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miércoles, 20 de diciembre de 2017
Reseñas breves #9. NO HAY SANTOS de Gabino Iglesias.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
NO HAY SANTOS de Gabino Iglesias.
Fernando es un ilegal y un vendedor de droga de poca monta que ha conocido días mejores. Tras escapar de México hacia los Estados Unidos para alejarse de un grupo de personas que lo querían muerto, ve cómo, de nuevo, la fatalidad se ceba con él: secuestros, maras, brujería, santería, matones rusos, muerte, violencia desenfrenada y el atisbo de un acechante horror ancestral se dan la mano en este vertiginoso noir con ciertas dosis de weird.
Gabino Iglesias es escritor, periodista, ensayista, columnista y crítico literario. Por el momento vive en Austin, TX. Esta es su tercera novela. Lo podéis encontrar en Twitter en @Gabino_Iglesias.
Incluye 11 láminas interiores, 10 de ellas, fotografías del propio autor.
Estamos acostumbrados a que ante una nueva lectura, nuestra mente busque en ella la superposición de unas características por encima de otras, dependiendo de la importancia que les demos, pero ignorando en más casos de los que deberíamos, el valor de muchos factores o considerarlos sencillamente secundarios.
Así, por ejemplo, en la fantasía muchos buscan mundos complejos y originales, llenos de detalles e historia. Los que disfrutan de la ciencia ficción quieren leer algo que les haga mirar hacia un mañana maravilloso, creíble o al menos divertido. Sin embargo, cuando hablamos de terror o novela negra muchos ignoran que lo que debería predominar sobre todo son las sensaciones que su historia provoca en el lector, por encima incluso del universo creado.
Al menos esa es la sensación que he tenido mientras leía NO HAY SANTOS, la novela escrita por Gabino Iglesias y donde ambos géneros mencionados (terror y novela negra) se dan la mano para narrarnos un relato que bien podría ser verídico pero donde se deja cierto espacio para una pequeña dosis de oscura fantasía.
Porque a ver, siendo sinceros, la trama de esta novela es más simple que el mecanismo de un botijo, y no es que deslumbre por su originalidad precisamente. Estamos ante la clásica historia que podría haber escrito y firmado Don Wilson en un rato libre. Narcotráfico, mafias, venganzas, vudú y santería. Un relato lleno de clichés donde no faltan mercenarios, armas de todo tipo de calibre, dinero manchado de sangre y sangre manchada de más sangre. Entonces, ¿Qué es lo que hace la lectura de NO HAY SANTOS tan disfrutable? Pues su ambientación y su puesta en escena.
En el mismo prólogo, Francisco J. Ortiz ya avisa de esa sensación de peligro, del miedo a la muerte que puede contagiarse del protagonista al lector, y en este caso es una afirmación muy acertada. ¿Recordáis la escena de la película Pulp Fiction en la que Butch entra en su apartamento para recuperar las llaves que le llevarán a la salvación? Pues a eso me refiero. Aunque Fernando, el protagonista de esta novela sea un hijo de puta con el que resulta casi imposible sentir empatía y mucho menos sentirse identificado con él, la sensación de tensión, de saber que el peligro acecha en cada vuelta de la esquina es tan constante que se vuelve inevitable. Si, la novela de Iglesias puede parecer un álbum de recortes donde alguien ha compilado los greatest hits de las escenas más repetidas de los relatos de narcotraficantes, pero la dirección casi cinematográfica que impregna a la totalidad del desarrollo convierte su lectura en una experiencia rápida, fluida y sobre todo inmersiva.
Por otro lado, hay quien dice que el apartado paranormal o fantástico apenas tiene protagonismo. A mi eso me parece correcto en esta ocasión, porque yo no buscaba una historia de bandas callejeras dándose de ostias con primigenios tentaculares o criaturas diabólicas. A veces el poder de la superstición (en caso de NO HAY SANTOS representado por las creencias y la oración a distintas entidades con raíces mejicanas, como la santa muerte, llevándolo más allá de unas prácticas que por conocimiento popular se relaciona con actos malignos), de la insinuación en lugar de limitarse a mostrar con todo detalle ese peligro desconocido (hasta entonces) es más fuerte y efectivo, porque hace que nosotros sepamos tan poco como los protagonistas. Gabino Iglesias no hace trampas, no nos proporciona conocimientos únicos ni una cámara de 360 grados que podemos manejar a nuestro antojo y llevar a cualquier rincón del escenario. Simplemente pisamos donde Fernando pisa, miramos donde Fernando mira, y creedme, cualquier cosa aguarda en los ángulos ciegos a los que no tenemos acceso.
El tomo finaliza con un breve ensayo que se centra en la historia de las creencias y cultos que han sobrevivido hasta nuestros días y que muchos tildarían de manera muy precipitada de magia negra. articulo bastante básico (obviamente no podemos pedir más dada la limitación de espacio) con algunos ejemplos tanto reales como llevados a la pantalla que demuestran lo profundas que son algunas raíces, más antiguas de lo que imaginamos.
NO HAY SANTOS no reinventa el género ni lo pretende, y eso se demuestra en una lectura amena, que no decae en ningún momento y que sabe mantener una tensión y un consecuente interés creciente hasta el punto de que su longitud puede parecer insignificante.
lunes, 18 de diciembre de 2017
Reseñas breves #8. HORROR DUMMIES de VV.AA.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
HORROR DUMMIES de VV.AA.
Los dummies, muñecos que imitan a humanos gracias al manejo y el arte del ventrílocuo, centran buena parte de los seis relatos de este libro de horror grotesco. Cuentos que nos llevan a varietés de pueblos ignotos, teatros ambulantes y museos del horror, circos decadentes, salones espiritistas en que objetos rituales tratan de captar la esencia humana e, incluso, sociedades tecnificadas en que la muñeca clásica hiperrealista y la robótica se fusionan para crear un esperpento aún mayor.
La obra reúne a buena parte del equipo de escritores de Momias y embalsamados, Luis Guallar, Daniel P. Espinosa, Jesús Gordillo, Jorge P. López y Lluís Rueda (de nuevo como coordinador), y suma al proyecto a la escritora Patricia Muñiz y a la periodista y diseñadora Marta Torres, responsable de las ilustraciones y los textos complementarios.
¿Cuántas veces se habrá hablado del aumento de casos de coulrofobia (miedo a los payasos) tras el estreno de IT en 1990, la película basada en la homónima novela de Stephen King?. Sin embargo, parece que no le reconocemos el merecido mérito que Chucky, aquel encantador muñeco Good Guy poseído por el alma de un simpático asesino en serie con un graduado del CCC en vudú, tuvo al seguramente incrementar las estadísticas de casos de pediofobia (miedo a los muñecos) entre jóvenes y adultos.
Aunque no es el único. Las reproducciones artificiales de seres humanos o animales, sus penetrantes ojos de cristal, aparentes cárceles que albergan almas con no muy buenas intenciones nos han resultado en muchos casos perturbadores. Desde muñecas de porcelana en palacios victorianos hasta muñecos de ventriloquia, pasando por algún que otro experimento de taxidermista psicópata... y así, películas como Annabelle, Dead Silence, Dolly o Puppet Master, alimentarían el respeto y miedo crecientes por esas figuras que aparentan estar más vivos de lo que son capaces de disimular.
Y siguiendo la estela que comenzó Hermenaute con su antología MOMIAS Y EMBALSAMADOS, ahora nos trae otra colección de relatos con un tema en común poco convencional y por qué no decirlo, arriesgado HORROR DUMMIES recoge un total de seis relatos, seis representaciones de unos miedos que van mucho más allá de la superstición, no digamos ya de la idea que supone un Nenuco enfundado en peto vaquero y armado con un cuchillo de cocina tirando a la babysitter de turno por la ventana del segundo piso, como así demostrarán los tres primeros relatos que conforman la primera mitad de la colección.
La mezcla de terror psicológico y cuento gótico que Luis Guallar expone en TODOS SOMOS SAMMY y su particular parada de los monstruos donde destacan sus personajes así como su telón de fondo, o la vuelta a las historias de espíritus descarriados o vengativos de Daniel P. Espinosa en Y SI ES SOLO UNA VEZ, relato de corte clásico que expone el descenso de su protagonista al abismo de la locura y la desesperación , donde la muda e inerte representación del juguete con forma humana de madera no es tanto el eje maligno como un espejo capaz de reflejar lo que realmente somos. La locura, sobretodo la que germina de la obsesión, está también muy presente en COLETAS TRACY de Lluís Rueda, quien juega a ver quien es capaz de sacar lo más oscuro del ser humano, demostrando ser un duro competidor.
Sin embargo, debo reconocer que el siguiente relato, NINFAS es una e esas bofetadas que te sacan totalmente de un contexto y entorno con el que empiezas a sentirte a gusto. Ya sea por su temática que se aleja totalmente de la línea de lo leído hasta ahora o porque simplemente Patricia Muñiz intenta hacer un combinado con demasiados ingredientes que da como resultado un sabor bastante extraño y finalmente insípido. Personalmente hubiera prescindido de él, o al menos no lo habría situado en el ecuador del tomo.
Por suerte Jesús Gordillo retoma la atmósfera insana e incomoda con PEÑA DE NECIO, tan sencillo por su puesta en escena como eficaz a la hora de provocar escalofríos y solo empañado por un final bastante abrupto.
El punto y final lo marca Jorge P. López con una de las historias más crueles y macabras del tomo. Y es que aunque DIENTES también se aleje levemente de la manera en que los otros autores diseccionan el "monstruo", termina resultando un río que desemboca en el mismo mar de terrores en el que cualquier ser humano puede ahogarse.
Cuando uno se dispone a leer HORROR DUMMIES se hace una leve idea de lo que puede encontrarse, y en mi caso salvo la excepción mencionada, mis expectativas no solo han quedado satisfechas, sino que se han llevado una agradable sorpresa descubriendo una temática que, gracias a ejemplos como los enterrados en sus páginas abren un amplio abanico de posibilidades. Y quien sabe, igual terminas prendiéndole fuego a toda tu colección de playmobil... solo por si acaso.
lunes, 11 de diciembre de 2017
Reseñas breves #7. SINOPSIS DE CINE. EL MONTAJE DEL ESCRITOR de Ángel Sanchidrían.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
SINOPSIS DE CINE. EL MONTAJE DEL ESCRITOR de Ángel Sanchidrían.
Bueno, pues hoy he visto Dirty Dancing y os voy a contar un poco...
La película va de una chiquina que se va con su familia de campamento de verano a aprenderse una coreografía y tirarse al profesor de baile. A la muchacha le llaman Baby, como a un cerdo de peluche, y la pobre es un tordo romero. Se lleva un poco mal con su hermana, que es tan tonta que no tiene cola porque se la mordería.
El campamento familiar es un desparrame: taller de pelucas, merengue, magia, julepe... Al límite. Están los yayos como en un ambulatorio. Y los trabajadores mientras tanto restregando la patata en sus barracas que aquello ya es restregar por restregar, porque después de 8 horas eso ya no da gustito, eso escuece.
El profesor de baile es más chulo que un pavo con los huevos de un caballos, y baila con la profesora de merengue como monos peleaos. Cada vez que bailan los demás se apartan por si les cae un zapatazo o un soplamocos, porque esos bailan a pata galope. La Baby baila como mi madre en los cruceros, pero luego el profesor le enseña un baile que es pasitos al frente, pasitos de espalda, arrechucho que te pego, te hago la redondilla, cosquilla en la sobaca mora... Y un salto que tú te ves toda la película entera a ver si al final la lanza patrás y la escalabra, y que es lo que le da la calidad a la película.
El vestuario está muy bien porque son chanclas con calcetines y las tetas apoyadas en los pantalones, y la música es muy buena porque dan ganas de restregarte hasta con el marco de la puerta. Te la recomiendo si te gusta jugar al julepe o bailar a pata galope.
Estoy convencido de que a estas alturas resultaría hasta estúpido hacer un análisis de algo que en mayor o menor medida casi todo Facebook conoce ya. Y es que dudo que quede mucha gente de haba hispana que no se haya topado en algún momento con alguna de las desternillantes SINOPSIS DE CINE que ha escrito Ángel Sanchidrían y con las que ganó miles de seguidores.
El volumen que hoy nos ocupa no es sino una recopilación de estas "reseñas", y a su vez una reedición del mismo titulo que ya se publicara a través de la editorial Poebooks y de la cual seguramente echaremos de menos su peculiar formato simulando la forma de la funda de una cinta VHS y que convirtió en autentico reto el encontrar en tiendas un ejemplar que no estuviera convertido en tiras de cartón cochambroso.
De todos modos, para los que llevan los últimos años viviendo debajo de alguna piedra, lo que aquí hace Sanchidrían es resumir/destruir largometrajes icónicos del panorama cinematográfico de forma que la carcajada esté presente siempre que se le presenta la ocasión (y para él toda ocasión es aprovechable), haciendo uso para ello de metáforas, frases hechas, parodiando, insultando, ridiculizando y masacrando escenas y/o personajes. Y ya esta. No hay más misterios ni secretos que expliquen los más de 230000 seguidores que pueblan su página de Facebook. Y oye, no me cuesta nada reconocer que aunque lo que busque sea la risa fácil, lo consigue. Eso es innegable. Ahora bien, si me permitís un pequeño consejo, evitad caer en el desgaste progresivo de su lectura.
Quiero decir que leer SINOPSIS DE CINE es como ponerse un ciclo de vídeos en Youtube de gente ahostiándose con la bicicleta, que la primera media hora bien, pero más allá de eso la risa termina convirtiéndose en pena y luego en aburrimiento. Así pues, este libro se disfruta mucho más si se leen dos o tres fichas de las que lo componen al día en lugar de intentar ventilarse el tomo de una tacada, porque ya la gracia no se la encuentras ni con microscopio cuando vas por la mitad.
Sobre la nueva edición, decir que es más que correcta y aunque desconozco si este "montaje del escritor" incluye contenido inédito respecto a anteriores ediciones, sí tengo que destacar la incursión de un extenso glosario con el significado de muchas expresiones usadas por el autor y que te ayudará a ser el alma de la fiesta en las quedadas. Eso si, como opinión personal, creo que los chistes que acompañan la ilustración de cada ficha sobraban completamente. No por nada... sino porque tienen menos gracia que la de los redactores de las viñetas de la revista Sálvame.
Con todo, SINOPSIS DE CINE de Ángel Sanchidrían es una perfecta manera de tener recopiladas todas esas entradas de Facebook que tanto hemos compartido y tanto nos ha hecho reír, y por consiguiente , conforman un buen puñado de pildoritas que podemos tomar (sin excedernos) para aliviarnos en esos días en los que necesitamos urgentemente una carcajada.
viernes, 8 de diciembre de 2017
Reseñas breves #6. UNA CABEZA LLENA DE FANTASMAS de Paul Tremblay.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
UNA CABEZA LLENA DE FANTASMAS de Paul Tremblay.
La apacible vida de los Barrett da un giro cuando su hija Marjorie, de catorce años, empieza a mostrar síntomas horribles de esquizofrenia que los médicos no consiguen mitigar. Muy pronto la situación ha empeorado tanto que su descenso a la locura parece imparable. Desesperado, el padre pide ayuda a un cura para practicar un exorcismo. Y es entonces cuando se produce una vuelta de tuerca: debido a sus problemas económicos, acepta la oferta de una productora de reality shows para grabarlo todo. Quince años después, una escritora entrevista a la hermana pequeña de Marjorie. A medida que ella rememora la tragedia, va desgranándose una impactante historia que plantea interrogantes sobre la memoria y la realidad, los medios de comunicación, el poder de la ciencia y la religión, y la naturaleza misma del mal.
Ganador del Premio de Novela Bram Stoker, Una cabeza de llena de fantasmas es un libro fascinante que combina el terror con el misterio, el drama familiar y la crítica a la sociedad del espectáculo en la estela de El resplandor de Stephen King, La maldición de Hill House de Shirley Jackson y El exorcista de William Peter Blatty.
Vivimos una época en la que las historias de exorcismos han relegado el terror y la angustia que nos provocaron en sus orígenes a un bello y a la vez espeluznante recuerdo. En los últimos años montones de jovencitas (y algún que otro jovenzuelo, pero parece que el demonio tiene afición por las mujeres adolescentes) han protagonizado historias escritas en papel, pero sobretodo grabadas en celuloide, sobre posesiones o cómo dejar que un espíritu desconocido, que igual puede ser un varón del infierno como un vendedor de aspiradoras retirado, ande trasteando en nuestro cuerpo y alma como Cristo por su casa. Cientos de variaciones en las que dichas almas, sin tramar nada bueno, hacen uso de todo tipo de recursos para hacerle la vida imposible a la típica familia americana, y llevando al campo del terror, salvo alguna que otra excepción, al nivel de mero entretenimiento de sobremesa para mayores y pequeños.
Así pues, ante tal panorama, ¿Qué podemos esperar de un título como UNA CABEZA LLENA DE FANTASMAS?, ¿Qué papel desempeña la obra ganadora del premio Stoker escrita por Paul Tremblay?.
Pues bajo mi punto de vista, esta novela supone para muchos el obligatorio momento de reflexión al que todo género debería llegar cuando el sentido de su longevidad se pone en tela de juicio, un punto y aparte que nos obliga a reflexionar sobre lo leído y visto relacionado con el resto de experiencias similares.
Ofrecida como una novela, no pasa desapercibida su faceta ensayística, dando especial importancia al análisis del género tanto en primera como en tercera persona, no desaprovechando la oportunidad para destacar también clichés de constante uso, incluso admitiendo el uso de estos a lo largo de la trama por parte del narrador, pero ofreciéndose bajo el puntos de vista e interés diferentes, haciendo que desviemos la vista de la correspondiente joven con síntomas de posesión (si, una adolescente en edad del pavo) y nos centremos tanto en el resto de los miembros de la familia y su consecuente bajada a los abismos de la desesperación y la impotencia y la repercusión que un suceso como éste puede tener en los medios de comunicación, un mundo que lejos de solidarizarse y ofrecer ayuda o mero apoyo, exprime la oportunidad y la seca en un afán capitalista y de búsqueda de prestigio.
Por lo tanto, ya sea de manera intencionada o no, la estructura de la novela no dista demasiado de lo que hemos visto en las películas hasta caer en el hastío. Es decir, puestas en escena donde predomina la intriga, la búsqueda de la línea que separa el acto sobrenatural de la mera psicosis, para ir alternando con secuencias en que Marjorie, la victima, da rienda suelta a un menú de excesos que incluye cosas conocidas, donde igual te recita el primer capítulo de El Quijote en chino, como te hace una demostración de gimnasia artística merecedora del bronce o se convierte en un aspersor de sustancias de procedencia censurable. Repítase este proceso tres o cuatro veces y ya tenemos un aceptable relato sobre niñas jurando en arameo.
Pero como digo, el uso de clichés y tópicos del género funciona aquí como arma de doble filo, puesto que no solo ofrece el espectáculo que diferencia el thriller de la historia de terror propiamente dicha, sino que Tremblay lo aprovecha para analizar y convertir cada una de estas escenas en un catálogo de significados y emociones, muchas veces ayudándose de diversos prólogos con forma de blogs especializados y otras, trasladando los hechos a una mente ora inocente, ora perversa, variando completamente su significado o sencillamente reforzándolo.
UNA CABEZA LLENA DE FANTASMAS, a través de un estilo natural y creíble es, al mismo tiempo un homenaje y una antología que enseña a ver el miedo real que esconde el drama de enfrentarse a lo desconocido. Es una mirada atrás, a un pasado dorado, pero también un vistazo al horizonte lejano, a lo que algo en apariencia tan sencillo puede aportar aún si se sabe dónde enfocar, qué esquina iluminar, a quién dar voz en el momento adecuado.
Lo que aquí tenemos es un prologo o un epílogo de un género y su historia, según cómo se mire. Del mismo modo, la novela de Paul Tremblay puede ser pasada por alto o puede convertirse en una obra que vaya más allá de una simple lectura, llena de sorpresas que culmina en un desenlace tan desgarrador como impredecible.
viernes, 1 de diciembre de 2017
Reseñas breves #5. HIJOS DEL DIOS TUERTO de Virginia Pérez de la Puente.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
HIJOS DEL DIOS TUERTO de Virginia Pérez de la Puente.
¿Quieres cambiar tu destino, Harek Haraldsson? Llegarán tras el deshielo. Llegarán sedientos de sangre, sedientos de vidas, sedientos de venganza. Y no puedes impedirlo.
¿Quieres cambiar tu destino, Loki? Tu camino está trazado. El camino hacia la traición, hacia la muerte, hacia la destrucción de los mundos. Y no puedes evitarlo.
El destino no se puede esquivar. El destino no se puede cambiar. El destino es.
Las nornas tejen en su tapiz el pasado, presente y futuro de los nueve mundos, entrelazando los hilos de las vidas de dioses, hombres y monstruos. Ocultas bajo las raíces de Yggdrasill, las tres hilanderas empiezan a hilvanar un hilo de oro: el hilo de un héroe, Harek Haraldsson, jarl de un clan de vikingos que se prepara para el ataque de otro fiordo con el que mantiene una deuda de sangre. Mientras se debate entre la responsabilidad de proteger a su gente y la tentación de sucumbir a la sed de venganza, Harek ignora que su hilo está entretejido con los hilos de los dioses. De sus decisiones dependerá el destino de los æsir y su victoria o derrota en el Ragnarök, que llegará, como los enemigos de su clan, después del hielo.
Hace poco comentaba el título MITOS NÓRDICOS de Neil Gaiman, y comparaba el entusiasmo con que el autor relata sus cuentos con el tradicional profesor que espera que sus alumnos se aprendan la lección sea como sea para que en el examen final todo el mundo supiera qué contestar, sacrificando si es necesario cualquier ápice de originalidad o sello personal que mantuviera vivo el interes hacia la asignatura.
Gaiman tuvo la oportunidad de impregnar a las historias más famosas protagonizadas por los dioses nórdicos de su propio estilo y singular pluma, pero lo desaprovechó dando como resultado una lectura plana que se limita a narrar hechos sin tener en cuenta el propósito de ellos, la relación entre cada relato, ignorando la posibilidad de crear en sus protagonistas personalidades solidas y propias...
... Todo aquello que consigue Virginia Pérez de la Puente en HIJOS DEL DIOS TUERTO.
Ésta obra no solo se limita al revisionado de los mitos más conocidos del folclore vikingo, sino que además ofrece un relato de aventuras que sabe intercalar mitología con una historia propia y original, lo conocido con lo nuevo y donde los acontecimientos que suceden en Asgard tienen sus repercusiones en Midgar, y viceversa. Y si, es posible que la autora se tome ciertas libertades y moldee a su gusto y a exigencias del guión los episodios originales para que no se pierda el sentido de la trama principal, pero más que verlo como un inconveniente, esto juega a favor de la novela y le otorga la personalidad de una historia completamente nueva, tan disfrutable para los que ya conozcan los entresijos de las fábulas en que se inspiran sus lineas como para los que no, aunque personalmente creo que estos últimos pueden, en ocasiones, sentirse un poco perdidos en algunos pasajes que dan por hechos y conocidos varias de las leyendas y personajes de los que se hacen mención. Eso si, más de una vez agradeceréis la incursión del glosario que encontraréis al final del tomo.
Como libro de aventuras, resulta casi imprescindible hablar de los géneros en que se apoya la historia que se cuenta. Acción, drama, romance, comedia..., todo tiene hueco en mayor o menor medida en HIJOS DEL DIOS TUERTO, y teniendo en cuenta que a lo largo de toda la novela iremos alternando la puesta en escena en distintos mundos (tanto el de los humanos como el de los dioses), reflejar las mismas emociones en unos y otros con la diversidad de herramientas de las que se dispone en ambos planos (y limitaciones, claro) tiene un gran merito, y Virginia consigue que nos emocionemos, aterremos, nos intriguemos y sorprendamos, tirando abajo el metafórico muro que separa al dios del hombre, o dicho de otra forma: humanizando a las deidades.
Aquí se rechaza la omnipresencia, la imagen del todopoderoso y el "...Entonces Odín hizo esto porque Loki rompió esto otro porque así estaba escrito". No. Puede haber un dios del trueno, una representación divina del caos y el azar, la inmortalidad hecha ser, pero por encima de todos esos poderes, detrás de esas fábulas repletas de seres asombrosos y hazañas no menos increíbles se esconden mentes y espíritus vulnerables, llenos de añoranza, deseos, miedos, imperfecciones que, en definitiva, no hacen sino acercar al orador y al símbolo al que se venera más de los que ellos quisieran siquiera admitir.
Mitología, cultura nórdica antigua llena de detalles con los que cuesta diferenciar veracidad de fantasía, que peca posiblemente de algunos diálogos salidos de tono teniendo en cuenta la naturaleza de muchos de sus protagonistas, pero que no resta calidad a una prosa pausada, que sabe tomarse su tiempo para hacerse poderosa, convierten a esta novela en el mejor ejemplo de que este país tienen autoras con el talento y la capacidad para colocar títulos de un género tan saturado como la fantasía a la altura de imprescindibles.
miércoles, 29 de noviembre de 2017
Reseñas breves #4. SU MUERTE, GRACIAS de Abel Amutxategi
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
SU MUERTE, GRACIAS de Abel Amutxategi.
Samuel Pineda es un vendedor de suicidios fracasado que trabaja para el padre de su novia Virginia.
Cuando Virginia le sugiere que formalicen su relación, Samuel se ve obligado a encontrar un cliente con el que ganarse la estima de su futurible suegro.
Mientras tanto, la Muerte disfruta de un retiro tan largo como merecido. Delega el trabajo en los volubles Emisarios de la Muerte y se concentra en lo único que de verdad le interesa: aprender a jugar al ajedrez de una vez por todas.
Samuel cree encontrar la solución a todos sus problemas con la llegada de Hortensia, una anciana deseosa de pasar al Otro Lado y con un evidente problema de gestión de la ira.
Pero sucederá algo que obligará a la Muerte a abandonar su descanso.
Y volverá dispuesta a hacer todo lo que haga falta para salvar al mundo de su destrucción
Últimamente soy bastante reticente con las obras escritas en nuestro país que prometen agradables mezclas de humor con género fantástico. No es que dude del talento de sus autores que se arriesgan mezclando risas con magia, sucesos paranormales e incluso terror, pero son ya muchos los ejemplos de novelas que recurren a la comedia con fecha de caducidad, a la parodia forzada o a la introducción en la trama de temas y personajes de moda a modo de coñas que al final rebajan el tipo de humor al de la calidad (o carencia de ella) de canales de televisión que irónicamente los mismos escritores suelen criticar... y al final cada vez cuesta más encontrar una novela en la que al menos la mitad de las risas no surjan de manera casi obligatoria, bajo el pensamiento de "vaya, el pobre se ha esforzado, voy a hacer que me río para que no se sienta mal".
Es por ello que no puedo sino recomendar a un autor como Abel Amutxategi y a su novela SU MUERTE, GRACIAS si vosotros también estáis cansados de libros que meten a Belén Esteban y al resto de su elenco de freaks para parecer (que no lograr) que lo que leemos es mínimamente gracioso.
No son pocas las ocasiones en que hemos visto como gente de dudoso criterio tiene los santos cojones de comparar cualquier muestra de fantasía humorística con Terry Pratchett, algunas de ellas causando auténtica vergüenza ajena, y en muchas de estas situaciones es debido a no saber diferenciar la parodia de la sátira. No obstante, el escritor de Bilbao puede presumir de conseguir que el lector tenga constantemente el nombre del creador de Mundodisco en la cabeza, y si, dada la naturaleza de la trama, el trabajo de Christopher Moore también estará presente en nuestra necesidad de comparativas.
SU MUERTE, GRACIAS es una novela de humor suave alternado con situaciones totalmente delirantes, pero que no busca la carcajada fácil y rápida recurriendo a metáforas absurdas o haciendo referencia a los mencionados chistes que nadie entenderá pasados los años, sino llevándonos a un terreno conocido, a situaciones vividas o rutinarias y llevarlas a extremos insanos. Así Abel nos traslada a un mundo y a una sociedad que no dista mucho de la nuestra con la salvedad de la aparente supresión del único resquicio de ética que no permite que en la vida real existan negocios que no solo se lucren con la muerte, sino que animan al cliente potencial al suicidio y le ofrece una lista ilimitada de medios para su fácil ejecución. Esto nos ofrece un elenco de personajes variopintos (aunque quizá algo superficiales y que podrían haber ofrecido una mayor profundidad en sus historias personales) incluyendo a la gran M, y nos presenta una nueva y peculiar visión de todo lo que desconocemos y nos preguntamos alguna vez a lo largo de nuestra existencia, ¿Hay vida después de la muerte?, ¿Qué pasa si no entramos en el famoso túnel de luz brillante?, ¿Las normas del Twister serán las mismas en el más allá?.
Amena, llena de momentos que rozan lo absurdo pero también dotada de una inteligencia que se refleja no solo no recurriendo a chistes tan desgastados que han perdido toda gracia o a copiar/mencionar/plagiar/homenajear al circo mediático y repulsivo que es la televisión y prensa nacional, sino que encontramos un gran potencial en el desarrollo de la historia, en unos diálogos que a veces llaman a la ternura pero sin faltar a esos momentos en que las frases son arrojadas como afiladas cuchillas, conversaciones que son el reflejo de un entorno que no resulta desconocido para el lector, pero desvirtuado, de modo que la crítica social (también presente) queda enmascarada por una sonrisa, algo que siempre es más agradable.
Insisto en que tal vez podría haberse ahondado más en muchos de sus personajes, sobre todo en aquellos que llevan la voz cantante y haber disfrutado de un papel más intrusivo en su intimidad, una puerta que sí queda abierta en la trama de SU MUERTE, GRACIAS, y se convierte en la principal razón para ganarse el ser uno de los más importantes referentes de la comedia fantástica del 2016 y que sitúa a Abel Amutxategi en el punto de mira destinado a autores muy a tener en cuenta en el futuro.
Reseñas Breves #3. MITOS NÓRDICOS de Neil Gaiman.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
MITOS NÓRDICOS de Neil Gaiman.
Los grandes mitos nórdicos forman parte del tejido de nuestras narraciones: desde Tolkien, Alan Garner y Rosemary Sutcliff hasta Juego de tronos y Marvel Comics. También sirven de inspiración para la premiada obra del best-seller Neil Gaiman. Ahora el autor se remonta a través del tiempo a las fuentes originales de las historias en una emocionante y vívida interpretación de los grandes relatos nórdicas. Los dioses de Gaiman se muestra completamente vivos en sus página (irascibles, viscerales, juguetones, apasionados) y los cuentos nos llevan desde el principio de todo hasta el Ragnarök y el crepúsculo de los dioses. Galvanizados por la prosa de Gaiman, Thor, Loki, Odin y Freya son fuerzas irresistibles para los lectores modernos, y su crepitante y brillante escritura exige ser leída en voz alta en torno a un fuego abierto en una noche helada y estrellada.
Puedo entender que exista gente que sienta tal admiración hacia un escritor u otro que cada nueva obra suya sea tan esperada como admirada, y que en su contenido difícilmente sean encontradas faltas o defectos. Por suerte o por desgracia yo no soy de esos, y Neil Gaiman es un claro ejemplo de ello.
Y eso que a mi me encanta el escritor inglés. He disfrutado mucho con títulos como AMERICAN GODS o STARDUST, y en uno de los que considero de mis libros favoritos, BUENOS PRESAGIOS comparte autoría con otro maestro, Terry Pratchett...
... sin embargo, MITOS NÓRDICOS me ha supuesto una lectura que me da pie a, no ya desaconsejar el libro, sino a animaros a que tengáis en cuenta valorar otras obras que van a contaros lo mismo pero de manera que suscite más interés e incluso entusiasmo.
Y ya no hablo de esa faja que envuelve el tomo y que reza "sabiamente" que esto es como leer La Biblia escrita por Marvel (con dos cojones como dos pianos), ni por una portada tan estereotipada que incuso unas letras blancas sobre un simple fondo negro lo hubieran mejorado.
Como su título indica, el libro recopilar las más conocidas historias protagonizadas por Odín, Thor, Loki y demás tropa, una selección, insisto, no muy rebuscada, centrándose en los relatos más conocidos y además contados de una manera tan básica que en ocasiones parece que la lectura está dirigida al público más joven (y me atrevería a mencionar incluso el infantil), y si bien esto puede facilitar las cosas a aquellos que se acerquen al libro buscando información y nada más, supone por otro lado una decepción para quien quiera encontrar a Neil Gaiman en sus páginas, cosa que yo sintiéndolo mucho no he conseguido. Los relatos están aquí plasmados sin ningún tipo de distinción o toque personal del autor y nos recuerda a cuando tomábamos apuntes o resumíamos en un cuadernos los temas que entrarían en el examen. En definitiva, que en esta ocasión estos MITOS NÓRDICOS pueden estar firmados por Neil Gaiman, pero si en lugar de su nombre apareciera el de tu vecino del tercero, ese que te mira siempre con cara de estar ocultando cosas chungas, creo que no notarias la diferencia.
Concluyendo, si queréis comprar este libro solo por el hecho de estar escrito por quien está escrito, pues bueno, pues muy bien, pero cuando tras la tercera lectura sigáis sintiendo que no encontráis a vuestro autor favorito en su sencilla prosa, a mi dejadme en paz. Ahora bien, si lo que buscáis es profundizar en la mitología nórdica, en los orígenes y hazañas de los dioses a los que los vikingos rendían culto y además hacerlo de manera amena y divertida y disfrutando de algunos de los episodios más simbólicos e influyentes de la fantasía, tenéis otras alternativas mucho más interesantes como EL EVANGELIO SEGÚN LOKI de Joanne M. Harris, obra mucho mejor novelizada, estructurada y mucho más completa y sentida que esto.
Reseñas breves #2: PÍCNIC A LA LUZ DE LA LUNA de Nick Antosca
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
PICNIC A LA LUZ DE LA LUNA de Nick Antosca.
A altas horas de la madrugada, en medio de una tormenta terrible, Bram atropella sin querer al perro al que todos los parroquianos del bar adoran. Cuando acude a terminar con su agonía, descubre que el animal ha desaparecido en el bosque. Al día siguiente, una persona emerge de entre los árboles y le entrega un hatillo de huesos que resultan ser los de un niño. Más tarde recibe una visita inesperada que lo llevará a adentrarse en el más allá.
Pícnic a la luz de la luna es una historia escalofriante sobre la soledad y la naturaleza de la muerte; una novela de carretera a través de un territorio que se ha convertido en algo extraño y amenazante.
Descubrí Channel Zero de casualidad, una serie dedicada a los creepypastas más perturbadores que circulan por los distintos medios de comunicación. Es admirable el mérito que supone crear toda una serie de seis capítulos a partir de una leyenda urbana, así que, tras el agradable sabor de boca que me dejó su primera temporada, no podía desaprovechar la oportunidad que Orciny Press nos ofrecía de conocer la faceta de novelista de su principal responsable, Nick Antosca.
PÍCNIC A LA LUZ DE LA LUNA es una novela corta que sí, en ciertos aspectos puede rememorar a Candle Cove, atributos que convierte hábilmente en sus mayores virtudes, pero que también, para mi gusto, no se libra de cierta cojera en otras características que terminan traduciéndose en perjuicios que se arrastran a lo largo de toda la trama.
Lo que empieza como un relato de fantasmas ambientada e impregnada de la esencia de una América desgastada, deprimida, rendida a un porvenir de desesperanza pasa a convertirse en una visita guiada por el Helheim, por el purgatorio personal de cada uno. Una lección sobre la vida, la muerte... pero también sobre la muerte en vida, sobre como afrontar el destino, o sucumbir a él.
Por medio de una atmósfera oscura y fatalista, unos personajes que albergan más secretos ocultos que verdades descubiertas y unos tintes surrealistas que nos hace fantasear con infinitas posibilidades, la trama se convierte no solo en una historia de venganza sobrenatural, sino también en un momento de descubrimiento personal que nos muestra lo peor de las personas, pero también la fragilidad de sus convicciones.
Por desgracia, el fuerte contraste entre la narración y las voces de los protagonistas no es que ayude precisamente a sumergirnos del todo en la historia. La prosa de Antosca es muy buena y maneja las figuras literarias y las metáforas con gran maestría, evocando para el lector un apartado visual tan poderoso como atrayente... pero sus personajes muchas veces desentonan en el conjunto. Como si una viñeta de cómic no consiguiera trasmitir la sensación de movimiento, como un cuadro de vivos colores cuya figura central estuviera bocetada y en tonos grises. Sus diálogos simples, casi esquemáticos y a menudo poco satisfactorios se convierten en puertas cerradas a la empatía y a la conexión con sus pensamientos.
PÍCNIC A LA LUZ DE LA LUNA es como trascribir una pesadilla en papel, con sus momentos emotivos y terroríficos que se mezclan con otros obtusos, contradictorios o poco claros y, como los sueños más extraños, uno corre el riesgo de perderse muchos detalles importantes por culpa de una mala interpretación.
Reseñas breves #1. LAS TRES MUERTES DE FERMÍN SALVOCHEA de Jesús Cañadas.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
LAS TRES MUERTES DE FERMÍN SALVOCHEA de Jesús Cañadas.
En marzo de 1873, recién instaurada la Primera República, Fermín Salvochea tomó posesión del cargo de alcalde de Cádiz. Siguiendo su espíritu anarquista, adoptó una serie de medidas polémicas que le granjearon la simpatía de los pobres al mismo tiempo que la animadversión de las clases pudientes y del clero. Una de esas medidas fue el desahucio del Convento de la Candelaria.
Esto es Historia. El resto de lo que contienen estas páginas podría no serlo.
1907. Fermín Salvochea, legendario alcalde de la ciudad de Cádiz, fallece en extrañas circunstancias. Ese mismo día, Juaíco, un barbero viejo y borracho, decide contarle la historia de Salvochea a su hijo Sebastián.
1873. El joven Juaíco empieza a trabajar para Fermín Salvochea durante su primera semana como alcalde. Una muerte en un burdel los embarcará en una aventura llena de misterios, magia negra y venganza más allá de la tumba.
1907. Un enigmático teatro de los horrores ha llegado a Cádiz. Brutales asesinatos se suceden en los callejones de la ciudad. Sólo Sebastián y sus amigos podrán encontrar la verdad tras la historia de Juaíco y proteger Cádiz del mal antiguo que anida en sus entrañas.
Con LAS TRES MUERTES DE FERMÍN SALVOCHEA, Jesús Cañadas firma no solo su mejor obra, sino una de las mejores lecturas del año que podéis encontrar.
Son muchas las referencias nombradas como reclamo a este título, y eso que ya el mismo nombre del autor es señal de que difícilmente la lectura pueda defraudar. Que si los Goonies, Una Pandilla Alucinante, Penny Dreadful e incluso la obra literaria de Seth Grahame-Smith. Y si, no faltan razones para que estas obras le vengan a uno a la cabeza mientras lee la novela, pero me extraña no haber encontrado comparaciones con el clásico de Burton, Big Fish. Esta es una historia que cabalga entre más de dos mundos, donde la fantasía más mágica y tenebrosa se mezcla con un retrato de la época igual de mágico, igual de terrorífico.
A través de leyendas, mitos, y una imaginación desbordante, Cañadas nos regala un retrato de su Cádiz natal como nunca la habíamos visto. Una ciudad embrujada, que se alimenta del encanto de sus gentes, de las sombras de sus calles y del regusto de su historia.
Podría llenar la entrada de tópicos como que es una de esas obras que deseas que no se acabe nunca, que sus personajes son tan reales como permita la imaginación, que descubre huecos en nuestra mente donde albergamos ternura y crueldad a buen recaudo y que su autor nos arranca, dejando los nervios al aire, sintiendo cada emoción, cada instante de una manera que sabemos que no es pasajera, que ya forma parte del recuerdo... pero me es más fácil y directo preguntaros qué cojones hacéis leyendo esto y no LAS TRES MUERTES DE FERMÍN SALVOCHEA ahora mismo.
Etiquetas:
Autor: Jesús Cañadas,
Crítica,
Editorial: Roca,
Género: Aventuras,
Género: Fantasía,
Género: Terror,
Género: Thriller,
Novela,
Reseña,
Reseñas breves
lunes, 30 de octubre de 2017
Reseña: TERROR EN EL ESPACIO de VV.AA.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
TERROR EN EL ESPACIO de VV.AA.
Terror y ciencia ficción se dan la mano en el espacio profundo, la inmensidad, sea en el interior de la nave o lo inhóspito del planeta ajeno. Un lugar en medio de la nada del que no se puede escapar. No hay donde huir. Y el horror se desata. Alien, Horizonte Final. Pandorum. Dead Space...
Distintas formas de mezclar el terror con la ciencia ficción que nos ha inspirado para querer publicar esta antología. Se respira ese mal, esa atmósfera enrarecida y enfermiza, ese horror ante lo desconocido; el juego del gato y el ratón, la locura y paranoia de la soledad y la claustrofobia, la desesperación ante el escenario que no permite dejar atrás aquello que nos amenaza.
Como decía aquella peli: En el espacio, nadie puede oír tus gritos.
Supongo que aún existen románticos. Personas que al anochecer levantan la vista al cielo estrellado, el corazón encogido por la inmensidad y la belleza de esas luces que parpadean en una negrura infinita preguntándose quién o qué les estará devolviendo la mirada, cuestionándose si estarán solos en el universo o si en un recóndito rincón de la galaxia otro ser inteligente se estará preguntando lo mismo en ese preciso instante.
Pues mirad, yo creo que ese tipo de personas son menos de fiar que un rottweiler con espumarajos en la boca, que es imposible que no estén tramando algo. Al fin y al cabo se enamoran de una visión en la que cada elemento de la que se compone esa visión es potencialmente letal para el ser humano. ¿Soñando con explorar un entorno en que es imposible la supervivencia y mucho menos su disfrute? No podéis tramar nada bueno.
¿Y acaso el cine no es un campo que constantemente nos recuerda que salir de nuestro planeta casi nunca es una buena idea? Nuestras idas y las venidas de otros habitantes del basto universo siempre han ido ligadas a una, ya sea fugaz o constante, sensación de temor por saber a conciencia que la lista de las cosas que pueden salir mal siempre superará con creces a las que pueden acabar relativamente bien.
La saga Aliens nos enseñó a huir de cualquier cosa de aspecto orgánico y a poner cantidades ingentes de fuego de por medio. Horizonte Final nos propuso la idea de que para encontrar el infierno igual no había que mirar bajo nuestros pies, sino a las estrellas. Hasta 2001. Una Odisea en el Espacio nos demostró que las terribles consecuencias de no tener el sistema operativo actualizado puede hacernos la puñeta más allá de donde llega la cobertura de Internet. Y la lista sigue, incluyendo los cultos religiosos que te dejan fatal el cutis de Dead Space, Los nazis planeando cosas (nazis) desde la luna de Wolfenstein o Iron Sky, los problemas que puede ocasionar quedarse dormido en una nave espacial ajena durante millones de años como le ocurrió al protagonista de Red Dwarf, o dedicarse a la arqueología en Marte y los riesgos laborales que ello puede provocar, como en Doom.
Pero ¡Eh! vosotros seguid llevando a vuestras parejas a románticos paseos a la luz de la luna, señalando constelaciones chivadas por la wikipedia, cuando realmente lo que les estáis haciendo a vuestros amados es hacerles mirar a la muerte a los ojos.
Mientras tanto, yo prefiero fiarme de la visión (ya sea más o menos convincente) de los 17 escritores que escriben los relatos de los que se compone TERROR EN EL ESPACIO, la nueva antología temática editada por La Pastilla Roja. Relatos donde son evidentes las influencias de las más importantes referencias de las historias de terror ambientadas en el espacio o en un entorno cercano a la ciencia ficción. Característica ésta que puede convertirse en un aliciente, puesto que la cantidad de interrogantes y misterios que aguardan más allá de nuestro planeta hace que la lista de ideas para crear historias de esta temática merezca tener un género propio. Pero si no se trata con cuidado también puede convertirse en un inconveniente: el estancamiento. Y es que aquí películas como Alien, Predator o Life, dejan de ser una inspiración y terminan siendo un recurso, un molde básico en el cual hornear un pastel que finalmente puede estar delicioso, pero no destaca por su originalidad o atrevimiento.
No os quiero engañar, muchos de los autores de TERROR EN EL ESPACIO recurren a una formula muy similar que se basa en aislar a las victimas, soltarles una amenaza que generalmente está llena de dientes y garras afiladas, tentáculos o herramientas de tecnología avanzada y dejar que "jueguen" entre ellos. Hay mucho más obviamente: misiones de rescate, experimentos, futuros postapocalípticos, inteligencia artificial, etc., pero lo cierto es que el recuerdo de nuestro querido xenomorfo puede hacer mas mal que bien cuando en una antología se le permite un papel casi protagonista.
No obstante, la propia naturaleza humana también es puesta en tela de juicio en muchos de estos relatos, retratándolo, juzgándolo, convirtiéndolos en victimas o verdugos con suma facilidad, reservándonos más de una sorpresa pero siempre manteniendo el aire hostil y que muchas veces nos recuerda que no somos más que una insignificante mota de polvo en una infinita negrura llena de secretos.
Antonio Matiola inaugura este terrorífico recorrido por los confines del universo con ALCANTARILLAS, y lo hace trayéndonos sensaciones conocidas , rememorando el cine de terror de finales de los 80, principios de los 90. La historia parece surgir del cruce de ideas de obras como Graveyard Shift de Stephen King y Alien 3, pero dotando al relato de un lenguaje e ideas aceptablemente propias. Matiola no se complica la vida y nos ofrece una historia de estructura clásica y cientos de veces usada... pero que funciona cual chute de adrenalina y, siendo el primer puesto el que ocupa en la colección de relatos hace esperar mucho y muy bueno de lo que sigue. Personajes estereotipados, una acción que te hace esperar hasta los últimos compases... pero como divertimento funciona a las mil maravillas.
La huella de la saga Alien vuelve a ser evidente en BELLADONNA de Víctor Blázquez brevísimo relato que parece estar construido como prólogo para una historia mucho más grande, pero que por si sola aporta más bien poco, tanto en su argumento como en la originalidad de las pocas escenas de las que se compone. No se, pero he acabado el relato con la sensación de haber leído algo forzado y hecho con prisas.
El relato de Pablo Cajas, CUADERNO DE BITÁCORA es como jugar una partida de póquer donde se hacen trampas desde la primera mano. El relato vuelve a devolvernos la sensación de que más que una antología de relatos originales parece querer en todo momentos rendir homenaje a las mejores muestras de terror intergaláctico existentes. Tan pronto crees estar ante una revisión del Octavo Pasajero para, al momento siguiente creer que es su archienemigo alienígena el que parece protagonizar la trama para que, en el momento de desvelar las cartas te des cuenta de que se ha estado jugando siempre con una baraja incorrecta. No obstante, ésta no es una jugada única, sino que parece prestada de la que años atrás ejecutó cierto escritor que también participa en la presente antología.
No me atrevería a catalogar esta historia de original, puesto que todos y cada uno de los actos presentes rememoran otros ya vistos en otras partes, pero en su conjunto resulta entretenido e inteligente a la hora de saber ensamblar sus partes, salvando un par de errores argumentales que si son arrastrados pueden perjudicar el trabajo final.
Si os pidiera que adivinaseis de qué trata el siguiente relato, seguro que solo necesitaríais una sola oportunidad para hacerlo. Exacto, otra historia, otro asedio por parte de seres alienígenas con muy mala baba. Sin embargo, EL COLONO de Marc Sabaté da una especial importancia al entorno por donde se mueve el protagonista, creando un nexo interesante entre ellos donde la soledad y la rutina pueden convertirse en compañeros y aliados.
Buen relato, entretenido y muy atmosférico en su primer tramo, pero que peca de tener un desenlace poco original y casi rutinario en el género.
EL PASAJERO DEL ANTÁRTICA de Miguel Aguerralde llega con la ya esperada prueba de que no es necesario meter en el relato a ningún bichejo malencarado para hacérselo pasar mal a sus protagonistas y demuestra que a veces son ellos los que tienen que salir de su zona de confort para encontrarlos.
Con un comienzo muy prometedor que puede llegar a recordarnos a obras cinematográficas como Pandorum, aunque dicha comparativa finalmente resulte casi fugaz al avanzar un poco, llega un momento en que el autor comienza a jugar con ideas tan vistosas que llegan a eclipsar el desarrollo de la trama, y sobretodo la evolución de sus personajes. Es como si, tras visualizar el desenlace, Aguerralde se empeñara en alcanzarlo lo antes posible, sin apartar la mirada de la idea y desechando todo lo demás, descuidando el camino recorrido hasta él. El resultado es de esperar... un montón de agujeros por tapar.
Juan Manuel Sánchez parece en cierto modo partir de una premisa similar a la del anterior relato, pero de manera muy diferente y algo más amena, y con una notable diferencia: Aquí no solo no se visualiza el desenlace, sino que buscando la dirección al que quiere guiar EL RETORNO, ni siquiera éste queda claro. Y es que el autor se esfuerza en escenificar el trasfondo, en dotar a su protagonista de un papel que no sea el de mero actor principal... para después olvidarse de todo eso y convertirlo en un mero espectador de unos acontecimientos que por si solos ya cuentan una historia de lo más interesante sin necesidad de un prólogo, ahorrándonos el desencanto al descubrir que un personaje que empezaba a caernos simpático no es sino parte de un atrezzo innecesario.
Es difícil encontrar el punto exacto en el que hay que tomarse en serio un relato como ESTRELLAS Y CAJAS AZULES. Lo que Javier Fernández Bilbao nos trae no es exactamente un relato de terror. En cambio puede reflejarse como una sátira al progreso y a una evolución que nos lleva a la conquista de las estrellas. Porque si, seremos capaces de construir naves que nos lleven más allá del espacio conocido, conquistar mundos, dominar a otras especies y mantenernos en la cima como especie dominante... pero ¿Es que nadie ha pensado en aquel que siempre tendrá que hacer el trabajo sucio? Javier lo hace, a veces con un tono cómico, en ocasiones deliberadamente dramático, y puede que algo confuso en su final. Pero a fin y al cabo, no todo el mundo sabe hablar sobre temas "de mierda".
En un comienzo, FAUNA de Antonio González Mesa podría dar una primera impresión tan carente de innovación como llena de tópicos. Sin embargo es su ritmo cuyo velocímetro no para de marcar más y más, su acción que se hace presente desde el primer minuto y su permanente atmósfera amenazante lo que lo convierte por encima de cualquier comparativa, en un relato muy disfrutable. Un guión más que correcto para un hipotético slasher de ciencia ficción. Cruel, salvaje y bien desarrollado.
En contraposición a este relato, G-TIERRA de Israel Alonso en un texto amable, en ocasiones tierno. Lejos de centrarse en el terror, género que aquí brilla por su ausencia, su autor nos lleva de la mano a un futuro distópico y nos invita a reflexionar acerca de nuestro futuro, un tiempo que va moldeándose con los actos y decisiones presentes de los más poderosos. Divertido cuando quiere serlo, melancólico y dramático cuando hace falta, y esas múltiples referencias que nos son conocidas a todos, pueden sacarnos tanto sonrisas como escalofríos.
A fin y al cabo, el futuro deseado de uno no implica que sea el mismo de todos y, a veces, ni siquiera asegura la supervivencia de los demás.
El terror no es que sea tampoco protagonista principal en LA REINA DEL ROCK & ROLL de David Gambero, pero si creéis que ello le hace perder interés, os equivocáis. El autor juega con una de las ideas más interesantes que podemos encontrar en lo que llevamos de antología, creando una atractiva fusión entre la ciencia ficción y la fantasía. Su historia o mejor dicho, su evolución se centra principalmente en el diálogo y la discusión entre sus personajes protagonistas. Un punto de partida que lejos de provocar seguridad y tranquilidad, dejará fluir la tensión hasta volverla casi insostenible.
Si, es posible que los actos de presencia de cada uno de los participantes quede algo artificial, pero no es algo que desmerezca el resultado final, uno de los, a mi gusto, mejores de TERROR EN EL ESPACIO.
Parece que cuando a Juan González Mesa se le propone escribir una historia ambientada en el espacio donde predominara el terror, se lo toma muy en serio. LA CASA DE LOS ÁNGELES es una salvajada que toma como referentes temas que ya sufrimos en películas como Horizonte Final o videojuegos como Dead Space. Su estructura, compuesta por un inicio pausado, ofreciendo una falsa seguridad mientras se hacen las presentaciones, desemboca en un nudo donde predomina la violencia visual y la locura que nos lleva a un desenlace algo brusco, pero que lo convierten en ese "relato" que todos encontramos en las antologías, en aquel que desearíamos que fuera más largo, tener un espacio suficientemente amplio para no dejar tantas incógnitas flotando en el vacío con los peligrosos misterios de ahí fuera.
¿Alguna vez habéis estado en una entrevista de trabajo en grupo?,¿Habéis hecho la prueba en la que todos están a bordo de un globo que va perdiendo altura poco a poco?. Raúl Ansolá parece basarse en esta prueba para escribir LA ÚLTIMA EXPEDICIÓN, una historia de supervivencia a contrarreloj que saca lo peor del ser humano. Muy disfrutable aunque su desenlace hace duda sobre si lo hemos comprendido o sencillamente éste no esta a la altura del resto de la narración.
La aportación de Pedro López Manzano a la antología es LO QUE DURA UN CHIRRIDO, donde de nuevo una amenaza tan desconocida como casi todo lo que abarca el espacio exterior se cierne sobre sus pobres protagonistas. La historia supone una grata sorpresa que enfoca uno de los mayores peligros y a su vez de los que menos se habla pese a que, en este caso, la amenaza es real: La soledad. El relato va aumentando en intriga e intensidad a medida que una hipotética cuenta atrás nos lleva a un desenlace angustioso, cruel y en definitiva, fantástico.
El relato de David Mateo es posiblemente el que más se aleja de la estructura y escenografía en la que se basan la mayoría de los cuentos de TERROR EN EL ESPACIO. Aquí no hay tripulantes a bordo de una nave espacial con nombre bíblico asediados por una amenaza invisible, ni un picnic en un planeta desconocido que acaba en un "pies para qué os quiero". A cambio, lo que el autor nos ofrece en LOS CELADORES DE SAN PATRICIO es un thriller que va evolucionando hasta convertirse en el hijo bastardo engendrado en una orgía entre Matrix y los mitos de los reptilianos. No deja de ser interesante, pero lamentablemente va perdiendo fuelle a medida que avanzamos, predecimos los acontecimientos y todo queda en una trama desinflada.
Resulta llamativo como Víctor Blanco lleva su relato NO HABITAR MÁS LA TIERRA de un tono serio, que promete un destino cruel y fatalista para sus personajes, en una gamberrada totalmente imprevisible. No es que la historia sepa genera un suspense en aumento, es que cuando crees tenerlo todo claro es cuando llega la bofetada. Relato muy divertido que hace desear más experiencias con dos de sus protagonistas. Y bueno... es que también hay que valorar el hecho de que cualquier lugar en que suene Shine on you crazy diamond de fondo tiene que ser bueno a la fuerza.
Puede que Carmen Moreno desarrolle en RESURRECCIÓN una trama más bien discreta y que tiende a no dar demasiadas explicaciones o razonamientos acerca del trasfondo en que se apoya el relato, pero si algo queda en el recuerdo tras leer esto, son algunos de los momentos más macabros y escenas más escabrosas que leeremos en este tomo. Una alegoría acerca de los límites de la ética humana, o más bien la falta de ellos, en pos de la supervivencia que revive el eterno debate y culmina del peor modo posible.
Ya si eso del hecho de que Carmen sea la única mujer que participa en la antología lo hablamos en otra ocasión...
Nuestra particular odisea intergaláctica termina con UNSICHT de Salva J. Luzzy, que tristemente vuelve al argumento más recurrido por los participantes de esta colección de horrores, y lo hace de la manera menos deseada. De nuevo, se nos ofrece un protagonista atractivo, un comienzo con grandes promesas... que al final se traducen en huidas, carreras, disparos, etc. Pero al mismo tiempo, todo ello es demasiado premeditado. Las escenas parecen forzadas a seguir al pie de la letra lo que el guión dicta, sin improvisación, convirtiendo a sus personajes en autómatas desnaturalizados y, en consecuencia, poco creíbles.
Pues ya lo veis. TERROR EN EL ESPACIO es una antología muy completa para lo bueno como para lo malo. De nuevo tenemos grandes ideas que son tratadas de manera inadecuada, apurada, suplicando más espacio. Pero también encontramos historias muy bien ejecutadas, con personajes interesantes y prosas sobresalientes que sin embargo se dejan influenciar demasiado por obras y conceptos ya existentes. Y repito, hablamos del espacio, de un infinito archivo de ideas aprovechables, no todo va a ser monstruos con colmillos como tablas de surf persiguiendo a damas indefensas por los pasillos de una nave espacial. Ripley ya sufrió lo suyo, ¿Por qué queréis hacerles pasar el mismo trago a otros?.
Con todo, TERROR EN EL ESPACIO no deja de ser una antología muy entretenida, bien seleccionada, y cuidada, que ayuda a descubrir talentos poco conocidos pero que también son grandes promesas para el género. 17 reflexiones que solo pueden surgir de mirar al cielo y de hacernos preguntas...
... cuyas posibles respuestas a veces asustan.
lunes, 23 de octubre de 2017
Reseña: DE SOMBRAS Y BESTIAS. LA TRAVESÍA DE TEAM ICO de Mariela González y Daniel Matas.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
DE SOMBRAS Y BESTIAS. LA TRAVESÍA DE TEAM ICO de Mariela González y Daniel Matas.
El diseñador japonés Fumito Ueda es uno de los nombres propios del mundo del videojuego, cuya visión ha ayudado a definir el medio de manera clave en los últimos quince años. Tratando temas que entroncan con nuestra sensibilidad de modo universal, sus tres obras hasta la fecha, Ico, Shadow of the Colossus y The Last Guardian se han convertido en referentes de sus respectivas generaciones de consolas, han originado debates en torno al lenguaje del videojuego y han encendido la llama de la inspiración en numerosos creadores independientes.
De sombras y bestias: La travesía de Team Ico es un viaje cronológico, pero también un análisis íntimo y personal, en el que acompañamos a Ueda y a los equipos que reunió a lo largo de los años para dar forma a sus historias de épica, soledad, compañerismo y sacrificio. De la mano de Yorda, a lomos de Agro o siguiendo los pasos de Trico: emprende un viaje al interior de estas páginas y descubre los secretos de Team Ico.
Sería tedioso y complicado hablar de las muchísimas facetas de las que pueden presumir los videojuegos, sobre cómo un videojuego se relaciona con el jugador o como hace frente a la sociedad, la combate o la parodia. Podríamos buscar significados ocultos más allá del argumento preestablecido o hablar de su representación e importancia como trabajo artístico o educativo.
Os voy a contar un secreto que a más de uno sorprenderá: El mundo del entretenimiento multimedia no es solo GTA, Minecraft o Call of Duty. Son ejemplos como estos los que creo que en cierta manera han perjudicado el concepto del formato a nivel innovador, desvirtuando el modelo de aventura al que siempre se ha querido reflejar este modo de entretenimiento. No digo en ningún momento que sean malos títulos, ni que no hayan aportado nada a este pequeño mundo... pero hay que tener en cuenta que estamos hablando únicamente de la constante mejora de una formula ya existente.
Hablamos de un concepto que no tiene ni cincuenta años (aunque dependiendo de donde consultemos, estas fechas varían), que tanto en su apartado visual y sistemas de interacción ha evolucionado hasta cotas que solo imaginábamos como ciencia ficción y solo veíamos algo parecido en las películas. ¿Por qué entonces algo que muchos emparejan con el entretenimiento cinematográfico y el literario, que por su juventud aún no debería haber tenido tiempo de sacarse el pulgar de la boca, parece buscar desesperadamente una vuelta a sus inicios, a los conceptos que convirtieron a los videojuegos en lo que son en realidad? No solo hablo de la oportunidad de meternos en la piel de un héroe... sino sentirnos como tal. Y pocos juegos hoy en día consiguen hacer eso. No hay mas que ver Dark Souls y sus secuelas, que prescinden de cinemáticas y cuya historia es desvelada por medio de descripciones de los objetos que adquirimos o elementos escénicos, dejando al jugador todo el trabajo.
Recuerdo cuando disfrutaba de la Playstation 2. Por aquel entonces ya empezaba a notar esa falta de "algo" que no sabía definir. Devil May Cry, Resident Evil, God of War o Silent Hill eran sagas con las que siempre disfrutaba en cada nueva entrega, pese a saber que no eran sino reinvenciones de lo que ya conocía, avanzar, matar, mejorar armas, llevarse algún que otro susto... y al final, acabar la historia, una más de muchas, dejar el juego en la estantería y coger otro.
Shadow of The Colossus supuso un punto de inflexión en mi experiencia como jugador de videojuegos, similar en impacto, que no en emociones, al que sentí cuando jugué a Doom por primera vez. La pantalla me mostraba imágenes que en su momento no habría creído reales si no fuera porque las tenía delante, porque yo tenía libertad en el manejo de cámara. Esa sensación de insignificancia frente a escenarios y enemigos gigantescos borraban de un plumazo esa mentalidad que siempre tenía en mente de ser un superhéroe o un dios capaz de enfrentarse a cualquier cosa y a cambio te hacía preguntarte "¿Cómo coño pretenden que venza a esa montaña andante?. Su magistral banda sonora, ese compañerismo con Agro que te hacía pensar que no estabas ante un puñado de píxeles a tus ordenes, sino ante un ser vivo...
Razones estas de sobra para que el juego firmado por Fumito Ueda no solo se convirtiera en mi juego favorito de esa generación, sino que esa sensación perdura hasta el día de hoy. De igual modo este también es un motivo de peso para que pensara que sería imperdonable que un libro dedicado tanto a este juego como a ICO y The Last Guardian no diera la talla. Y DE SOMBRAS Y BESTIAS, la ha dado.
Aunque no faltan alicientes. Uno de ellos es su autoría, puesto que junto a Daniel Matas, este ensayo está firmado por Mariela González, escritora que ya ha demostrado su capacidad de sorprender escribiendo sobre mundos fantásticos ajenos o propios, como ya hizo con su novela HISTORIAS DEL CAMINO editada por Kelonia, obra que supuso una de las mejores lecturas del año pasado dentro del género, dejando además clara su preparación y su equipación para aventurarse en los inmensos mundos creados por Ueda.
DE SOMBRAS Y BESTIAS es un título que, reconozcámoslo, entra por los ojos. Héroes de Papel muestra su cariño por la historia de los videojuegos y el merito de los responsables de estos ofreciéndonos volúmenes preciosos, detallados hasta el mínimo detalle... Y una cosa hay que admitir, el consumidor multimedia no es que sea exigente (que lo es), es que es un cabrón que parece disfrutar destrozando al mismo tiempo que disfruta el trabajo ajeno, buscando cada mínimo error, regocijándose de ellos, y el Team ICO puede "presumir" de haber compilado un buen puñado de quejas y críticas negativas sobre uno u otro aspecto, pero más numerosas son las alabanzas por lo que sus obras han aportado al género, escribiendo líneas en la historia de la evolución de los videojuegos difícilmente borrables o que se puedan pasar por alto. Era necesario ofrecer un libro sobre este episodio en la historia de las videoconsolas que mereciera la atención de alguien que sabe lo que busca.
Y es que hablamos de un grupo de personas que solo nos han traído tres producciones en 16 largos años, por lo que llenar 200 páginas hablando de únicamente tres títulos, convirtiendo cada uno de ellos en un evento único e irrepetible es digno de elogio.
DE SOMBRAS Y BESTIAS se convierte en el mejor homenaje escrito en nuestro idioma al equipo de Fumito Ueda, evitando dentro de lo estrictamente necesario hablar de conceptos técnicos o logísticos y ahondando a cambio en los sentimientos, mensajes emocionales y en la forma de trasmitirlos mediante la forma del videojuego que a fin y al cabo es el modo de narrar que tiene la compañía. Mariela y Daniel diseccionan cada aspecto de cada título. Su trama, sus personajes, significados y conclusiones, cómo afrontan cada acontecimiento y peligro, la forma en la que la historia sumerge al jugador en un mundo de fantasía y el modo en que, mediante un sistema de sustracción le introduce en un medio de interacción envolvente, que sacrifica sistemas y datos a favor de un apartado visual e interactivo más profundo, menos dependiente de las cifras, barras o puntuaciones.
Hay un punto clave, un requisito que siempre busco cuando leo un ensayo de cualquier tipo, y a mi parecer es un aspecto esencial para comprobar que la narración no se limita a explicar, clasificar y enumerar, sino que busca trasmitir el complemento indispensable al conocimiento: La práctica, hacer que el lector quiera profundizar más allá de lo que se le ofrece, trasladar a imágenes y emociones y a ser posible a todos los medios posibles de los que se disponga, los temas que se encuentran en el texto. En definitiva, un buen ensayo es aquel que anima a investigar.
Conmigo DE BESTIAS Y SOMBRAS lo ha conseguido. No con ICO, ni con Shadow of the Colossus (aunque reconozco que sí ha empeorado mi reticencia a morderme las uñas por la espera de su remake para PS4). The Last Guardian siempre ha sido un asunto pendiente, una de esas aventuras que vas aplazando indefinidamente, ya sea por la diversidad de opiniones de los medios, desanimando o generando cada vez más curiosidad, o porque simplemente en ese momento quiera desempeñar un papel muy diferente al de un niño perdido acompañado de una bestia con pinta de pollo felino. Y sin embargo, mientras me acercaba al capítulo dedicado a dicho videojuego, la necesidad de montar a lomos de Trico se volvía cada vez mas imperiosa. Vale, reconozco que The Last Guardian no carece de fallos, al contrario, abundan y el presente libro no se las guarda. Más de una vez me he sorprendido gritando al niño que tenía frente a mí por tener manos de gelatina al no agarrarse a un saliente y precipitarse al vacío, insultando al inexistente controlador de cámara por su incompetencia o regañando a Trico por su ocasional desobediencia (Un detalle éste que terminé viendo no como un elemento que perjudicara la experiencia, sino que enriquecía el realismo y la manera de unir lazos entre dos personajes difícilmente comparable con experiencias anteriores o posteriores). Pero por encima de todo está su maravillosa historia, una trama que poco a poco va fortaleciendo una relación que debería ser imposible y que en su desenlace consiguió, y no me avergüenza decirlo, hacerme llorar como no lo conseguía ningún videojuego en muchísimo tiempo.
Todo ello, todas esas emociones, curiosidades y errores vienen reflejadas en el libro, narradas de manera que, quien haya sido seguidor de ésta compañía vuelva a echar de menos sus títulos y que para quien aún no se haya puesto en la piel de los protagonistas de sus juegos sientan necesidad por hacerlo, de notar el tacto de Yorda, Agro o Trico.
Lo se, todo esto suena muy parecido a las directrices principales de las que se rige la publicidad, pero ¿Acaso no hay mejor publicidad que una carta de amor (en este caso un libro entero) a ratos apasionada, en ocasiones dolorosamente sincera que refleje los sentimientos que el Team ICO ha hecho aflorar en sus autores y por ende, en los demás jugadores?
DE SOMBRAS Y BESTIAS es un completo documento que no solo recoge aspectos de la trama o el apartado visual y artístico de los títulos comentados. Su banda sonora, la conexión entre los distintos mundos en los que se desarrollan, curiosidades, influencias de las que Ueda bebió y las que el mismo cultivó para otros, todos estos aspectos tienen su capítulo, culminando con una completa entrevista a Kenji Kaido, eso si, más centrada en el desarrollo de los videojuegos que en el trasfondo de los mismos. Sin olvidar una historia llena de drama y horror como fue la del proceso de creación de The Last Guardian.
Mariela González y Daniel Matas hacen una gran labor tanto de documentación como de desarrollo. Una narración ágil, amena pero no por ello carente de detalles, tratando cada resumen de cada historia como si de un relato de fantasía se tratara, y cada visión y punto de vista de cada jugador o creador en una aventura que se abre paso aún.
Puede que si tuviera que resaltar alguna falta o queja, quizá mencionaría, y a regañadientes, el apartado dedicado al merchandising, no por ser innecesario, sino por abarcar más espacio del que considero oportuno, espacio aprovechable para incluir ilustraciones, concept arts o bocetos que, a mi parecer acercarían más a la representación artística de lo que se relata que las fotografías de figuras o cajas de los videojuegos.
DE SOMBRAS Y BESTIAS no es solo la TRAVESÍA DE TEAM ICO, es el viaje que un grupo de personas lideradas por un artista como ellos emprendió a lo desconocido, conociendo los riesgos, afrontándolos y convirtiéndolos en sus aliados, ignorando si lo que marcaba el tesoro era una equis, un cuadrado, un círculo o un triángulo. Un tesoro que, lejos de apropiarse para sí mismo, compartió con una generación de jugadores que buscaban ya una nueva esperanza en un género que empezaba (y sigue a día de hoy) reciclando sus ideas más básicas y otorgando, ya no solo nuevas maneras de jugar, sino de sentir y emocionarse... y este libro recoge fielmente el testimonio, legado y, ...esperemos que no, testamento de un gran equipo que supo hacer historia.
lunes, 16 de octubre de 2017
Reseña: VIENEN CUANDO HACE FRÍO de Carlos Sisí.
Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:
VIENEN CUANDO HACE FRÍO de Carlos Sisí.
La crisis económica azota Estados Unidos. Joe Harper, residente en Baltimore, acaba de perder su empleo. Mientras sopesa mudarse a un barrio más barato, recuerda que su abuelo, el mítico Cerón Harper, le dejó en herencia una cabaña en Sulphur Creek, un pueblo canadiense. Toma el poco dinero que le queda y se dirige hacia allí. Es un lugar remoto y aislado, al lado de un parque natural, ideal para esperar que todo mejore. Además, el recuerdo de su abuelo, un incansable buscador de oro del que se decía que podía matar osos con la única ayuda de un cuchillo, es un buen acicate.
La cabaña está prácticamente en ruinas, pero Joe no se arredra. Reconvertido en pionero, arregla el tejado, repara con tablones el porche, consigue apartar piedras enormes. Cuenta cada dólar y lo invierte en comestibles, en agua. Y, casi enfebrecido por el cansancio, se siente vivo, un héroe de película, como si Baltimore no hubiera existido nunca. Para su sorpresa, pronto descubre que Sulphur Creek se vacía durante los duros meses de invierno. Con cualquier excusa, los lugareños abandonan el pueblo para mudarse temporalmente. Un hecho curioso, que podría atribuirse a las extremas temperaturas, pero que parece adquirir otro significado cuando uno de sus vecinos le susurra: «No pase aquí el invierno. Ellos vienen. Vienen cuando hace frío». Sin embargo, Joe no cree en leyendas, fantasmas ni demonios. Piensa que los aullidos que se escuchan son sólo un signo de la fuerte ventisca y que las sombras forman parte de la oscuridad característica de la estación.
La historia del entretenimiento audiovisual y literario está lleno de ejemplos de obras que quisieron ser grandes pero que se quedaron a medio camino de su no siempre, admitámoslo, merecida gloria. Escritores con complejo de Ícaro que queriendo alcanzar el sol, o los corazones de los críticos, lo primero que les pille de camino, acaban en una estrepitosa caída al vacío.
¿Y qué es lo que hace que una historia que aparentemente tiene todos los ingredientes para triunfar pinche antes de llegar a la meta? Pues precisamente que uno de esos ingredientes no sea el adecuado, uno que termina destruyendo el propósito de los demás y echando a perder el conjunto completo.
Seguro que todos hemos leído alguna vez una historia fabulosa, capaz de poner los pelos de punta, de sacar a la luz sentimientos y emociones que creíamos olvidados o inexistentes, pero que por culpa de unos personajes mal trabajados, a causa de unos actores que fuerzan el guión o se rinden a la sobreactuación ha sido imposible encontrar esa ansiada conexión con la trama y sus participantes. Hemos visto también casos contrarios, donde protagonistas cuidados hasta el mínimo detalle, protagonizan relatos y escenas que a veces rozan la vergüenza ajena. Ritmos irregulares, lazos inestables, incluso una mala corrección... cualquier mínimo detalles puede darnos un puntapié de manera inesperada y sacarnos fuera de una lectura que hasta ese momento nos parecía impecable.
Sobra decir que la última palabra siempre la tiene la opinión personal de cada lector. Pero también es verdad que muchos criticamos una obra venida a través de cualquier medio no por lo que es, sino por lo que nos gustaría a cada uno de nosotros que hubiera sido. Y el escritor que nos ocupa hoy ejemplifica a nivel personal estos casos de egoísmo lector. Y digo egoísmo porque soy consciente que querer que una historia sea tratada de una manera y no como al final nos la sirven solo obedece al capricho, no a decir que "esto está mal porque no me gusta".
Considero a Carlos Sisí un muy buen escritor, alguien a quien admiro por haber sabido dejar una huella difícilmente borrable en el panorama fantástico literario español. No hay más que ver su carta de presentación, o al menos con la que se dio a conocer de manera más destacable. LOS CAMINANTES, una saga que desde su primera entrega supo captar la atención de los, por aquel entonces, nuevos seguidores del género zombi, y lo consiguió no por una prosa precisamente compleja y elaborada, ni por ideas nunca vistas en una temática bastante limitada en este campo, sino porque sabía dar lo que los lectores reclamaran en cantidades justas. Porque trataba a sus personajes con respeto, pero también con crueldad, dotándolos de vitalidad, personalidad y por su puesto credibilidad. Y ya que estamos, no podemos olvidar la creación de uno de los mejores villanos del género.
El lado más emotivo del escritor (aunque no el único) tiene su mayor expresión en su colección de historietas ilustradas HISTORIAS CON ALMA que en breve verá su segundo volumen editado, pero es el género de terror el que siempre ha destacado en la carrera literaria de Carlos Sisí, así lo demostró con LA HORA DEL MAR, magnífica obra a medio camino entre el eco-thriller y la trama apocalíptica, con un soberbio inicio, una sucesión de escenas desgarradoras que quedan en el recuerdo... y un desenlace desastroso que a más de uno nos dejo sumidos en una decepción de la que difícilmente pudimos salir. Pero eso no fue lo peor...
ALMA arrastraba esa misma decepción desde el comienzo de la historia, y mientras unos veían la dirección tomada como un acierto, otros, yo incluido, no podíamos evitar sentir que la historia que se narraba no iba con nosotros. Cuando leemos una historia de terror esperamos sentir miedo, angustia y momentos que exploren la mala baba del escritor y nuestro aguante, y sin embargo con ALMA la sensación que tuvimos es la de que hemos descubierto lo que pasaría si Paulo Coelho escribiera novelas de terror. Pero insistimos, a cada uno nos da miedo cosas muy distintas y su impacto puede variar dependiendo de cómo es contado y a qué nivel individual o colectivo afecta el peligro al que se enfrentan los protagonistas...
... Y este es el motivo de por qué VIENEN CUANDO HACE FRÍO, la nueva novela de Carlos Sisí es una de esas historias que si... pero no.
Algunos afirman que estamos ante la obra más terrorífica y madura del escritor residente en Málaga. Y yo empezaba a pensarlo cuando comencé a leerla, al menos durante la primera mitad de la misma, hasta llegar a cierto punto y seguía avanzando en la trama que fue cuando empezaba a repetirme una y otra vez "Oh no, ha vuelto a pasar".
VIENEN CUANDO HACE FRÍO es como un cuaderno de recortes de un consumidor de cine fantástico y terror. Un mosaico cuyos fragmentos por separado son fácilmente reconocibles y en su conjunto ofrecen un resultado a ratos magnífico y a veces decepcionante e incomprensible incluso para una novela de tintes sobrenaturales.
Saltar de referencia en referencia se convertirá en una constante a lo largo de toda la obra. Encontramos esa ambientación fría, solitaria y hasta cierto punto hostil del CAZADOR DE SUEÑOS de Stephen King, esa entidad malvada de origen desconocido que nos recuerda a varios personajes del mismo escritor de Maine como Pennywise (IT) o Tak (DESESPERACIÓN). Sam Raimi y su visión del mal también está presente. Hasta ideas que parecen sacadas de Matrix de los hermanos Wachowski, HELLRAISER de Clive Barker o el horror cósmico de Lovecraft pueden ser pensamientos recurrentes de las que Carlos Sisí hace uso para hacerle la vida imposible a nuestro amigo Harper, protagonista de la novela en un ritmo que va in crescendo, ignorando cualquier límite imaginativo.
Hasta aquí todo son buenas palabras como es evidente, y lo más importante, merecidas. El problema viene en la búsqueda de un equilibrio, saber cuando encontrar el límite en el baúl de las ideas, evitando que su contenido rebose y se pierda por descuido.
El escritor sabe como comenzar una historia de terror, algo que nos ha demostrado libro tras libro. En pocas páginas ya ha hecho las presentaciones "Lector, este es Joe Harper, Joe Harper, este es el lector que va a seguir tu historia". En esas mismas breves líneas ya visitamos lo que parece que será nuestro hogar durante un indeterminado periodo de tiempo. Y entonces si, una vez establecido el primer contacto, Sisí se permite levantar el pie del acelerador, recreándose en cada descubrimiento, con las consecuentes incógnitas que suelen traer, presentando un elenco de situaciones casi imposibles de casar unas con otras haciendo lo que se espera, que nos sintamos incómodos, que pongamos en duda si no habrá un sitio más tranquilo al que recurrir en lugar de seguir en una cabaña en medio de la nada.
Si hubiera seguido ese rumbo, si VIENEN CUANDO HACE FRÍO hubiera enfocado su trama a un ámbito más minimalista, limitándose al survival horror que se adivina en su sinopsis y primeros tramos de la obra... quizá entonces seguramente no me costaría ver en esta novela uno de los mejores títulos de terror del año, pero veréis... como comentaba anteriormente, hay mil y una maneras de enfocar algo tan propenso a la mutación y evolución como es el miedo, y a mi, por ejemplo me gustan las historias de fantasmas, principalmente cuando éstas tratan sobre fantasmas. Soy un clasicista al que, sin hacerle ascos a la experimentación, al riesgo y a la innovación, le suele gustar ver las cosas colocadas en su sitio, no creando una montaña desordenada formada por tantas cosas que al final la vista no sabe a donde dirigirse y centrar nuestra atención, porque a veces, más a menudo de lo que algunos pensamos, menos es más.
Resulta especialmente difícil explayarme en este punto sin arriesgarme a desvelar parte del argumento de una de las fases más evolucionadas del libro, así que volvamos al punto anterior, sus elementos básicos: Un hombre, un refugio, una amenaza. Tres. Tres elementos con los que se pueden (y se han hecho) maravillas a la hora de componer historias, sin variar rumbo, sin dejar que se convierta en una bola de nieve que, rodando sin control se convierte en una avalancha.
Carlos Sisí no deja nada al azar, eso es cierto. Las incógnitas se van sumando, la credibilidad de lo que conocemos se pone en tela de juicio constantemente y, con paso lento pero seguro vamos viendo a Harper como un compañero real, vulnerable, que sabe que no es ningún héroe, e incluso es autoconsciente de sus errores a la hora de relacionarse con otras personas o el entorno, aunque con algunas incongruencias, como la extrema credulidad de este, que parece creerse todo lo que le cuentan sin cuestionarse su naturaleza u origen , simplemente aceptando lo que hay en un constante estado de sumisión emocional. Como Santiago Vázquez de Cuarto Milenio pero sin vestir de arrogancia.
Ahora bien, el descubrimiento de varios elementos que superan la comprensión del pobre hombre (recordemos que se lo cree todo sin rechistar), la aparición de portadores de nuevos interrogantes o respuestas que no hacen sino complicar más las cosas y otros giros de guión terminan redirigiendo la trama a algo tan distinto como, en mi caso, progresivamente carente de interés.
Insisto, esa pérdida de interés no tiene nada que ver con el modo en que Carlos Sisí afronta su obra VIENEN CUANDO HACE FRÍO, no me retracto de cuando dije que ésta es posiblemente la obra más ágil e impactante de las que ha creado el escritor, el problema es la brusquedad en el cambio de registro y argumento, que pasa de una obra de terror casi intima, de habitación cerrada, a convertirse en un relato de ciencia ficción macabro de repercusiones universales, donde su autor intenta agarrar más de lo que sus manos pueden abarcar, teniendo la máxima repercusión en su desenlace, muy inmaduro en comparación con el camino que hemos recorrido hasta llegar a él.
Eso si, rebosa de talento a la hora de cubrirse las espaldas cuando se trata de hilar pequeños detalles que suponen los ladrillos de un bien estructurado desarrollo, lleno de sorpresas y grandes momentos de darse la palmada en la cabeza y mencionar un "Así que era por esto".
¿He dicho que Carlos Sisí no deja nada al azar? Si, y mucho menos a la hora de abordar el eje principal de la historia, aunque algunos recursos de los que hace uso sí que parecen fruto de ese azar, o al menos de un impulso poco meditado, casi improvisado, como por ejemplo la aparición de uno de sus personajes en el momento más imposiblemente oportuno, alguien cuyo origen o definición resulta pobre e insuficiente, como si hubiera sido sacado del mismo molde del que salió Joe Harper, pero con prisas, sin molestarse en darle color o un trasfondo coherente. Y si, puede que se convierta en un elemento clave en la historia, o puede que no, pero para mí, la sensación que arrastra desde su puesta en escena es la de ser un intruso, una pieza colocada en el tablero a mitad de la partida incumpliendo las normas, un movimiento desesperado que era necesario para poder atar cabos. Un suplente al que se le ha dicho cuál es su papel, pero no cómo representarlo.
Por otro lado, y aunque parezca mentira teniendo en cuenta cómo me he pronunciado hacia esta novela hasta ahora, VIENEN CUANDO HACE FRÍO es un libro entretenidísimo y disfrutable. Sisí vuelca todo lo aprendido con sus muertos vivientes, sus viajes espaciales por culturas extintas, sus cangrejos gigantes y sus ¿fantasmas que se debilitan si les pones a Alex Ubago? (aunque no tengo claro si ALMA es anterior o posterior a la novela que nos ocupa) y construye con ello una narración que se devora en pocas sesiones, que mantiene un ritmo constante y una acción justa y lo mas importante: hace propias las referencias e influencias de las que bebe, sin caer en el plagio, invitando a rememorar grandes momentos que nos ha dado el cine, la literatura, e incluso los videojuegos de terror pero nunca apropiándose de ellas, como si de una ruta marcada en el mapa se tratara.
Lo dicho, Si habéis disfrutado de ALMA o de las ideas que ayudan al desenlace de LA HORA DEL MAR, en VIENEN CUANDO HACE FRÍO encontrarán una nueva experiencia de lo más gratificante, un trabajo que en ningún momento sigue el camino de las anteriormente mencionadas, pero que mantiene una personalidad fuerte, que hace reconocible de manera inmediata la firma de Carlos Sisí.
Los que no... bueno, creo que aún así recomendaría echar un vistazo a esta novela. Porque a fin y al cabo no estamos hablando de una mala historia... Sisí es, como mencionaba al principio, un ejemplo de que en el mundo de la literatura muchas veces juzgamos las novelas por lo que nos gustaría que hubieran sino, no por lo que es, así que al menos dejadme con mi tonto consuelo de pensar cómo me la habría imaginado yo... quién sabe, igual para otros, igual para tí, Carlos Sisí ha acertado de pleno.
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