por encima de todos esos poderes, detrás de esas fábulas repletas de seres asombrosos y hazañas no menos increíbles se esconden mentes y espíritus vulnerables, llenos de añoranza, deseos, miedos, imperfecciones que, en definitiva, no hacen sino acercar al orador y al símbolo al que se venera más de los que ellos quisieran siquiera admitir.

Mitología, cultura nórdica antigua llena de detalles con los que cuesta diferenciar veracidad de fantasía, que peca posiblemente de algunos diálogos salidos de tono teniendo en cuenta la naturaleza de muchos de sus protagonistas, pero que no resta calidad a una prosa pausada, que sabe tomarse su tiempo para hacerse poderosa, convierten a esta novela en el mejor ejemplo de que este país tienen autoras con el talento y la capacidad para colocar títulos de un género tan saturado como la fantasía a la altura de imprescindibles.




miércoles, 29 de noviembre de 2017

Reseñas breves #4. SU MUERTE, GRACIAS de Abel Amutxategi



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

SU MUERTE, GRACIAS de Abel Amutxategi.

Samuel Pineda es un vendedor de suicidios fracasado que trabaja para el padre de su novia Virginia.
Cuando Virginia le sugiere que formalicen su relación, Samuel se ve obligado a encontrar un cliente con el que ganarse la estima de su futurible suegro.
Mientras tanto, la Muerte disfruta de un retiro tan largo como merecido. Delega el trabajo en los volubles Emisarios de la Muerte y se concentra en lo único que de verdad le interesa: aprender a jugar al ajedrez de una vez por todas.
Samuel cree encontrar la solución a todos sus problemas con la llegada de Hortensia, una anciana deseosa de pasar al Otro Lado y con un evidente problema de gestión de la ira.
Pero sucederá algo que obligará a la Muerte a abandonar su descanso.

Y volverá dispuesta a hacer todo lo que haga falta para salvar al mundo de su destrucción

Últimamente soy bastante reticente con las obras escritas en nuestro país que prometen agradables mezclas de humor con género fantástico. No es que dude del talento de sus autores que se arriesgan mezclando risas con magia, sucesos paranormales e incluso terror, pero son ya muchos los ejemplos de novelas que recurren a la comedia con fecha de caducidad, a la parodia forzada o a la introducción en la trama de temas y personajes de moda a modo de coñas que al final rebajan el tipo de humor al de la calidad (o carencia de ella) de canales de televisión que irónicamente los mismos escritores suelen criticar... y al final cada vez cuesta más encontrar una novela en la que al menos la mitad de las risas no surjan de manera casi obligatoria, bajo el pensamiento de "vaya, el pobre se ha esforzado, voy a hacer que me río para que no se sienta mal".

Es por ello que no puedo sino recomendar a un autor como Abel Amutxategi y a su novela SU MUERTE, GRACIAS si vosotros también estáis cansados de libros que meten a Belén Esteban y al resto de su elenco de freaks para parecer (que no lograr) que lo que leemos es mínimamente gracioso.
No son pocas las ocasiones en que hemos visto como gente de dudoso criterio tiene los santos cojones de comparar cualquier muestra de fantasía humorística con Terry Pratchett, algunas de ellas causando auténtica vergüenza ajena, y en muchas de estas situaciones es debido a no saber diferenciar la parodia de la sátira. No obstante, el escritor de Bilbao puede presumir de conseguir que el lector tenga constantemente el nombre del creador de Mundodisco en la cabeza, y si, dada la naturaleza de la trama, el trabajo de Christopher Moore también estará presente en nuestra necesidad de comparativas.

SU MUERTE, GRACIAS es una novela de humor suave alternado con situaciones totalmente delirantes, pero que no busca la carcajada fácil y rápida recurriendo a metáforas absurdas o haciendo referencia a los mencionados chistes que nadie entenderá pasados los años, sino llevándonos a un terreno conocido, a situaciones vividas o rutinarias y llevarlas a extremos insanos. Así Abel nos traslada a un mundo y a una sociedad que no dista mucho de la nuestra con la salvedad de la aparente supresión del único resquicio de ética que no permite que en la vida real existan negocios que no solo se lucren con la muerte, sino que animan al cliente potencial al suicidio y le ofrece una lista ilimitada de medios para su fácil ejecución. Esto nos ofrece un elenco de personajes variopintos (aunque quizá algo superficiales y que podrían haber ofrecido una mayor profundidad en sus historias personales) incluyendo a la gran M, y nos presenta una nueva y peculiar visión de todo lo que desconocemos y nos preguntamos alguna vez a lo largo de nuestra existencia, ¿Hay vida después de la muerte?, ¿Qué pasa si no entramos en el famoso túnel de luz brillante?, ¿Las normas del Twister serán las mismas en el más allá?.

Amena, llena de momentos que rozan lo absurdo pero también dotada de una inteligencia que se refleja no solo no recurriendo a chistes tan desgastados que han perdido toda gracia o a copiar/mencionar/plagiar/homenajear al circo mediático y repulsivo que es la televisión y prensa nacional, sino que encontramos un gran potencial en el desarrollo de la historia, en unos diálogos que a veces llaman a la ternura pero sin faltar a esos momentos en que las frases son arrojadas como afiladas cuchillas, conversaciones que son el reflejo de un entorno que no resulta desconocido para el lector, pero desvirtuado, de modo que la crítica social (también presente) queda enmascarada por una sonrisa, algo que siempre es más agradable.


Insisto en que tal vez podría haberse ahondado más en muchos de sus personajes, sobre todo en aquellos que llevan la voz cantante y haber disfrutado de un papel más intrusivo en su intimidad, una puerta que sí queda abierta en la trama de SU MUERTE, GRACIAS, y se convierte en la principal razón para ganarse el ser uno de los más importantes referentes de la comedia fantástica del 2016 y que sitúa a Abel Amutxategi en el punto de mira destinado a autores muy a tener en cuenta en el futuro.

Reseñas Breves #3. MITOS NÓRDICOS de Neil Gaiman.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

MITOS NÓRDICOS de Neil Gaiman.

Los grandes mitos nórdicos forman parte del tejido de nuestras narraciones: desde Tolkien, Alan Garner y Rosemary Sutcliff hasta Juego de tronos y Marvel Comics. También sirven de inspiración para la premiada obra del best-seller Neil Gaiman. Ahora el autor se remonta a través del tiempo a las fuentes originales de las historias en una emocionante y vívida interpretación de los grandes relatos nórdicas. Los dioses de Gaiman se muestra completamente vivos en sus página (irascibles, viscerales, juguetones, apasionados) y los cuentos nos llevan desde el principio de todo hasta el Ragnarök y el crepúsculo de los dioses. Galvanizados por la prosa de Gaiman, Thor, Loki, Odin y Freya son fuerzas irresistibles para los lectores modernos, y su crepitante y brillante escritura exige ser leída en voz alta en torno a un fuego abierto en una noche helada y estrellada.

Puedo entender que exista gente que sienta tal admiración hacia un escritor u otro que cada nueva obra suya sea tan esperada como admirada, y que en su contenido difícilmente sean encontradas faltas o defectos. Por suerte o por desgracia yo no soy de esos, y Neil Gaiman es un claro ejemplo de ello.

Y eso que a mi me encanta el escritor inglés. He disfrutado mucho con títulos como AMERICAN GODS o STARDUST, y en uno de los que considero de mis libros favoritos, BUENOS PRESAGIOS comparte autoría con otro maestro, Terry Pratchett...
... sin embargo, MITOS NÓRDICOS me ha supuesto una lectura que me da pie a, no ya desaconsejar el libro, sino a animaros a que tengáis en cuenta valorar otras obras que van a contaros lo mismo pero de manera que suscite más interés e incluso entusiasmo.

Y ya no hablo de esa faja que envuelve el tomo y que reza "sabiamente" que esto es como leer La Biblia escrita por Marvel (con dos cojones como dos pianos), ni por una portada tan estereotipada que incuso unas letras blancas sobre un simple fondo negro lo hubieran mejorado.

Como su título indica, el libro recopilar las más conocidas historias protagonizadas por Odín, Thor, Loki y demás tropa, una selección, insisto, no muy rebuscada, centrándose en los relatos más conocidos y además contados de una manera tan básica que en ocasiones parece que la lectura está dirigida al público más joven (y me atrevería a mencionar incluso el infantil), y si bien esto puede facilitar las cosas a aquellos que se acerquen al libro buscando información y nada más, supone por otro lado una decepción para quien quiera encontrar a Neil Gaiman en sus páginas, cosa que yo sintiéndolo mucho no he conseguido. Los relatos están aquí plasmados sin ningún tipo de distinción o toque personal del autor y nos recuerda a cuando tomábamos apuntes o resumíamos en un cuadernos los temas que entrarían en el examen. En definitiva, que en esta ocasión estos MITOS NÓRDICOS pueden estar firmados por Neil Gaiman, pero si en lugar de su nombre apareciera el de tu vecino del tercero, ese que te mira siempre con cara de estar ocultando cosas chungas, creo que no notarias la diferencia.


Concluyendo, si queréis comprar este libro solo por el hecho de estar escrito por quien está escrito, pues bueno, pues muy bien, pero cuando tras la tercera lectura sigáis sintiendo que no encontráis a vuestro autor favorito en su sencilla prosa, a mi dejadme en paz. Ahora bien, si lo que buscáis es profundizar en la mitología nórdica, en los orígenes y hazañas de los dioses a los que los vikingos rendían culto y además hacerlo de manera amena y divertida y disfrutando de algunos de los episodios más simbólicos e influyentes de la fantasía, tenéis otras alternativas mucho más interesantes como EL EVANGELIO SEGÚN LOKI de Joanne M. Harris, obra mucho mejor novelizada, estructurada y mucho más completa y sentida que esto.

Reseñas breves #2: PÍCNIC A LA LUZ DE LA LUNA de Nick Antosca



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

PICNIC A LA LUZ DE LA LUNA de Nick Antosca.

A altas horas de la madrugada, en medio de una tormenta terrible, Bram atropella sin querer al perro al que todos los parroquianos del bar adoran. Cuando acude a terminar con su agonía, descubre que el animal ha desaparecido en el bosque. Al día siguiente, una persona emerge de entre los árboles y le entrega un hatillo de huesos que resultan ser los de un niño. Más tarde recibe una visita inesperada que lo llevará a adentrarse en el más allá.

Pícnic a la luz de la luna es una historia escalofriante sobre la soledad y la naturaleza de la muerte; una novela de carretera a través de un territorio que se ha convertido en algo extraño y amenazante.
Descubrí Channel Zero de casualidad, una serie dedicada a los creepypastas más perturbadores que circulan por los distintos medios de comunicación. Es admirable el mérito que supone crear toda una serie de seis capítulos a partir de una leyenda urbana, así que, tras el agradable sabor de boca que me dejó su primera temporada, no podía desaprovechar la oportunidad que Orciny Press nos ofrecía de conocer la faceta de novelista de su principal responsable, Nick Antosca.

PÍCNIC A LA LUZ DE LA LUNA es una novela corta que sí, en ciertos aspectos puede rememorar a Candle Cove, atributos que convierte hábilmente en sus mayores virtudes, pero que también, para mi gusto, no se libra de cierta cojera en otras características que terminan traduciéndose en perjuicios que se arrastran a lo largo de toda la trama.

Lo que empieza como un relato de fantasmas ambientada e impregnada de la esencia de una América desgastada, deprimida, rendida a un porvenir de desesperanza pasa a convertirse en una visita guiada por el Helheim, por el purgatorio personal de cada uno. Una lección sobre la vida, la muerte... pero también sobre la muerte en vida, sobre como afrontar el destino, o sucumbir a él.
Por medio de una atmósfera oscura y fatalista, unos personajes que albergan más secretos ocultos que verdades descubiertas y unos tintes surrealistas que nos hace fantasear con infinitas posibilidades, la trama se convierte no solo en una historia de venganza sobrenatural, sino también en un momento de descubrimiento personal que nos muestra lo peor de las personas, pero también la fragilidad de sus convicciones.

Por desgracia, el fuerte contraste entre la narración y las voces de los protagonistas no es que ayude precisamente a sumergirnos del todo en la historia. La prosa de Antosca es muy buena y maneja las figuras literarias y las metáforas con gran maestría, evocando para el lector un apartado visual tan poderoso como atrayente... pero sus personajes muchas veces desentonan en el conjunto. Como si una viñeta de cómic no consiguiera trasmitir la sensación de movimiento, como un cuadro de vivos colores cuya figura central estuviera bocetada y en tonos grises. Sus diálogos simples, casi esquemáticos y a menudo poco satisfactorios se convierten en puertas cerradas a la empatía y a la conexión con sus pensamientos.


PÍCNIC A LA LUZ DE LA LUNA es como trascribir una pesadilla en papel, con sus momentos emotivos y terroríficos que se mezclan con otros obtusos, contradictorios o poco claros y, como los sueños más extraños, uno corre el riesgo de perderse muchos detalles importantes por culpa de una mala interpretación.

Reseñas breves #1. LAS TRES MUERTES DE FERMÍN SALVOCHEA de Jesús Cañadas.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

LAS TRES MUERTES DE FERMÍN SALVOCHEA de Jesús Cañadas.

En marzo de 1873, recién instaurada la Primera República, Fermín Salvochea tomó posesión del cargo de alcalde de Cádiz. Siguiendo su espíritu anarquista, adoptó una serie de medidas polémicas que le granjearon la simpatía de los pobres al mismo tiempo que la animadversión de las clases pudientes y del clero. Una de esas medidas fue el desahucio del Convento de la Candelaria.

Esto es Historia. El resto de lo que contienen estas páginas podría no serlo.

1907. Fermín Salvochea, legendario alcalde de la ciudad de Cádiz, fallece en extrañas circunstancias. Ese mismo día, Juaíco, un barbero viejo y borracho, decide contarle la historia de Salvochea a su hijo Sebastián.
1873. El joven Juaíco empieza a trabajar para Fermín Salvochea durante su primera semana como alcalde. Una muerte en un burdel los embarcará en una aventura llena de misterios, magia negra y venganza más allá de la tumba.
1907. Un enigmático teatro de los horrores ha llegado a Cádiz. Brutales asesinatos se suceden en los callejones de la ciudad. Sólo Sebastián y sus amigos podrán encontrar la verdad tras la historia de Juaíco y proteger Cádiz del mal antiguo que anida en sus entrañas.

Con LAS TRES MUERTES DE FERMÍN SALVOCHEA, Jesús Cañadas firma no solo su mejor obra, sino una de las mejores lecturas del año que podéis encontrar.

Son muchas las referencias nombradas como reclamo a este título, y eso que ya el mismo nombre del autor es señal de que difícilmente la lectura pueda defraudar. Que si los Goonies, Una Pandilla Alucinante, Penny Dreadful e incluso la obra literaria de Seth Grahame-Smith. Y si, no faltan razones para que estas obras le vengan a uno a la cabeza mientras lee la novela, pero me extraña no haber encontrado comparaciones con el clásico de Burton, Big Fish. Esta es una historia que cabalga entre más de dos mundos, donde la fantasía más mágica y tenebrosa se mezcla con un retrato de la época igual de mágico, igual de terrorífico.

A través de leyendas, mitos, y una imaginación desbordante, Cañadas nos regala un retrato de su Cádiz natal como nunca la habíamos visto. Una ciudad embrujada, que se alimenta del encanto de sus gentes, de las sombras de sus calles y del regusto de su historia.


Podría llenar la entrada de tópicos como que es una de esas obras que deseas que no se acabe nunca, que sus personajes son tan reales como permita la imaginación, que descubre huecos en nuestra mente donde albergamos ternura y crueldad a buen recaudo y que su autor nos arranca, dejando los nervios al aire, sintiendo cada emoción, cada instante de una manera que sabemos que no es pasajera, que ya forma parte del recuerdo... pero me es más fácil y directo preguntaros qué cojones hacéis leyendo esto y no LAS TRES MUERTES DE FERMÍN SALVOCHEA ahora mismo.

lunes, 30 de octubre de 2017

Reseña: TERROR EN EL ESPACIO de VV.AA.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

TERROR EN EL ESPACIO de VV.AA.

Terror y ciencia ficción se dan la mano en el espacio profundo, la inmensidad, sea en el interior de la nave o lo inhóspito del planeta ajeno. Un lugar en medio de la nada del que no se puede escapar. No hay donde huir. Y el horror se desata. Alien, Horizonte Final. Pandorum. Dead Space... 
Distintas formas de mezclar el terror con la ciencia ficción que nos ha inspirado para querer publicar esta antología. Se respira ese mal, esa atmósfera enrarecida y enfermiza, ese horror ante lo desconocido; el juego del gato y el ratón, la locura y paranoia de la soledad y la claustrofobia, la desesperación ante el escenario que no permite dejar atrás aquello que nos amenaza. 

Como decía aquella peli: En el espacio, nadie puede oír tus gritos.

Supongo que aún existen románticos. Personas que al anochecer levantan la vista al cielo estrellado, el corazón encogido por la inmensidad y la belleza de esas luces que parpadean en una negrura infinita preguntándose quién o qué les estará devolviendo la mirada, cuestionándose si estarán solos en el universo o si en un recóndito rincón de la galaxia otro ser inteligente se estará preguntando lo mismo en ese preciso instante.
Pues mirad, yo creo que ese tipo de personas son menos de fiar que un rottweiler con espumarajos en la boca, que es imposible que no estén tramando algo. Al fin y al cabo se enamoran de una visión en la que cada elemento de la que se compone esa visión es potencialmente letal para el ser humano. ¿Soñando con explorar un entorno en que es imposible la supervivencia y mucho menos su disfrute? No podéis tramar nada bueno.

¿Y acaso el cine no es un campo que constantemente nos recuerda que salir de nuestro planeta casi nunca es una buena idea? Nuestras idas y las venidas de otros habitantes del basto universo siempre han ido ligadas a una, ya sea fugaz o constante, sensación de temor por saber a conciencia que la lista de las cosas que pueden salir mal siempre superará con creces a las que pueden acabar relativamente bien.

La saga Aliens nos enseñó a huir de cualquier cosa de aspecto orgánico y a poner cantidades ingentes de fuego de por medio. Horizonte Final nos propuso la idea de que para encontrar el infierno igual no había que mirar bajo nuestros pies, sino a las estrellas. Hasta 2001. Una Odisea en el Espacio nos demostró que las terribles consecuencias de no tener el sistema operativo actualizado puede hacernos la puñeta más allá de donde llega la cobertura de Internet. Y la lista sigue, incluyendo los cultos religiosos que te dejan fatal el cutis de Dead Space, Los nazis planeando cosas (nazis) desde la luna de Wolfenstein o Iron Sky, los problemas que puede ocasionar quedarse dormido en una nave espacial ajena durante millones de años como le ocurrió al protagonista de Red Dwarf, o dedicarse a la arqueología en Marte y los riesgos laborales que ello puede provocar, como en Doom.
Pero ¡Eh! vosotros seguid llevando a vuestras parejas a románticos paseos a la luz de la luna, señalando constelaciones chivadas por la wikipedia, cuando realmente lo que les estáis haciendo a vuestros amados es hacerles mirar a la muerte a los ojos.

Mientras tanto, yo prefiero fiarme de la visión (ya sea más o menos convincente) de los 17 escritores que escriben los relatos de los que se compone TERROR EN EL ESPACIO, la nueva antología temática editada por La Pastilla Roja. Relatos donde son evidentes las influencias de las más importantes referencias de las historias de terror ambientadas en el espacio o en un entorno cercano a la ciencia ficción. Característica ésta que puede convertirse en un aliciente, puesto que la cantidad de interrogantes y misterios que aguardan más allá de nuestro planeta hace que la lista de ideas para crear historias de esta temática merezca tener un género propio. Pero si no se trata con cuidado también puede convertirse en un inconveniente: el estancamiento.  Y es que aquí películas como Alien, Predator o Life, dejan de ser una inspiración y terminan siendo un recurso, un molde básico en el cual hornear un pastel que finalmente puede estar delicioso, pero no destaca por su originalidad o atrevimiento.
No os quiero engañar, muchos de los autores de TERROR EN EL ESPACIO recurren a una formula muy similar que se basa en aislar a las victimas, soltarles una amenaza que generalmente está llena de dientes y garras afiladas, tentáculos o herramientas de tecnología avanzada y dejar que "jueguen" entre ellos. Hay mucho más obviamente: misiones de rescate, experimentos, futuros postapocalípticos, inteligencia artificial, etc., pero lo cierto es que el recuerdo de nuestro querido xenomorfo puede hacer mas mal que bien cuando en una antología se le permite un papel casi protagonista.

No obstante, la propia naturaleza humana también es puesta en tela de juicio en muchos de estos relatos, retratándolo, juzgándolo, convirtiéndolos en victimas o verdugos con suma facilidad, reservándonos más de una sorpresa pero siempre manteniendo el aire hostil y que muchas veces nos recuerda que no somos más que una insignificante mota de polvo en una infinita negrura llena de secretos.

Antonio Matiola inaugura este terrorífico recorrido por los confines del universo con ALCANTARILLAS, y lo hace trayéndonos sensaciones conocidas , rememorando el cine de terror de finales de los 80, principios de los 90. La historia parece surgir del cruce de ideas de obras como Graveyard Shift de Stephen King y Alien 3, pero dotando al relato de un lenguaje e ideas aceptablemente propias. Matiola no se complica la vida y nos ofrece una historia de estructura clásica y cientos de veces usada... pero que funciona cual chute de adrenalina y, siendo el primer puesto el que ocupa en la colección de relatos hace esperar mucho y muy bueno de lo que sigue. Personajes estereotipados, una acción que te hace esperar hasta los últimos compases... pero como divertimento funciona a las mil maravillas.

La huella de la saga Alien vuelve a ser evidente en BELLADONNA de Víctor Blázquez brevísimo relato que parece estar construido como prólogo para una historia mucho más grande, pero que por si sola aporta más bien poco, tanto en su argumento como en la originalidad de las pocas escenas de las que se compone. No se, pero he acabado el relato con la sensación de haber leído algo forzado y hecho con prisas.

El relato de Pablo Cajas, CUADERNO DE BITÁCORA es como jugar una partida de póquer donde se hacen trampas desde la primera mano. El relato vuelve a devolvernos la sensación de que más que una antología de relatos originales parece querer en todo momentos rendir homenaje a las mejores muestras de terror intergaláctico existentes. Tan pronto crees estar ante una revisión del Octavo Pasajero para, al momento siguiente creer que es su archienemigo alienígena el que parece protagonizar la trama para que, en el momento de desvelar las cartas te des cuenta de que se ha estado jugando siempre con una baraja incorrecta. No obstante, ésta no es una jugada única, sino que parece prestada de la que años atrás ejecutó cierto escritor que también participa en la presente antología.
No me atrevería a catalogar esta historia de original, puesto que todos y cada uno de los actos presentes rememoran otros ya vistos en otras partes, pero en su conjunto resulta entretenido e inteligente a la hora de saber ensamblar sus partes, salvando un par de errores argumentales que si son arrastrados pueden perjudicar el trabajo final.

Si os pidiera que adivinaseis de qué trata el siguiente relato, seguro que solo necesitaríais una sola oportunidad para hacerlo. Exacto, otra historia, otro asedio por parte de seres alienígenas con muy mala baba. Sin embargo, EL COLONO de Marc Sabaté da una especial importancia al entorno por donde se mueve el protagonista, creando un nexo interesante entre ellos donde la soledad y la rutina pueden convertirse en compañeros y aliados.
Buen relato, entretenido y muy atmosférico en su primer tramo, pero que peca de tener un desenlace poco original y casi rutinario en el género.

EL PASAJERO DEL ANTÁRTICA de Miguel Aguerralde llega con la ya esperada prueba de que no es necesario meter en el relato a ningún bichejo malencarado para hacérselo pasar mal a sus protagonistas y demuestra que a veces son ellos los que tienen que salir de su zona de confort para encontrarlos.
Con un comienzo muy prometedor que puede llegar a recordarnos a obras cinematográficas como Pandorum, aunque dicha comparativa finalmente resulte casi fugaz al avanzar un poco, llega un momento en que el autor comienza a jugar con ideas tan vistosas que llegan a eclipsar el desarrollo de la trama, y sobretodo la evolución de sus personajes. Es como si, tras visualizar el desenlace, Aguerralde se empeñara en alcanzarlo lo antes posible, sin apartar la mirada de la idea y desechando todo lo demás, descuidando el camino recorrido hasta él. El resultado es de esperar... un montón de agujeros por tapar.

Juan Manuel Sánchez parece en cierto modo partir de una premisa similar a la del anterior relato, pero de manera muy diferente y algo más amena, y con una notable diferencia: Aquí no solo no se visualiza el desenlace, sino que buscando la dirección al que quiere guiar EL RETORNO, ni siquiera éste queda claro. Y es que el autor se esfuerza en escenificar el trasfondo, en dotar a su protagonista de un papel que no sea el de mero actor principal... para después olvidarse de todo eso y convertirlo en un mero espectador de unos acontecimientos que por si solos ya cuentan una historia de lo más interesante sin necesidad de un prólogo, ahorrándonos el desencanto al descubrir que un personaje que empezaba a caernos simpático no es sino parte de un atrezzo innecesario.

Es difícil encontrar el punto exacto en el que hay que tomarse en serio un relato como ESTRELLAS Y CAJAS AZULES. Lo que Javier Fernández Bilbao nos trae no es exactamente un relato de terror. En cambio puede reflejarse como una sátira al progreso y a una evolución que nos lleva a la conquista de las estrellas. Porque si, seremos capaces de construir naves que nos lleven más allá del espacio conocido, conquistar mundos, dominar a otras especies y mantenernos en la cima como especie dominante... pero ¿Es que nadie ha pensado en aquel que siempre tendrá que hacer el trabajo sucio? Javier lo hace, a veces con un tono cómico, en ocasiones deliberadamente dramático, y puede que algo confuso en su final. Pero a fin y al cabo, no todo el mundo sabe hablar sobre temas "de mierda".

En un comienzo, FAUNA de Antonio González Mesa podría dar una primera impresión tan carente de innovación como llena de tópicos. Sin embargo es su ritmo cuyo velocímetro no para de marcar más y más, su acción que se hace presente desde el primer minuto y su permanente atmósfera amenazante lo que lo convierte por encima de cualquier comparativa, en un relato muy disfrutable. Un guión más que correcto para un hipotético slasher de ciencia ficción. Cruel, salvaje y bien desarrollado.

En contraposición a este relato, G-TIERRA de Israel Alonso en un texto amable, en ocasiones tierno. Lejos de centrarse en el terror, género que aquí brilla por su ausencia, su autor nos lleva de la mano a un futuro distópico y nos invita a reflexionar acerca de nuestro futuro, un tiempo que va moldeándose con los actos y decisiones presentes de los más poderosos. Divertido cuando quiere serlo, melancólico y dramático cuando hace falta, y esas múltiples referencias que nos son conocidas a todos, pueden sacarnos tanto sonrisas como escalofríos.
A fin y al cabo, el futuro deseado de uno no implica que sea el mismo de todos y, a veces, ni siquiera asegura la supervivencia de los demás.

El terror no es que sea tampoco protagonista principal en LA REINA DEL ROCK & ROLL de David Gambero, pero si creéis que ello le hace perder interés, os equivocáis. El autor juega con una de las ideas más interesantes que podemos encontrar en lo que llevamos de antología, creando una atractiva fusión entre la ciencia ficción y la fantasía. Su historia o mejor dicho, su evolución se centra principalmente en el diálogo y la discusión entre sus personajes protagonistas. Un punto de partida que lejos de provocar seguridad y tranquilidad, dejará fluir la tensión hasta volverla casi insostenible.
Si, es posible que los actos de presencia de cada uno de los participantes quede algo artificial, pero no es algo que desmerezca el resultado final, uno de los, a mi gusto, mejores de TERROR EN EL ESPACIO.

Parece que cuando a Juan González Mesa se le propone escribir una historia ambientada en el espacio donde predominara el terror, se lo toma muy en serio. LA CASA DE LOS ÁNGELES es una salvajada que toma como referentes temas que ya sufrimos en películas como Horizonte Final o videojuegos como Dead Space. Su estructura, compuesta por un inicio pausado, ofreciendo una falsa seguridad mientras se hacen las presentaciones, desemboca en un nudo donde predomina la violencia visual y la locura que nos lleva a un desenlace algo brusco, pero que lo convierten en ese "relato" que todos encontramos en las antologías, en aquel que desearíamos que fuera más largo, tener un espacio suficientemente amplio para no dejar tantas incógnitas flotando en el vacío con los peligrosos misterios de ahí fuera.

¿Alguna vez habéis estado en una entrevista de trabajo en grupo?,¿Habéis hecho la prueba en la que todos están a bordo de un globo que va perdiendo altura poco a poco?. Raúl Ansolá parece basarse en esta prueba para escribir LA ÚLTIMA EXPEDICIÓN, una historia de supervivencia a contrarreloj que saca lo peor del ser humano. Muy disfrutable aunque su desenlace hace duda sobre si lo hemos comprendido o sencillamente éste no esta a la altura del resto de la narración.

La aportación de Pedro López Manzano a la antología es LO QUE DURA UN CHIRRIDO, donde de nuevo una amenaza tan desconocida como casi todo lo que abarca el espacio exterior se cierne sobre sus pobres protagonistas. La historia supone una grata sorpresa que enfoca uno de los mayores peligros y a su vez de los que menos se habla pese a que, en este caso, la amenaza es real: La soledad. El relato va aumentando en intriga e intensidad a medida que una hipotética cuenta atrás nos lleva a un desenlace angustioso, cruel y en definitiva, fantástico.

El relato de David Mateo es posiblemente el que más se aleja de la estructura y escenografía en la que se basan la mayoría de los cuentos de TERROR EN EL ESPACIO. Aquí no hay tripulantes a bordo de una nave espacial con nombre bíblico asediados por una amenaza invisible, ni un picnic en un planeta desconocido que acaba en un "pies para qué os quiero". A cambio, lo que el autor nos ofrece en LOS CELADORES DE SAN PATRICIO es un thriller que va evolucionando hasta convertirse en el hijo bastardo engendrado en una orgía entre Matrix y los mitos de los reptilianos. No deja de ser interesante, pero lamentablemente va perdiendo fuelle a medida que avanzamos, predecimos los acontecimientos y todo queda en una trama desinflada.

Resulta llamativo como Víctor Blanco lleva su relato NO HABITAR MÁS LA TIERRA de un tono serio, que promete un destino cruel y fatalista para sus personajes, en una gamberrada totalmente imprevisible. No es que la historia sepa genera un suspense en aumento, es que cuando crees tenerlo todo claro es cuando llega la bofetada. Relato muy divertido que hace desear más experiencias con dos de sus protagonistas. Y bueno... es que también hay que valorar el hecho de que cualquier lugar en que suene Shine on you crazy diamond de fondo tiene que ser bueno a la fuerza.

Puede que Carmen Moreno desarrolle en RESURRECCIÓN una trama más bien discreta y que tiende a no dar demasiadas explicaciones o razonamientos acerca del trasfondo en que se apoya el relato, pero si algo queda en el recuerdo tras leer esto, son algunos de los momentos más macabros y escenas más escabrosas que leeremos en este tomo. Una alegoría acerca de los límites de la ética humana, o más bien la falta de ellos, en pos de la supervivencia que revive el eterno debate y culmina del peor modo posible.
Ya si eso del hecho de que Carmen sea la única mujer que participa en la antología lo hablamos en otra ocasión...

Nuestra particular odisea intergaláctica termina con UNSICHT de Salva J. Luzzy, que tristemente vuelve al argumento más recurrido por los participantes de esta colección de horrores, y lo hace de la manera menos deseada. De nuevo, se nos ofrece un protagonista atractivo, un comienzo con grandes promesas... que al final se traducen en huidas, carreras, disparos, etc. Pero al mismo tiempo, todo ello es demasiado premeditado. Las escenas parecen forzadas a seguir al pie de la letra lo que el guión dicta, sin improvisación, convirtiendo a sus personajes en autómatas desnaturalizados y, en consecuencia, poco creíbles.

Pues ya lo veis. TERROR EN EL ESPACIO es una antología muy completa para lo bueno como para lo malo. De nuevo tenemos grandes ideas que son tratadas de manera inadecuada, apurada, suplicando más espacio. Pero también encontramos historias muy bien ejecutadas, con personajes interesantes y prosas sobresalientes que sin embargo se dejan influenciar demasiado por obras y conceptos ya existentes. Y repito, hablamos del espacio, de un infinito archivo de ideas aprovechables, no todo va a ser monstruos con colmillos como tablas de surf persiguiendo a damas indefensas por los pasillos de una nave espacial. Ripley ya sufrió lo suyo, ¿Por qué queréis hacerles pasar el mismo trago a otros?.

Con todo, TERROR EN EL ESPACIO no deja de ser una antología muy entretenida, bien seleccionada, y cuidada, que ayuda a descubrir talentos poco conocidos pero que también son grandes promesas para el género. 17 reflexiones que solo pueden surgir de mirar al cielo y de hacernos preguntas...

... cuyas posibles respuestas a veces asustan.